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8 discos jugosos que no puedes pasar por alto

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Aventura y placer para oídos exigentes

Luis M. Rodríguez

10 Enero 2015 18:35

Fotografía de Adriana Duque

Otra semana, otra ración de discos buenos. Aquí está la columna-resumen con la que tratamos de tomarle el pulso a la actualidad discográfica cada siete días, destacando títulos recientes que, a nuestro juicio, merecen unos minutos de tu tiempo. Títulos que hay que sumar a los que vienen apareciendo cada pocos días en nuestra sección de Discos.

En la selección de hoy encontrarás metralla electrónica y synth-pop melodramático, bass esotérico y ambient arcano, asperezas techno y folk cósmico. Como siempre, un menú variado para que escarbes, remuevas y picotees de lo que más te guste.


Death Grips – Fashion Week (autoeditado)

Nota: 7.4

Death Grips parecen estar jugando a un extraño juego. Un jeroglífico en el que hay disoluciones (sugeridas, nunca confirmadas de forma clara) y una errática estrategia de lanzamientos que nos hacen dudar de su condición "post mortem", por así decirlo. En verano lanzaron Niggas On The Moon, primera mitad de un doble álbum de título The Powers That B, y cuya segunda parte, aún por llegar, llevará por título Jenny Death. Para terminar de rizar el rizo, ahora se sacan de la manga este Fashion Week, en el que todos los cortes aparecen titulados como Runway más una letra. Si juntas todas esas letras, el resultado es "J-E-N-N-Y D-E-A-T-H W-H-E-N". En fin, un lío de cojones al que este Fashion Week aporta, como principal novedad, la ausencia de voces. Fuera del partido MC Ride, lo que nos queda son unas instrumentales basadas en la saturación punk-rock y la metralla electrónica, con cierta tendencia a suavizar las formas dentro de un contexto que sigue siendo abrasivo, distorsionado y pesado. Se echa (mucho) de menos la capacidad de su vocalista para, sobre el pulido y brillante mantel del hip hop actual, poner las vísceras y la ira. Sanguinolentos, putrefactos y pestilentes: así es como nos Death Grips, y buena parte de ese encanto se pierde en ausencia de su lunático MC. Por eso Fashion Week se percibe como un trabajo menor, como una beat tape a modo de muestrario del diverso rango de influencias que manejan Zach Hill y Andy "Flatlander" Morin. Aun así, sirve para que volvamos a prestar atención a una vertiente, la estrictamente musical, que desde el primer momento ha sido fundamental en el concepto Death Grips. Su agresión siempre ha empezado por sus beats, y Fashion Week es otra muestra de una paleta sonora siempre convulsa e imaginativa. ZC


Ghost Culture – Ghost Culture (Phantasy)


Nota: 7.8

El Reino Unido, ya sea como país de cuna o de acogida, sigue dándonos más y más nombres dedicados a la electrónica accesible, es decir, con un punto pop, la mar de interesantes. A Hot Chip, Totally Enormous Extinct Dinosaurs o Joe Goddard ahora hay que sumar al londinense Ghost Culture, que acaba de firmar su primer álbum para el sello de Erol Alkan, un caramelo para los amantes de esa electrónica de baile que sabe apreciar la herencia synth-pop y el valor de un buen estribillo. La receta aquí es clara: instrumentación minimalista, voz delicada como la de Alexis Taylor y ecos tanto de la sofisticación de Arthur Russell como a la oscuridad de los primeros Depeche Mode. Y lo mejor de todo es que a lo largo del álbum, el londinense es capaz de facturar llenapistas y baladas melodramáticas dispuestas a volcarte el corazón. Cuando decimos que es accesible no queremos decir que es facilón, sino que engancha de primeras. No esperes algo digno de la radiofórmula, sino música encantadora, con un gusto especial por las melodías de sintetizador noir que invitan a aventurarse en cuartos oscuros en busca de un amor rápido y lascivo. AGM


Shackleton – Deliverance Series No. 2 (Woe To The Septic Heart)


