PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

El lobby de las armas renace en Europa

H

 

No piden que les dejen llevar armas en la calle, pero culpan a los políticos de querer pagar su mala gestión con ellos

Rafa Martí

14 Abril 2016 23:59

Imágenes de Brian Finke

Europa nunca ha sido tierra de pistolas, nunca había tenido un problema con el acceso a las armas. Con restricciones de acceso mucho más altas que en EEUU, el statu quo se respetaba. El lobby de la armas —su industria, pero también sus amantes, quienes las usan— había permanecido como un león dormido al que apenas se había tenido en cuenta. Su rol tradicional en Europa era defender los intereses de cazadores, coleccionistas y aficionados al tiro. Nada que ver con la actividad beligerante de la Asociación Nacional del Rifle (NRA) de EEUU. Hasta que le han despertado.

Desde la masacre de Charlie Hebdo, los ataques terroristas han puesto en alerta a la Comisión Europea. Ahora quiere modificar la directiva comunitaria sobre armas de fuego.

La Comisión relaciona el acceso a las armas con dar facilidades a los terroristas. Y esa idea no gusta entre los aficionados a disparar por razones bien distintas.

En la actualidad ya existe una campaña en Change.org con más de 315.000 firmas que busca hacer presión para que la directiva se deje como está, sin cambios. Y el lobby ha lanzado una fuerte ofensiva de despachos y reuniones con políticos para frenar lo que ellos consideran una “chapuza”.

Dicen que la Comisión quiere hacer pagar los platos rotos de su mala gestión contra el terrorismo a quienes tienen armas legítimamente.


Cronología de la relación de Europa con las armas

El problema con las armas en Europa comienza en 2008. Entonces, el Parlamento Europeo envió una propuesta a la Comisión para que se unificaran los protocolos de inutilización de las armas.

Mientras que en España las armas de fuego no autorizadas casi siempre se destruyen, en otros países —sobre todo del Este de Europa— su conversión a armas de fogueo se hace sin ningún tipo de control. Estas armas terminan en manos de empresas que las revenden. Y reconvertirlas de nuevo en armas efectivas es una tarea fácil.



Para el lobby, la UE quiere hacer pagar los platos rotos de su mala gestión contra el terrorismo a quienes tienen armas legítimamente.


Un tercio de las armas que se usaron en el ataque a Charlie Hebdo, en el asalto al supermercado kosher de París, en las masacres de Bataclan y el resto de la ciudad en noviembre, y en los atentados de Bruselas eran de procedencia eslovaca. Según confirmó la policía francesa, estas armas habían seguido protocolos de inutilización ilegales. Y habían sido revendidas a los terroristas que, posteriormente, las reconvirtieron en armas aptas para fuego real.

Se trataba, además, de fusiles de asalto procedentes del excedente de las guerras de los Balcanes.

No fue hasta el 18 de noviembre del año pasado (6 días después de los atentados de París) que la Comisión unificó este protocolo de inutilización de las armas. A ojos de muchos expertos en la materia, esa medida llegaba demasiado tarde.

Según Daniel Álvarez, portavoz de la Asociación Nacional del Arma (Anarma) y miembro de Firearms United (máximo representante del lobby en Europa), esa unificación de protocolos debió hacerse en 2008. Para Álvarez, este fracaso de la UE en la prevención del terrorismo sirve ahora como una excusa para reanudar un plan contra las armas muy mal diseñado.


Restrinjamos las armas

Ese plan se remonta a 2013, cuando algunos miembros de la Comisión quisieron reducir todavía más la accesibilidad de las armas en la UE. En 2013, sin embargo, el terrorismo no era el problema. La Comisaria de Interior, Cecilia Malström, y el jefe de la Firearms Task Force, Fabio Marini, fueron los principales impulsores de modificar la directiva europea sobre armas de 1991.

Su plan consistía en restringir totalmente el acceso a las armas automáticas o semiautomáticas y eliminar la venta por Internet.

Pero Álvarez dice: "En Europa solo pueden acceder a armas automáticas algunos coleccionistas que, además de la licencia de coleccionista, necesitan un permiso especial. Y esto en algunos países. En España es imposible tener una arma automática. Además, ningún arma usada por un terrorista procede de coleccionistas. Es más, los coleccionistas son muchas veces los que ayudan a la policía en sus investigaciones".


Según el lobby, la restricción de armas no afectaría en nada a la industria armamentística, pero sí a los usuarios particulares


Álvarez se queja también de que las armas semiautomáticas incluyen un gran rango de fusiles de caza y armas deportivas. Por otro lado, la restricción de la venta por Internet hundiría el negocio de los armeros. "En total serían 580.000 puestos de trabajo", dice Álvarez, mientras señala que la modificación de la directiva no afectaría en nada a la industria armamentística con la que tienen contratos los Estados.

La modificación de la directiva también impediría el acceso a réplicas de armas reales como las que se usan en airsoft. En total, Firearms United representa ahora mismo los intereses de 12,5 millones de usuarios legales o coleccionistas de armas en la UE, y a 3 millones más de jugadores de airsoft, que han declarado la guerra a la Comisión.



El momento perfecto

El intento de modificar la directiva fracasó en 2013. La Comsión encargó una amplia encuesta con 85.000 participantes que respondieron masivamente a favor de dejar la regulación de las armas como estaba.

El 92% de los cosultados se opuso a que se ampliara la lista de armas prohibidas. El 75% se opuso a la restricción de la venta por Internet. El 85% se oponía a mayores restricciones para acceder a las armas en general.

El mismo año, la Comisión lanzó un Eurobarómetro que arrojaba datos más favorables a la modificación de la directiva. Las asociaciones, sin embargo, lo tildaron de sesgado. Por ello, el lobby relaciona directamente el fracaso de la UE con el terrorismo con la reanudación de este intento. La propuesta de relanzar la modificación de la directiva se hizo sin estudio de impacto y apenas días después de los atentados de Bataclan.

Álvarez, que ha participado en numerosas reuniones en Bruselas, asegura que un asesor de Jean Claude Juncker le reconoció que es la única salida que tienen para dar "un golpe de efecto en la opinión pública" ante el terrorismo. Nadie ha podido confirmar esta declaración.


En la UE se producen anuealmente 6.500 muertes por armas de fuego. 5.000 son suicidios


La torpeza de la Comisión y el trabajo de lobby de las asociaciones ha surtido efecto para que las cosas, de momento, se queden como están. Según declaró una fuente de la Comisión a Politico, la modificación de la directiva ha recibido enmiendas por parte de eurodiputados con quienes ha hablado el lobby. La Comisión ha tenido que bajar la cabeza reconociendo numerosos errores.

Sin embargo, la Comisión mantiene que la modificación de la directiva no es exclusivamente para prevenir el terrorismo, sino para evitar crímenes comunes con armas de fuego. Según datos de 2015, en la UE se producen 6.500 muertes anuales por armas de fuego, de las cuales el 75% son suicidios y 15% homicidios. La tendencia desde el año 2000 se ha reducido un 20%.

De lo que no cabe duda es que la actuación de la Comisión ha levantado a una comunidad que en Europa apenas se conocía.


¿Problema real o inventado?







share