PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Las costumbres en común de los pensadores originales

H

 

En su charla TED, el psicólogo organizacional Adam Grant disecciona los hábitos de los “originales”, aquellas personas creativas que cambian el mundo

Valentina Esponda Ornella

04 Abril 2016 12:11

Leonardo da Vinci tardó 16 años en completar La Gioconda. Iba y volvía a ella, lo intentaba y lo dejaba a medias una y otra vez, sintiéndose como un fracasado por no poder finalizarla. Pero en ese proceso Leonardo creció: cada vez que colocaba su pincel en el lienzo, él se había convertido en un mejor pintor. A pesar de las dificultades y de la aparente falta de foco, la Mona Lisa acabó siendo su gran obra maestra. Y es que, según el psicólogo organizacional Adam Grant, procrastinar es señal de una mente creativa.

Procrastinar con medida es señal de una mente creativa

Grant es profesor en la Universidad de Pennsilvania y autor de libros como Give and take, sobre cómo nos beneficia en el ámbito profesional el ayudar a los demás, y Originals, una exploración de cómo a los grandes líderes llegan a sus ideas y logran cambiar el mundo.

Tirando del hilo de ese segundo libro, durante su reciente charla TED el autor reveló los sorprendentes hábitos de las personas más innovadoras del mundo.

El éxito de Warby Parker, la web americana de venta de gafas, fue el puntapié que espoleó su investigación.

"Los mejores originales son los que fallan más porque ellos son los que lo han intentado más veces"

Creada por tres de sus alumnos, Grant se negó a invertir en su startup porque pensó que no se estaban tomando el proyecto suficientemente en serio. Los síntomas estaban ahí: el día anterior a la fecha de lanzamiento de su web aún no tenían un sitio funcional, tampoco trabajaban a tiempo completo en la empresa, todos tenían un plan B en caso de que la aventura empresarial fallara. Pero la cosa funcionó: en 2015 Warby Parker fue nominada como una de las compañías más innovadoras de 2015 y está valuada en un billón de dólares.

Grant tomó de ejemplo a sus alumnos para averiguar de dónde salen las ideas de las personas que el llama “originales”, esos innovadores que han cambiado al mundo. Y lo que Grant descubrió rompe por completo con la concepción que tenemos del innovador "genial" que está constantemente ocupado en sus proyectos, constantemente pensando en maneras de revolucionar el futuro.

Estas son algunas de sus conclusiones:

1. Los originales procrastinan en su justa medida

Ni pasar en Facebook todo el día ni estar trabajando como una máquina. Las grandes ideas llegan cuando nos damos un respiro de vez en cuando.

Grant estudió a tres tipos de personas: los que hacen una tarea de inmediato, los que procrastinan moderadamente y los que dejan todo para el último minuto. Lo que descubrió es que los moderados son “16% más creativos que los otros dos grupos”.

La razón es que las personas que se lanzan inmediatamente a una tarea no se toman el tiempo para reflexionar sobre ella, anulando la posibilidad de tener pensamientos creativos. Lo mismo sucede con los que lo dejan para el final. Por el contrario, cuando te tomas un respiro de una tarea y haces otra cosa, el trabajo va a seguir presente en tu mente, pero tomarte un tiempo te permite incubar nuevas ideas.

2. Están llenos de dudas

En las películas de los 80 y 90 los jefes de grandes empresas siempre eran imaginados como tipos arrogantes, con una enorme confianza en sí mismos, convincentes hasta pasar por infalibles, y embutidos en trajes de diseñador más caros que tu casa. Los líderes de hoy usan la misma sudadera vieja cada día, como la de Mark Zuckerberg, y ese detalle expresa una voluntad de cercanía, un deseo de identificación.

“Los originales tienen las mismas dudas y los mismos miedos que nosotros, solo que lo manejan de forma distinta”, explica Grant.

"Los originales tienen las mismas dudas y los mismos miedos que nosotros, solo que lo manejan de forma distinta"

Según él hay dos tipos de dudas: en uno mismo y en nuestras ideas. La primera te paraliza, te deja pensando que eres lo peor y que nunca vas a lograr nada. Los originales se la saltean. En vez de pensar que son lo peor, aceptan que, al principio, el trabajo no va a ser perfecto pero que se puede mejorar.

3. Tienen malas ideas

“Los mejores originales son los que fallan más porque ellos son los que lo han intentado más veces”, explica el autor.

Para llegar a la grandeza hay que hacer mucho trabajo, lanzar muchas cosas al mundo y, si tienes suerte, una puede ser una obra maestra. Según él, cuando le preguntas a una persona cuál es su idea más importante, el 85% se queda en silencio.

No es que los originales sean seres infalibles, es que, a diferencia del resto de los mortales, no temen al fracaso ni al ridículo, temen a arrepentirse de las cosas que podrían haber hecho.


"Temen a arrepentirse de las cosas que podrían haber hecho".

share