Nota: 8.1

Sin molestarse en avisar de sus planes, como acostumbra a hacer en estos últimos tiempos, Sam Shackleton daba carpetazo al 2014 poniendo directamente en las tiendas la segunda entrega de sus Deliverance Series. Y como sucede con cada nuevo capítulo del británico, los dos largos cortes que caben en esta nueva referencia de Woe To The Septic Heart! vuelven a estar definidos por la hipnosis, la exploración rítmica y la sorpresa. Shackleton se muestra esta vez menos hermético. También menos selvático. Dominion Rings despega entre timbres sintéticos y fluidos gaseosos que remiten a la tradición del techno cósmico. Es como si el inglés viajara tras la traza luminosa que dejó la nave espacial de X-102 (el proyecto de Jeff Mills y Mad Mike), pero aquí con un mayor poso electro. El tema pronto adquiere un tono tribal, con una secuencia melódica que evoca el sonido de un balafón y que suma peso polirítmico a una arquitectura fluida que avanza entre constantes variaciones de tensión y dinámica. Las percusiones recobran el protagonismo perdido en Deliverance Series No 1, pero su pegada se atempera. Los bajos tensos y oscuros pierden peso en favor de nebulosas abstractas y corales sintéticas. Por momentos la pieza se ve secuestrada por un extraño groove cálido de fondo, poco más que sugerido, que nos lleva a pensar en el Plastikman de la era Musik probando suerte con el kwaito. En la cara B, Cast The Die tiende puentes con los tiempos de Skull Disco. Es otro ejemplo de la cara más esotérica de Shackleton, una circunvolución de dub oscuro y humoso que bebe del ragga indio y de las sonoridades del norte africano creando un efecto extasiante, como si no pudiéramos apartar los ojos de una visión onírica desconcertante que nos atrae y nos inquieta a partes iguales. Una vez más, el hechicero Shackleton nos trae lo inesperado, reafirmándose como dueño de uno de los discursos más inimitables del terreno electrónico contemporáneo. LMR


The Inward Circles - Nimrod Is Lost In Orion And Osyris In The Doggestarre (Corbelstone Press)


Nota: 7.8

Títulos crípticos que esconden sonidos más enigmáticos aún. Richard Skelton vuelve, tras dos años de calma, con una nueva propuesta de ambient arcano, de una frialdad que pone los pelos como escarpias. Nos encontramos frente a capas de armonías heladas, cortezas de hielo que reflejan la luz que se cuela entre los jirones de esas nubes antinaturales que surcan los cielos de su imaginación. Este sentimiento general, de una naturaleza bella pero amenazante, Skelton lo transmite aquí con una masa mutable de sonidos que se extienden, sin inicio o final aparente, sin melodías, solo el núcleo duro de cada pieza. La dualidad entre lo celestial y lo inquietante se manifiesta en todo su esplendor en Two Opposed Leaves at the Root, donde armonías que semejan un canto coral se aúnan con crujidos que parecen los de una bestia inmensa escarbando las entrañas de la tierra. Álbum sobrecogedor, que aunque nos llega unos meses tarde, merece su lugar en nuestros favoritos del año que ya se terminó. Impresionante. AC


Shifted - Arrangements In Monochrome Part. 1 & Part. 2 (Avian)


Nota: 7.8

El prolífico Guy Brewer vuelve a su alias Shifted para ofrecer otra de sus ya habituales clases magistrales de techno industrial, seco y crudo como la mojama, con un doble doce pulgadas que por su secuenciación bien podría interpretarse como un nuevo larga duración. Estamos hablando de Arrangements In Monochrome, grabado en Berlín en la primavera de 2014, que muestra al productor en su vertiente más orgánica hasta la fecha. Se nota que ha pasado un buen tiempo en el estudio esta vez. No es que haya un cambio significativo respecto a anteriores trabajos, pero sí un perfeccionamiento de la técnica, hasta tal punto que podríamos decir que domina el diseño de producción como un auténtico maestro. Obra arriesgada, por su carácter áspero, podría considerarse como su trabajo más experimental y maduro hasta la fecha. Y lo decimos porque el beat parece enterrado en la mezcla bajo una capa de sonido estático y de pulsos de sintetizadores repetitivos. Es material para pinchar, sin duda, pero asustará (y sorprenderá) a más de uno. Una lección de maestría quirúrgica a la hora de hacer techno sin concesiones. AGM


