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Parte de la bomba atómica que cayó sobre EEUU en 1961 sigue perdida

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En plena Guerra Fría, Carolina del Norte casi desaparece del mapa por un accidente

A.O.

12 Mayo 2017 16:38

Hace cuatro años, el periódico británico The Guardian tuvo acceso a unos documentos desclasificados que reconocían que Estados Unidos estuvo a punto de explosionar una bomba atómica por accidente. El avión que transportaba dos bombas termonucleares Mark 39, cada una de ellas 261 veces más potente que la que se detonó sobre Hiroshima en 1945, perdió el control y acabó estrellándose en un campo de tabaco a las afueras de Goldsboro (Carolina del Norte) en 1961.

En plena Guerra Fría, un golpe de suerte salvó EEUU de un desastre nuclear que hubiera esparcido material radiactivoE alcanzando a "Washington, Baltimore, Filadelfia y tan lejos como Nueva York poniendo millones de vidas en riesgo", recogió el medio. A todas las personas en un radio de 27 km, la simple explosión las hubiera matado al instante.

El problema de esta historia, destapada en 2013, es que todavía no se ha cerrado.

Una reproducción de las bombas de hidrógeno que albergaba el avión accidentado

Al producirse el accidente, que tuvo lugar tres días después de que el presidente John F. Kennedy llegara a la Casa Blanca, una de las bombas abrió el paracaídas en su camino hacia el suelo y no ocurrió nada más que quedó enganchada en un árbol. Pero la otra bomba, a la que falló el paracaídas e impactó contra el suelo, "asumió que había sido lanzada deliberadamente sobre un blanco enemigo y completó todos los procesos de detonación, excepto uno, por lo que casi estalló sobre Carolina del Norte".

El artefacto incorporaba cuatro interruptores de seguridad y tres de ellos se desactivaron. Que no lo hiciera el cuarto, fallando completamente, evitó la que hubiera sido la gran catástrofe de Estados Unidos.

Pero una de las piezas de ese artefacto nunca se llegó a recuperar y continúa enterrada a unos 60 metros de profundidad bajo la ciénaga y el fango de ese campo a las afueras de Goldsboro. Y la parte perdida no es de escaso valor: se trata del segundo núcleo -compuesto de uranio-238 y 235- que alojaba el artefacto.

Según informa Business Insider, el área no está marcada ni vallada y la tierra está siendo cultivada. Solo se habría prohibido construir cerca.

Los pedazos de la bomba que casi denotó recogidos en 1961

"Claramente, tener una gran parte de un arma nuclear en tierra privada es... un poco inquietante. Aunque no estoy sugiriendo que alguien tenga que pierder el sueño por esto", dijo Michael O'Hanlon, especialista en estrategia de defensa estadounidense de Brookings Institution, a Business Insider.

"Un núcleo secundario no tiene mucho plutonio, lo que lo hace menos peligroso", aclaró. Pero espera que al Departamento de Defensa u otras asociaciones hayan pensado en "la posibilidad de que alguien intente robarlo".

Recuerda que los equipos de excavación se han mejorado a lo largo de los años y para nadie es un secreto que la bomba esté allí. El medio de comunicación se puso en contacto con el Departamento de Defensa y un representante declaró que no tienen proyectos en el lugar donde se encuentra la pieza, por lo que su búsqueda por parte de las autoridades sería inexistente.

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