Actualidad

Llevábamos toda la vida equivocados: las mujeres tienen pene

Y otros delirios antropomórficos de Joan Cornellà

El mundo se rige por unas reglas estúpidas que no sabemos quién ha inventado. Una fuerza oscura es la que nos dice por dónde cruzar, a quién dejar paso, o dónde estacionar nuestro triste vehículo. Hay quienes han decidido saltarse todas esas reglas, y también hay quienes han decidido retratar con ironía la enorme estupidez que nos define. Joan Cornellà es uno de esos humanos cansados de lo monótono, que han llenado de vísceras y de humor nuestras pantallas, para ayudarnos a entender que la vida podría ser una cosa muy distinta a aquella que nos han obligado a imaginar.

Fanático de lo políticamente incorrecto, de ese humor que recuerda a los momentos más delirantes de Miguel Noguera e incluso a los más sádicos de Molg H., en él no sólo hay sangre por todas partes, sino también sexo raro y un montón de escenas cotidianas llevadas al extremo. Aunque la obra de Cornellà es ampliamente conocida —su lenguaje se ha convertido en universal quizá porque para él, el símbolo tiene más peso que la propia palabra—, una de nuestras series preferidas es aquella en la que reinterpreta la señalética con la que estamos acostumbrados a encontrarnos.

El resultado de esta reinterpretación no podría ser más loco, pero si le prestamos atención lo cierto es que Cornellà ha sido agudísimo. Si el mundo fuera tal y como lo dibujamos, no sería tan mundo, y cuando las reglas estúpidas nos invaden, lo mejor es burlase de ellas. Aquí el facepalm es inevitable. Aquí la carcajada es una obligación.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar