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5 ingredientes que darán sabor a Sundance 2014

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Los cinéfilos indies del mundo se ponen los baberos y empiezan a salivar

Natxo Medina

17 Enero 2014 11:21

Ha llegado ESE momento del año. Ayer empezó el Sundance Film Festival, y aunque hace tiempo que el festival dejó de ser ese rinconcito underground con encanto al que acudir para ver arcanas propuestas experimentales, y pasó a ser parte del engranaje del potente mercado "indie" yankee, hay que reconocer que en su paleta de propuestas anuales siempre hay unas cuantas perlas dignas de mención. Trabajos que además despiertan todavía más la secreción de nuestras ansiosas glándulas hedonistas por saber que muchas de ellas no llegarán a nuestras pantallas y tendremos que buscarlas más adelante en alguna plataforma VOD (Netflix, Filmin, Vimeo, o similares). Además, Sundance continúa siendo un pulsómetro interesante para conocer el estado de salud de cierto tipo de cine, y enterarse de cuáles son sus focos de atención.

Para este año, el cartel viene surtido, y con un giro bastante interesante hacia las nuevas tecnologías, la ciencia y la cultura online, tanto en lo temático como en lo directamente tecnológico. Precisamente uno de los puntos fuertes de esta edición será la presentación del Oculus Rift, un sistema de realidad virtual para videojuegos, como plataforma para visionado de contenidos audiovisuales. El mismísimo Beck ha colaborado con la empresa en la creación de un video de 360º llamado "Sight and Sound".

Más allá de los gadgets espectaculares, lo que sigue persistiendo es el cine, las historias, los personajes. Ficción o No ficción, este año se meterán en la marmita una serie de ingredientes que de alguna manera servirán para definir el zeitgeist del cine independiente anglosajón e ir perfilando tendencias de cara al futuro. Estos son algunos de esos ingredientes:

1. El lado chungo de Internet

The Internet's Own Boy: The Story of Aaron Swartz

Cómo no. En una época marcada por los debates sobre la privacidad online, la preocupación por la ciberseguridad, la hiperconectividad, el auge y exceso de las redes sociales, con personajes como Edward Snowden o Julian Assange convertidos en héroes y villanos a nivel global, no es de extrañar que los creadores se hagan preguntas y traten de investigar y definir algunos de los puntos clave, algunos de los recovecos y rincones oscuros, que forman parte de esta especie de alucinación colectiva que es la red. Desde "The Internet's Own Boy: The Story of Aaron Swartz", que estudia la vida e ideas del joven activista digital y el proceso por el cual fue encarcelado para acabar quitándose la vida a los 26 años, hasta cintas como "Love Child" y "Web Junkie", que hablan de la adicción a internet desde diferentes puntos de vista, o "The Signal", que presenta un angustioso y complejo enfrentamiento entre hackers, la cara oculta de nuestra utopía tecnológica llama a la puerta.

2. Universo Instagramer

Frank

También hay quien prefiere situarse en el otro lado del asunto, el de los integrados más que el de los apocalípticos, y desde una perspectiva 100% posmoderna, mofarse un poco de ciertas subculturas nacidas al albur de los medios 2.0, cavilar sobre el amor hipster por los vídeos virales ("Hits", primer largometraje del particular cómico David Cross), explorar nuevas fórmulas para la comedia romántica acidorra ("They Came Together", con Paul Rudd y Amy Poehler como consortes), crear misteriosas bandas ficticias ("Frank", protagonizada por un Michael Fassbender que viste una cabeza de cartón gigante), hacer valer el potencial de Kickstarter a la hora de crear largometrajes ("Wish I Was Here", segunda película de Zach Braff, financiada vía crowdfunding) o seguir profundizando en el mashup genérico y la fiebre zombie de estos apocalípticos tiempos nuestros ("Life After Beth", con Audrey Plaza convertida en una ex-novia no-muerta)

3. Mujeres iraníes en busca de...

Un adolescente busca las estrellas y quiere ser astrónoma. Una cosa sencilla o todo un desafío, dependiendo de en qué lado del globo te haya tocado nacer y de los recursos que tengas a mano. ¿Si eres una chica iraní residente en Teheran? Pues te lo vas a tener que pelear. Esa es la historia que cuenta "Sepideh – Reaching For the Stars", una de esas películas de superación y defensa de un sueño que tanto gustan. En el otro lado del espectro, pero también en Irán, y también con importante componente femenino tenemos "A Girl Walks Home Alone At Night", escrita y dirigida por Ana Lily Amirpour, que promete una historia vampírica a medio camino entre Sin City, Sergio Leone y el Lynch de "Corazón Salvaje". Queremos ver eso YA.

4. Los científicos también tienen corazón

¿Qué relación hay entre el amor y la ciencia? ¿Entre descubrir los secretos ocultos del ADN, del sistema nervioso, del funcionamiento del Universo, y esas personas con la que compartimos la vida? El director Mike Cahill ya exploró el lado humano de la ciencia ficción en "Another Earth", una cinta muy interesante en la que la aparición de una segunda tierra idéntica a la nuestra era la ocasión de la protagonista para redimirse. En esta ocasión, Cahill presenta "I Origins", una cinta en la que un científico interpretado por Michael Pitt se ve envuelto en un conflicto en el que puede perder todo lo que quiere por seguir la pista de un increíble descubrimiento biológico.

5. En defensa de lo heterogéneo

Un punto importante en el que fijarse cuando uno ve una película supuestamente "independiente" es a qué tipo de discursos se aferra; en términos narrativos, pero también de clase, género, raza, opciones sexuales... Es en esos juegos donde uno puede detectar si hay ruptura de las convenciones o si en realidad la película es indie sólo porque tiene poca pasta. En esta edición de Sundance encontramos dos propuestas que se meten directamente en la harina de reflexionar, con humor y desprejuiciadamente, sobre temas como el ser negro ("Dear White People", de Justin Simien) o destaparte como transgénero después de años de llevar una vida convencional ("52 Tuesdays").

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