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El misterio de los dormitorios subterráneos del Metro de Berlín

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Alguien se ha dedicado a montar habitaciones en pasajes abandonados del metro de Berlín. Todos se preguntan qué hay detrás de estas acciones

PlayGround

21 Marzo 2016 12:00

Una recreación completa de una habitación bajo el suelo de Berlín. Cama, mesilla y demás atrezo típico de dormitorio en mitad de una oscura galería subterránea. Eso es lo que se encontraron el pasado enero los trabajadores del Metro de Berlín en un túnel abandonado en el distrito de Reinickendorf.

Un pequeño cuadro de la Virgen María acompañado por un póster de Matisse. Una cama de 90 con sábanas azules, una novela de Star Wars, un libro sobre instrumentos de cuerda africanos, un sofá de piel blanco y una televisión. Ese era el contenido de la improvisada habitación. Al principio, los trabajadores creyeron que se trataba de un set de rodaje abandonado, pero pronto comprobaron que no había habido filmaciones recientes en la zona.



Los elementos de la improvisada habitación fueron retirados por riesgo de incendio. Un mes más tarde, las fotografías de aquel dormitorio efímero llegaron a las redacciones de los periódicos más importantes de Berlín, en un mensaje firmado por “un trabajador anónimo del metro de Berlín”. La BVG, empresa que gestiona los transportes en la ciudad alemana, negó que un miembro de su plantilla tuviera algo que ver con aquello.


Los trabajadores del Metro de Berlín han encontrado varios dormitorios improvisados en mitad de túneles abandonados. Todo el mundo se pregunta quién puede estar detrás de estas instalaciones.  


La conversación alrededor de aquel hallazgo pronto se desvaneció. Pero a principio de marzo, una nueva escena doméstica aparecía en las profundidades del metro de Berlín.

Una vista frontal de un jardín, con una valla, un gnomo de jardín, una hamaca y un gato observando a través de una ventana. Esta vez, la peculiar instalación se encontraba en un pasaje subterráneo cercano a la estación de Yorckstrasse, muy lejos de la primera habitación.

Las especulaciones no han hecho más que empezar. Los berlineses se preguntan quién puede estar detrás de esos dormitorios subterráneos. ¿Podrían ser sitios de pernocte de homeless finos? ¿Obra de algún artista? Y en ese caso, ¿qué podrían significar?



¿Son sitios de pernocte de personas sin techo? ¿Obra de algún artista? Y en ese caso, ¿qué pretenden comunicar?


Algunas teorías establecen que podría ser una crítica a la rápida gentrificación de la capital alemana. Un anuncio publicado —y posteriormente retirado— en la web de alquileres vacacionales Airbnb parece validar esa interpretación:

“Localizado en el centro, cerca de la línea U9. Loft, retro-chic. El apartamento fue completamente renovado en 2016 y es bastante tranquilo (siempre que lleves tapones). Perfecto para viajeros y gente que vive en la calle”.

Otros creen que la reivindicación del misterioso artista podría tener que ver con las condiciones de vida de los refugiados.

Aquellos que apoyan esta teoría se basan en las supuestas pistas que encierran los libros encontrados en esos inusitados dormitorios: la batalla de Star Wars y un libro sobre instrumentos africanos. Según apunta el crítico arquitectónico Nikolaus Bernau en un artículo para el Berliner Zeitung, esas instalaciones podrían tener algo que ver con la decisión del Senado de Berlín de acoger refugiados en un centro sin ventanas. Se trataría, pues, de una acción de guerrilla artística subterránea.


Algunas interpretaciones hablan de una crítica a la rápida gentrificación de la capital alemana. Otros creen que se trata de un comentario a las condiciones de vida de los refugiados.


Tomas Schmoll del diario Die Welt cree que la clave del misterio estaría en la fecha de publicación del libro sobre instrumentos africanos, que data de 1984. La instalación podría ser una crítica a la pérdida de privacidad y al estado de vigilancia en el que vivimos actualmente. Una clara referencia a la obra distópica de George Orwell, 1984.

Por su parte, la BVG dice que el creador de la habitación accedió al metro de manera ilegal, por lo que esperan que si se descubre la autoría de la obra, el responsable sea multado. “No podemos perdonar esos trabajos”, dice la representante de la empresa, Petra Reetz. “Sin embargo, debemos admitir que la obra es bastante original”.

[Vía The Guardian]

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