PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Cómo luchar contra los partos traumáticos a través de la masturbación

H

 

La masturbación durante el parto puede ser un método muy efectivo para reducir dolores, agilizar la salida del bebé e incluso provocar placer a la madre.

silvia laboreo

15 Marzo 2016 21:21

Imagen de Amy Swagman

El parto es el motivo número uno de ingreso hospitalario en España. Para muchas mujeres dar a luz es un proceso verdaderamente traumático. Tras nueve meses de espera, de repente te ves encerrada en una sala aséptica, conectada a máquinas, rodeadas de extraños y sometidas a una cascada de chequeos, mediciones e intervenciones. Comprobaciones constantes de la dilatación, horas y horas de contracciones, medicinas, hormonas, tocamientos, estrés y mucho, mucho dolor.

Son procesos que convierten la acción de dar a luz en una experiencia inolvidable, sin duda. Y que hacen que salir ilesa de un hospital después de parir —sin cesáreas, episiotomías u otro tipo de intervenciones invasivas— sea una tarea complicada.



El informe La atención al parto en España: Cifras para reflexionar sobre un problema elaborado en 2015 por Adela Recio Alcaide, jefa de área del Instituto Nacional de Estadística especializada en estadística para el sector público, refleja que la atención al parto es particularmente intervencionista en nuestro país, situándose a la cabeza de Europa en partos instrumentales.  

El estudio arroja datos tan preocupantes como estos:

-El uso de oxitocina sintética durante la dilatación, que no debería superar el 10% de los casos, se da en el 53,3% de los partos.

-La maniobra de Kristeller —método arriesgado que consiste en empujar con el puño sobre el útero para que el bebe salga más rápido— se realiza en un 26,1% de los partos vaginales.

-El porcentaje de partos vaginales en los que se ha mantenido la posición de litotomía (posición habitual tumbada) durante toda la fase de expulsivo es del 87,4% cuando el Ministerio de Sanidad considera que esa posición no debería darse en más del 30% de los casos. 

 


Frente a estos procesos traumáticos, cada vez hay más mujeres que recurren al parto natural sin asistencia. Sin que nadie les diga cómo parir, cómo tienen que empujar o en qué posición colocarse. 

Y también hay quien reclama que, en esos nacimientos naturales, la estimuliacón sexual de la madre debería jugar un papel.



"Necesitamos volver a traer el sexo al parto", afirma Kate Dimpfl. ¿Qué quiere decir con eso?

Varias cosas. Por un lado, que el sexo y el acto de dar a luz están más unidos de lo que pensamos. Las hormonas que se liberan durante el sexo y el parto son las mismas: Oxitociona, adrenalina y  endorfinas.

Por otra parte, el placer del sexo y el alivio del dolor durante el parto implican ambos movimiento, tacto y sonido.

Si hablamos de las expresiones durante el sexo, estas incluyen gemidos, reacciones corporales y, finalmente, el orgasmo. Casualmente, expresiones corporales muy similares a las que experimenta el cuerpo de una parturienta: gritos, reacciones corporales y contracciones vaginales.

Finalmente, el cerebro también sufre los mismos procesos en ambas ocasiones. Mientras el neocórtex está relajado, el sistema límbico está activo.

Con todos estos datos, los defensores del sexo durante el parto argumentan que la masturbación durante el alumbramiento podría ayudar que el proceso fuera menos traumático e incluso placentero. A través de la estimulación del clítoris y los pezones, las mujeres pueden acelerar las contracciones y reducir la sensación de dolor. Incluso llegar al orgasmo mientras dan a luz. Es lo que se conoce como parto orgásmico.


La masturbación durante el parto libera Oxitocina, ayuda a relajarse y reduce el dolor de las contracciones

 

Según Angela Gallo, doula y fotógrafa de nacimientos australiana, la masturbación en el parto encierra varias ventajas. La estimulación vaginal, clitoriana, de los pezones, los besos, la intimidad y los afectos hacen que se libere de forma natural oxitocina, una hormona que ayuda a que el bebé salga de forma más rápida. “¿Necesitas una ayuda natural? ¡Tócate, mamá! Eso hace que fluyan las cosas buenas”, escribe Gallo en su blog.

Además, masturbarse durante el parto es una forma natural de ayudar a reducir el dolor. Existen estudios que demuestran que la estimulación clitoriana y vaginal durante y entre contracciones puede rebajar el dolor de estas.



Para Laura Kaplan Shanley, autora del libro Unassisted Childbirth, el sexo durante el parto puede ser una fuente natural de relaxina. Esta hormona se encuentra en el líquido seminal de los mamíferos y según varios estudios contribuye a suavizar el cuello del útero y alarga los ligamentos pélvicos, lo que permite el paso más fácil del bebé. “En el hospital muchas mujeres reciben prostaglandina, una sustancia que contiene relaxina sintética”, explica Shanley en su web.

“En el parto en casa la relaxina puede administrarse de una manera más placentera. Los hombres deben considerar el parto en casa como una oportunidad ideal para expresar amor por sus parejas, tanto física como emocionalmente”, escribe Shanley.

Como explica Kate Dimpfl en su charla para TED, el uso de la tecnología en el campo de la obstetricia quizás no sea el demonio, pero está ocasionando muchos problemas a las mujeres.

En un mundo donde es normal que una mujer tarde un mes en recuperarse después de dar a luz, quizás sea la hora de comenzar una nueva revolución sexual. Esta vez desde el paritorio.

 


[Vía Ted, Unassisted ChildBirth]











share