Actualidad

¿De verdad son estas las mejores películas de 2014?

La crítica 'seria' señala a sus ganadores, basándose en los mismos tópicos viejunos de siempre

Es diciembre y empieza el goteo de listas. Ese momento del año en que tratamos de ponernos al día de mala manera con todo lo que no hemos visto, leído, escuchado o probado durante todos esos meses en los que hemos preferido irnos de cañas con los amigos. Y también ese momento del año en el que las publicaciones con más solera intelectual sacan la pluma de faisán para decidir qué vale la pena y qué no; qué nombres tenemos que ver para manejar una conversación al salir de la filmoteca.

Cahiers de Cinéma

La lista de la prestigiosa publicación francesa Cahiers du Cinéma siempre es una de las más esperadas. Avalada por más de 60 años de historia y la calidad de sus firmas, su criterio suele condensar en cierta manera las impresiones de la crítica europea, al menos de cara a la galería.

Pues bien: según sus elecciones de este año, deducimos que a la crítica europea lo que le sigue gustando es el cine sesudo, opaco y hecho por hombres mayores de cincuenta años con carreras más que consolidadas. El gesto rompedor de elegir una serie como mejor película del año lo empaña el hecho de que esté dirigida por Bruno Dumont, francés, talludito y conocido por hacer ese cine ascético que tanto gusta al crítico. En esta fiesta de hombres, el jovencísimo Xavier Dolan es la excepción. Ah, y Jean Luc Godard, que va por libre y creemos que ha trascendido los límites del espacio tiempo. 

1. P’tit Quinquin (Bruno Dumont)

2. Adiós al lenguaje (Jean-Luc Godard)

3. Under the Skin (Jonathan Glazer)

4. Maps to the Stars (David Cronenberg)

5. El viento se levanta (Hayao Miyazaki)

6. Nymphomaniac (Lars von Trier)

7. Mommy (Xavier Dolan)

8. El amor es extraño (Ira Sachs)

9. Le Paradis (Alain Cavalier)

10. Our Sunhi (Hong Sang-soo)

10. Our Sunhi (Hong Sang-soo)

Sight & Sound

 En este sentido, la (también prestigiosa) revista británica Sight & Sound tampoco se salva de un cierto olor viejuno, pese a haber cometido el “crimen” de aupar al podio la exitosa Boyhood (candidata fuerte a los Óscars de este año pese a su humilde presupuesto y una propuesta bastante más happy de lo que la crítica suele apreciar).

Este año han apostado fuerte por el minimalismo y la Europa del Este, dos tópicos que nunca fallan: en su lista vemos a Lisandro Alonso, Andrey Zvyagintsev, Nuri Bilge Ceylan o Pedro Costa, todos cineastas de ver con un whisky en la mano y mucha paciencia. Y por supuesto de nuevo Godard, ese hombre.

Los guiños al mainstream vienen sólo de directores que ya se han ganado una buena reputación como artistas: Wes Anderson, González Iñarritu, Hayao Miyazaki o Martin Scorsese. La única referencia directa al aquí y ahora es el documental CitizenFour de Laura Poitras, quien por cierto también es la única mujer directora que aparece en muchas de las listas de estas y otras publicaciones.

1.  Boyhood (Richard Linklater)

2.  Adiós al lenguaje (Jean-Luc Godard)

3. Leviathan (Andrey Zvyagintsev)

4. Cavalo Dinheiro (Pedro Costa)

5.  Under the Skin (Jonathan Glazer)

6.  El gran hotel Budapest (Wes Anderson)

7.  Winter Sleep (Nuri Bilge Ceylan)

8.  The Tribe (Myroslav Slaboshpytskiy)

9.  Ida (Pawel Pawlikowski)

10. Jauja (Lisandro Alonso)

11.  Mr. Turner (Mike Leigh)



12. National Gallery (Frederick Wiseman)



13. El lobo de Wall Street (Martin Scorsese)



14. Whiplash (Damien Chazelle)



15.  The Duke of Burgundy (Peter Strickland)



16.  Birdman (Alejandro González Iñárritu)

17. Dos días, una noche (Jean-Pierre & Luc Dardenne)



18.  Citizenfour (Laura Poitras)

19. The Look of Silence (Joshua Oppenheimer)



20. El viento se levanta (Hayao Miyazaki)

Mientras tanto, en EEUU...

Las revistas estadounidenses que han publicado listas se sitúan de momento en el extremo opuesto. Aunque tampoco es que sorprenda demasiado verlas lanzarse a vender el producto de su industria, ignorando casi por completo lo que viene de fuera o lo minoritario. Por ejemplo, Empire, The Washington Post o Indiewire sitúan en su top ten películas de enorme presupuesto pero bastante menores como Guardianes de la Galaxia o Edge of Tomorrow. Sorprende, eso sí, ver cómo ningunean Interstellar, un mastodonte por presupuesto y ambiciones.

Eso sí, todos coinciden también en señalar que Boyhood se merece todos los premios que seguramente ganará. Linklater se lo va a llevar caliente en 2015.

Lucha de titanes cojos

Viendo estas polaridades, parece que en el corazón de la crítica todavía persiste ese conflicto entre comercio y arte. Y que cierto sector de la crítica (sobre todo el de nuestro continente) todavía se considera ese reducto de vanguardia que algún día fue. Siendo realistas, razón no les falta. Cahiers du Cinema ha sido una publicación importantísima para la historia del cine. Sight & Sound tuvo un papel fundamental en la renovación del cine anglosajón de los 60 y 70.

Hoy ambas siguen siendo publicaciones de referencia a las que acudir para encontrar textos cinematográficos de calado. Además, gracias a su apoyo e influencia, muchos directores minoritarios pueden ver sus películas estrenadas más allá del estrecho circuito de salas independientes.

El problema viene cuando uno se para a repensar cuál sigue siendo esa idea suya de vanguardia, y por qué aún en 2014 esta suele equipararse con unos códigos tan marcados. Por qué tiene que estar siempre delimitada por una visión tan masculina, blanca, intelectual y de mediana edad del mundo. En ese sentido, su criterio cinematográfico puede ser más elevado que el de, pongamos, Rolling Stone, pero ¿es acaso incuestionable? En este juego de la crítica, ¿no van unos y otros con el piloto automático?

Del mismo modo, es ver las listas de la industria norteamericana y sentir pesadez de estómago. Ya nos imaginamos las campañas de publicidad que conducirán al Óscar en los próximos meses.

En definitiva: muchas de las películas incluidas en estas listas son grandísimas piezas de cine. Pero eso no quita para que ver estas listas no transmita una cierta sensación de dejà vu.

Así que, llegados a este punto, uno se pregunta: en un mundo en el que existen Rotten Tomatoes y Film Affinity, ¿sigue teniendo sentido citar a André Bazin como si estuviéramos en 1960 y Youtube nunca hubiera ocurrido?, dar publicidad a películas mediocres pero taquilleras, ¿tiene algún impacto más allá de la ambición comercial? Las listas son una estupenda manera de conseguir que el lector descubra mundos nuevos. Pero para lograr eso, primero hay que levantar la vista del ombligo y otear las maravillas que nos pueden deparar los nuevos horizontes.

Tags: ,

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar