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El hijo adolescente de un mafioso italiano mata a su mejor amigo por un 'like'

El Padrino en versión millennial. O cuando las dudas normales entre amigos se resuelven a tiros

Alex Pitito (izquierda) y Francesco Lamberti (derecha), juntos en una foto de Facebook

Uno no decide a quién gusta, ni quién le gusta a uno. Esas cosas simplemente suceden. Te fijas en otra persona y te agrada lo que ves. No hay voluntad en eso, no es un proceso consciente. Otra cosa es decidir si merece la pena exteriorizar ese interés, y cómo lo muestras. Sobre todo si la persona que te gusta es la chica de un amigo.

Francesco Lamberti acaba de perder la vida a sus 19 años por eso. Por un 'like' mal elegido. Un 'like' y un breve comment a una foto posteada por su amigo Alex Pitito. Era una foto de la novia de Alex. Pitito, de 15 años, interpretó ese 'like' como un gesto de interés hacia su chica.

En la mayor parte del mundo, esa situación se hubiera saldado con reproches, con bronca, quizás con un par de hostias y una amistad rota por un tiempo, puede que de por vida... pero en Calabria, las cosas se resuelven de otra manera.

Alex citó a Francesco en un campo a las afueras de Mileto, en la provincia de Vibo Valentia, en el sur de Italia. Tras una breve discusión, Pitito sacó la pistola y le descerrajó tres tiros en el pecho a Lamberti, causándole la muerte.

Acto seguido, se presentó en la comisaría para confesar su crimen.

Hasta ese momento, la víctima era el mejor amigo de su asesino.

Francesco Lamberti en una imagen de Facebook

La noticia ha despertando la atención en Italia porque se ve como un recordatorio de un fenómeno que renueva el problema de la violencia de la mafia en el sur del país transalpino. Allí les llaman los babycapos, chavales crecidos en hogares devotos a la Camorra y la 'Ndrangheta, en muchos casos aún adolescentes, que hacen ostentación de su dinero y de sus armas, y que no tienen ningún reparo en disparar a quien se tercie. Chavales sin ningún miedo a pasar una temporada en la cárcel que alardean de su violencia sin pudor.

En Italia crece la preocupación por el fenómeno de los 'babycapos', jóvenes criados en entornos cercanos a la Camorra y la 'Ndrangheta, que optan por una vida ostentosa, violenta, y que no tienen reparos en disparar a quien se tercie

Según el diario Il Giornale, el joven Alex Pitito iba camino de convertirse en babycapo. El detenido es hijo de Salvatore, alias El tío , un capo de la 'Ndraguetta. A la ecuación mafiosa se suma el resto del entorno familiar del homicida adolescente. Esta la madre, Maria Antonia Messiano, el hermano Giuseppe, de 21 años, y también el primo Pasquale, cuñado de Michel Iannello, mafioso arrepentido y condenado por el asesinato de Nicholas Green, un niño estadounidense de 7 años.

Padre, madre, hermano y primo fueron detenidos el pasado enero en el marco de la operación Stammer. Se les acusa de formar una red de narcotráfico que distribuía cocaína procedente de Sudámerica.

La policía cree que el arma usada en el asesinato de Francesco Lamberti podría pertenecer al abuelo del clan.

Alex Pitito es hijo de Salvatore, alias El tío, un capo de la 'Ndraguetta. El padre, la madre, el hermano y el primo de Alex fueron detenidos el pasado enero acusados de narcotráfico

Esa es la nueva realidad criminal en Calabria: niños que crecen y se educan en entornos delictivos, con altas tasas de desempleo, y que, casi por inercia, por una cuestión de linaje, acaban ocupando, siendo aún muy jóvenes, el vacío de poder que se crea en las organizaciones mafiosas como resultado de arrestos y arrepentimientos.

Para alguien que ha mamado los códigos de conducta mafiosos desde la cuna, disparar un arma contra aquel que fue un amigo es algo perfectamente normal. Para Alex, matar a su amigo Francesco era una simple cuestión de honor. En un rincón del mundo donde el honor vale más que la vida.

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