PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Aquí están las únicas personas a las que el Brexit ha beneficiado

H

 

Todo el mundo está de acuerdo en que la operación ha sido un desastre. Además los líderes de la campaña han presentado su dimisión tras conseguir lo que querían. Entonces, ¿a quién le beneficia el Brexit? Te los presentamos

Rafa Martí

07 Julio 2016 10:05

¿A quién le interesa la victoria del Brexit? Esta pregunta es la que cientos de analistas internacionales se hacían antes y después del referéndum del pasado 23 de junio. La mayoría de análisis apuntaban a que la campaña del “Leave” iba a dar, sin duda, rédito político a líderes populistas como Boris Johnson o Nigel Farage.

Sin embargo, pocos días después de los resultados que presumían catapultar sus carreras políticas, ambos líderes han dimitido. Con estas dimisiones han saltado por los aires todos los análisis para dar paso a una nueva pregunta:

Si el Brexit se ha cargado a sus rostros políticos visibles, ¿quién estaba detrás? ¿Quién se beneficia ahora de la salida del Reino Unido de la Unión Europea?

Más allá de los votantes de edad avanzada, del entorno rural y de aquellos que desconocían las consecuencias de esta jugada política, hay una élite que ha apoyado el Brexit para satisfacer sus intereses. Una especie de mano negra que derrochó millones de libras para que esta campaña demencial ganara.

Guerra en la City



El centro financiero de Europa, la City de Londres, fue uno de los puntos centrales del debate por el referéndum. En este caso, las élites financieras se posicionaron mayoritariamente por la campaña del “Remain”. La actuación en un mercado común, con estabilidad y reglas claras, permitía hacer dinero a los principales operadores financieros.

Grandes bancos apoyaron la campaña para quedarse en la UE, a sabiendas de que la salida podría poner en peligro su negocio. De hecho, días después de la victoria del Brexit, firmas como JP Morgan anunciaron que moverían a miles de empleados de Londres hacia otras plazas financieras.

?

?En la City también hay una élite que ha sido educada en Eton, que viste trajes hechos a medida en Savile Road y que participa en cacerías de zorros en los manors más majestuosos de North Yorkshire. Y, sobre todo, echa de menos la Commonwealth y el Imperio Victoriano?

?


Miguel Otero-Iglesias, investigador principal del Real Instituto Elcano, dice que “a esta élite financiera liberal y cosmopolita tiene la única ideología de ganar dinero y, por eso, le interesa estar cerca de Bruselas.”

“Quieren estar lejos del control político, pero estando lo más cerca posible del poder. Eso explica por qué Londres era la plaza financiera perfecta. Sin embargo, en un escenario sin Unión Europea, las grandes finanzas tendrían que moverse a Frankfurt, donde ha ganado peso el Banco Central Europeo”, dice Otero-Iglesias.

Pero a esa élite cosmopolita se le opone aquella que ha sido educada en Eton, que viste trajes hechos a medida en Savile Road y que participa en cacerías de zorros en los manors más majestuosos de North Yorkshire. Esta élite, sí, quiere ganar dinero. Pero tampoco quiere olvidarse de un orgullo identitario que se mantiene desde los días de la Commonwealth y del Imperio Victoriano.

Objetivo: crear un Hong Kong en Europa



El objetivo del establishment que apoyó el Brexit es convertir al Reino Unido en una plaza offshore con impuestos bajos, poca regulación y un libre mercado salvaje. Y, por supuesto, alejada de la “burocracia socialista” de la UE. Para ellos, “la democracia solo tiene que tener lugar en Westminister, como en tiempos de la Commonwealth”, dice Otero-Iglesias.

Sigue: “A ciertos sectores inmobiliarios, hedge funds y firmas de consultoría medianas les interesa el Brexit. Son sectores con actividades vinculadas a paraísos fiscales y offshore como Jersey, la Isla de Man o Gibraltar. Para ellos, estar en la Unión Europea es someterse a la persecución de los paraísos fiscales y lo ven como un impedimento para atraer inversiones”.

En este perfil encajan los principales financiadores de las campañas de Ukip y de los sectores más euroescépticos de los tories. Es el caso de Arron Banks, el principal donante de Ukip, un empresario inmobiliario que había perdido su fe en los tories y que quería un Reino Unido “fuerte” otra vez.

O de Gerard Lyons, un economista con una brillante carrera en grandes bancos de Nueva York y Londres y fundador de “Economists for Brexit”. Lyons argumentaba que el Reino Unido recibiría un golpe a corto plazo. No obstante, también decía que con la independencia podría establecerse como una potencia media, sin regulaciones y que toma sus propias decisiones.


?

