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No te imaginas por qué cada vez hay más medusas en el mar

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Una invasión silenciosa, un secreto que la humanidad persigue desde hace siglos

Alba Muñoz

08 Abril 2015 06:00

Los biólogos la llaman la invasión silenciosa. Cada vez hay más medusas en nuestras costas, pero pocos saben por qué. 

Detrás de esta plaga de animales transparentes y gelatinosos hay un descubrimiento increíble.

En contra de lo que muchos suponíamos, no se acercan a nuestras playas buscando calor.

Tampoco sus poblaciones han aumentado tanto debido al cambio climático y el consiguiente aumento de la temperatura del agua.

Simplemente, muchas de estas medusas no mueren: de hecho, la Turritopsis nutricula es el único animal inmortal de la Tierra. 

Hace más de una década que la ciencia descubrió el poder de este hidrozoo de apenas medio centímetro de longitud.

A menos que sean devoradas por un depredador, pueden vivir eternamente.

El motivo es un proceso conocido como transdiferenciación, similar a la regeneración de tejidos que experimentan los órganos humanos cuando se dañan.

La medusa nace, crece, se reproduce. Pero cuando envejece, en el momento en que su muerte orgánica debería estar cerca, consigue escapar.

¿Cómo lo hace? Simplemente, rejuvenece una y otra vez.

Este invertebrado es capaz de modificar sus propias células y devolverlas a su estadio original: el pólipo.

Después repite su ciclo vital hasta una segunda, tercera, cuarta madurez. En realidad, puede hacerlo infinitas veces.

Y no se trata de una excepción: el 100% de los ejemplares analizados por los científicos se ha regenerado sin perder ninguna característica o capacidad.

Es biológicamente inmortal.

Pero no todo es bueno: hace siete años, la bióloga Maria Pia Miglietta dio la voz de alarma.

Esta especie de medusas no solamente no mueren, sino que se han extendido desde el Caribe hasta prácticamente todos los océanos del mundo.

De Panamá a Japón, de Florida a España. Cada verano, una plaga de invertebrados ataca a cientos de veraneantes y afecta a la biodiversidad del Mediterráneo. 

Se abre así un debate: mientras una parte de la comunidad científica piensa en cómo combatir la invasión, la otra se pregunta si los humanos podemos beneficiarnos de sus poderes.

Según Shin Kubota, uno de los pocos científicos que ha criado a esta especie en un laboratorio, estamos ante un milagro natural que puede dar alas la industria del rejuvenecimiento.

"Creo que será fácil resolver el misterio de la inmortalidad y aplicarlo a la vida humana", dijo a The New York Times

Otros, como Stefano Piraino, creen que esta medusa tiene propiedades que podrían ser útiles en el tratamiento enfermedades como el cáncer, pero aún no han descubierto cómo.  


¿Querríamos ser inmortales? ¿Qué ocurriría si tuviéramos la misma capacidad que la medusa?



Los escépticos opinan que no se encontrará nada mágico en este animal, y que lo urgente es frenar una plaga que está mutilando la fauna marina de nuestros océanos. 

La búsqueda de nuestra propia inmortalidad puede cegarnos ante un desastre natural de consecuencias inesperadas.

En el fondo de este mar de opiniones flota la pregunta universal: ¿querríamos ser inmortales?, ¿qué ocurriría si tuviéramos la misma capacidad que la medusa?

La mayor parte de la comunidad científica coincide en que supondría una hecatombe ecológica. Nos convertiríamos, quizá, en la plaga que soñó demasiado.


La inmortalidad es sueño y pesadilla







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