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Algunos motivos por los que odiar, a veces, es bueno

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The Huffington Post publica una gráfica que demuestra los odios entre grandes escritores. Porque no todo va a ser amar al prójimo

Luna Miguel

04 Julio 2014 12:49

Odiar es un arte, y hay algunos escritores que lo hacen excepcionalmente bien. Basta si no con echar un vistazo a la infografía que acaba de publicar The Huffington Post, en donde repasa cuáles han sido las grandes historias de odio y enemistad entre los autores más célebres de la literatura universal. Visto hoy podría resultar sorprendente que plumas tan importantes pudieran sentir celos, desprecio o asco hacia ciertos contemporáneos, pues al final la historia demuestra que nunca llegaron a hacerse sombra. De lo que no cabe duda es que, para triunfar, parece esencial que todo escritor sea un hater toda su vida. Cuchicheos, críticas destructivas, tuits irónicos y envenenados… Sea la época que sea, el Sálvame literario está más que garantizado.

Atendiendo al gráfico, llama también la atención que algunas de esas peleas al final resultaran tan productivas. ¿Sabíais que Virginia Woolf rechazó publicar en su editorial el Ulises de James Joyce, y que a pesar de eso se convirtió en una de las más grandes obras de su tiempo? ¿Sabíais que Norman Mailer y Truman Capote detestaban a Jack Kerouac, y que incluso el autor de A sangre fría tachó la obra del beat como pura verborrea? ¿O sabíais que las Brönte se tiraban de los pelos entre ellas, aunque más aún detestaban a la pobre Austen? Escritores del mundo, hay que odiar.

(Para ver el gráfico entero pincha aquí)

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