?A ciertos sectores inmobiliarios, hedge funds y firmas de consultoría medianas les interesa el Brexit. Son sectores con actividades vinculadas a paraísos fiscales y la UE solo representa más regulación —Miguel Otero-Iglesias, investigador?

?




A los motivos de los brexiters se unía también un escenario de futuro: una caída de la moneda común —como se intuyó que ocurriría con Grecia el año pasado— podría arrastrar la gloria del país hasta el foso. Y aquí es donde se une el discurso político identitario y nacionalista: Reino Unido no podía estar sometido a un bloque donde Alemania dicta las reglas. “Eso es una humillación para el sector conservador más romántico”, añade Otero-Iglesias.

Fuera de este análisis se salen otros personajes que han apostado por el Brexit: es el caso de Rupert Murdoch. “Murdoch, más allá de perjudicarse con el Brexit, es un millonario australiano al quien le da igual lo que pase en Europa. A él le daba dinero apoyar el Brexit para vender tabloides y eso es lo que ha hecho. Siempre ha estado del lado del ganador, por eso no extraña que The Sun haya ganado las últimas 10 elecciones”, apunta Otero-Iglesias.

Irracionalidad incontestable



A pesar de estas sospechas, el Brexit ha desbordado incluso a quienes lo planearon. Personajes como Farage y Johnson, junto a sus millonarios, han despertado una bestia que no pueden controlar. Los dos políticos han sido víctimas de su propio discurso populista y, de hecho, contra las élites, como defiende Pol Morillas, analista del CIDOB.

“Detrás del Brexit no hay unos intereses económicos, sino más bien identitarios. Es cierto que puede haber élites que quieran promover un lugar con pocas regulaciones. O que haya especuladores que se beneficien con la caída de la libra. Pero sobre todo, lo que quieren es un parlamento que no dependa de Bruselas, aunque eso suponga un suicidio económico”, asegura.


?

?Es cierto que puede haber élites que quieran promover un lugar con pocas regulaciones. O que haya especuladores que se beneficien con la caída de la libra. Pero sobre todo, lo que quieren, es un parlamento que no dependa de Bruselas y recuperar el nacionalismo –Pol Morillas, analista?

?



Lo que Morillas viene a decir es que la mano negra es mínima y que las élites que han apoyado el Brexit son, por encima de todo, nacionalistas. “Por incomprensible que parezca, para muchos el único objetivo es destruir Europa, como una convicción arraigada”.

El analista apunta a que esta es la tendencia que se repite en el resto de Europa: ni en Francia, ni en Grecia, ni en Holanda los movimientos de extrema derecha buscan movilizar a las masas con un discurso populista para conseguir un interés personal. “Los representantes de esa extrema derecha comparten y creen el mismo discurso irracional que esgrimen sus votantes de a pie”, señala.

El Brexit no ocurrirá

El escenario que queda es el de una masa xenófoba y enfervorizada que ha asustado a toda Europa. Los hooligans han salido a la calle y quieren la muerte del establishment. Por esto, Otero-Iglesias es escéptico con que el Brexit llegue a ejecutarse: “Esas élites terminarán por impedir que gobierne el populismo”.

Por otro lado, lo que se puede concluir es que Farage y Johnson solo han jugado una partida de intereses políticos personales, convencidos de una ideología ultranacionalista. Esta no entiende de intereses materiales, sino solamente de destruir el orden establecido. Morillas apunta a que Farage se convertirá en el paladín de la destrucción de Europa apoyando a otros movimientos nacionalistas. Y, posteriormente, intentará colarse en el partido tory. Desde ahí tendrá una influencia que jamás hubiese podido tener con el peso todavía irrelevante de Ukip en el sistema electoral.

Mientras, como han apuntado otros expertos, quienes ganan con el Brexit son las grandes potencias mundiales. De la manera más indirecta, bloques como China y EEUU ganan terreno y poder de negociación ante una Unión Europea que podría perder su segunda economía. Lo mismo sucede con Rusia, que quiere quitarse de encima al Reino Unido como el país de la Unión más beligerante ante el Kremlin. Un Reino Unido que actúe por su cuenta es un actor irrelevante en comparación con la influencia que podía ejercer junto a los otros 26.

La respuesta de a quién beneficia la salida del Reino Unido puede interpretarse en clave económica. Pero de una u otra manera, en todas la defensas del Brexit solo se impone una cosa: un complejo de superioridad al que a una parte importante del Reino Unido no se le ha quitado desde los gloriosos tiempos de la Reina Victoria. La gran diferencia con entonces es que eso es poco probable que ocurra ahora. Y por eso es poco probable que el Brexit llegue a hacerse realidad.

share