Egyptrixx - Transfer of Energy [Feelings of Power] (Halocline Trance)


Nota: 8.0

Ahora que estamos en lo más profundo del invierno, que los días son fríos y también tristes (más aún tras el atentado contra el semanario Charlie Hebdo), estos siete cortes metálicos y mecánicos que dan forma al tercer álbum de Egyptrixx entran mejor que nunca. Porque lo cierto es que hay que buscar excusas para ponerse esta música. Lo decimos en el sentido de que no es fácil de digerir. Se trata de un acercamiento tímido a la música de club, pero desde un prisma experimental y crudo. No sabemos lo que el productor de Toronto David Psutka habrá utilizado en el estudio, pero queda claro aquí que le ha echado unas cuantas horas para crear estas atmósferas de desasosiego, postapocalípticas por momentos, que marcan el humor del álbum. El canadiense dibuja paisajes desolados, y ni la anecdótica voz que aparece de tanto en tanto consigue aportar a las producciones un toque de humanidad y calor. Industrial, repleto de breaks filosos, timbres metálicos y texturas grisáceas, este LP difícil gustará sólo a los oídos más curtidos. AGM


The Humble Bee & Players - Snowflake (Other Ideas)


Nota: 7.7

Craig Tattersall, conocido por su trabajo pasado con Hood, The Boats o Remote Viewer, quedó tan impresionado viendo un vídeo en el que el físico japonés Ukichiro Nakaya construía copos de nieve artificiales en su laboratorio, que decidió probar a hacer lo propio con sonoridades. Con ese propósito, y siguiendo la pauta aprendida de Nakaya de que cada copo tiene seis facetas, contactó a seis músicos y empleó la misma cifra para determinar el número de composiciones y el número de notas de una misma escala que emplearían en cada una. Para inspirarles les mandó el mismo vídeo que le había iluminado a él. Russell Burden, Marrissa Katarine Bergmann, Bill Seaman, Emmanuel Witzthum, Danny Norbury y Thomas Ruhe se pusieron a trabajar con sus respectivos instrumentos, grabando fragmentos musicales de acuerdo a las pautas fijadas por Tattersall, que luego las manipuló e integró en este trabajo final. El resultado es un poroso copo de nieve, con melodías delicadas, que descienden distantes, que cuando menos te lo esperas te tocan, casi ingrávidas. Los sonidos en un inicio sólidos, se aguan y de derriten en el oído. Entre ese manto blanco, brilla la inicial presencia de la voz de Bergmann, mostrándose como el sonido más preciado, maleable y emotivo. AC


Jane Weaver - The Silver Globe (Finders Keepers)


Nota: 7.9

El sexto y último trabajo hasta la fecha de la musa inglesa Jane Weaver lleva el mismo título que la película On The Silver Globe de Andrzej ?u?awski, el censurado cineasta polaco, un emblema del mantenerse auténtico y en sus trece, justo lo que esta artista lleva haciendo a lo largo de toda su carrera. Este disco, que merece varias escuchas para entender la magnitud de la historia, es una huella inmaculada de todas las influencias que le han acompañado a lo largo de su vida, desde su juventud entre las industrias químicas de la ciudad Widnes hasta su fanatismo por la ciencia ficción o lo oculto. Hay psicodelia y pop progresivo, folk cósmico de profunda envergadura con ritmos caminantes dignos de Ralph Molina de los Crazy Horse. Waver pone un dedo apuntador sobre los grandes, homenajeando a los australianos Cybotron en Argent o a Hakwind en The Electric Mountain. La música aparece presidida por su característica voz hechizada, cantando sobre ilusiones y distopías, pero con un trasfondo de crítica hacía todo lo falso, también dentro de la industria discográfica, en la que ella está metida con su sello Bird Records. Reafirmamos que sí, que Weaver conserva intacto su inmortal poderío: por encima de las modas o los criterios del sector, ella perdura integra y eterna. AC


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