PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Este medicamento acaba de ver aumentado su precio en un 6.000%

H

 

EEUU lleva años importando deflazacort desde Europa y Canadá, pero ahora que una farmacéutica estadounidense ha comenzado a producirlo su precio aumentará de 1.200 dólares al año a 89.000 dólares

M.Y.

13 Febrero 2017 15:15

Una farmacéutica estadounidense vuelve a aprovecharse de una enfermedad rara subiendo de forma desorbitada el precio de su tratamiento. Se trata del medicamento deflazacort, un tratamiento de esteroides básico para 15.000 estadounidenses que padecen de distrofia muscular de Duchenne, una enfermedad que impide andar a los niños y mata a los adultos a una edad temprana.

Hasta ahora el medicamento era importado a EEUU desde Europa y Canadá y las familias debían pagar por él unos 1.200 dólares al año. Ahora, la FDA (Administración de Alimentos y Medicamentos) ha aprobado su producción en EEUU, y en el proceso su precio de lista —el precio de venta sugerido por el fabricante ha ascendido hasta los 89.000 dólares anuales.


El medicamento era importado a EEUU desde Europa y Canadá y las familias debían pagar por él unos 1.200 dólares al año. Ahora, la FDA ha aprobado su producción en EEUU, cambiando su precio a 89.000 dólares anuales por tratamiento


¿Cómo es posible que un medicamento incremente el precio en un 6.000% de forma absolutamente legal?

La respuesta hay que buscarla en las propias leyes estadounidenses. Debido a que el esteroide nunca ha sido aprobado en EEUU la FDA considera que es un medicamento nuevo. Por otro lado, Marathon Pharmaceuticals, la empresa detrás de esta subida, también ha conseguido que el deflazacort sea catalogado por la FDA como "medicamento huérfano", categoría que se asigna a productos medicinales para el diagnóstico, prevención o tratamiento de las llamadas enfermedades raras.

Según explica Forbes, la idea detrás de este procedimiento es que la sociedad debe pagar estas ventajas, como quien dice, a cambio del desarrollo de los medicamentos para las enfermedades raras. Se considera que la investigación para el desarrollo de esos medicamentos y su comercialización es poco probable sin medidas del estímulo. Sencillamente, esas enfermedades afectan a pocas personas como para hacer que esos medicamentos sean reantables. O eso se supone. Por eso hay que "recompensar" a las empresas que se animan a trabajar en ese campo.

En el caso del deflazacort, eso se traduce, además de en la subida disparatada del precio —consentida por la FDA—, en que Marathon Pharmaceuticals tendrá 7 años de venta exclusiva del medicamento en EEUU, a pesar de que desde hace tiempo éste se vende en forma de genérico en otros lugares del mundo.

La farmacéutica asegura que después de aplicarle diversas rebajas y descuentos, el precio de venta real del medicamento será de "solo" de 54.000 dólares al año y que los pacientes con seguro médico podrán obtener acceso al deflazacort a través del copago. Para el resto de pacientes potenciales, la subida de precio se traducirá en "un desembolso real de entre cero y muy bajo", según Marathon, gracias a seguros y programas de asistencia financiera que la propia compañía promete ofrecer.


En teoría, esos precios altos deben servir de incentivo para que más farmacéuticas inviertan en el desarrollo de fármacos para enfermedades raras que a priori no son rentables


En teoría, esos precios altos deben servir de incentivo para que más farmacéuticas inviertan en el desarrollo de fármacos para enfermedades raras que a priori no son rentables. La realidad es que en los últimos años las empresas que se han obtenido licencias para la fabricación en EEUU de medicamentos para enfermedades raras ya disponibles en otros lugares del mundo han cosechado grandes recompensas económicas. Ahí está el caso de la tetrabenazina, que en Europa vale 42,28 dólares por frasco y en EEUU ha llegado a alcanzar los 21.243 dólares, generando una facturación de 325 millones de dólares en 2015.

Hace apenas unos días, la historia del aumento desorbitado del precio de un medicamento volvió a repetirse con un fármaco que salva a los pacientes de una sobredosis por opiáceos. El tratamiento pasó de los 690 dólares a los 4.500 justo en medio de una grave crisis de muertes por los opioides.


share