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Este médico utilizó su propio semen para inseminar a más de 100 mujeres, sin su consentimiento

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Vida y miserias del 'inseminador global'

L.M.R.

27 Mayo 2017 16:01

El de la foto es él, el doctor Jan Karbaat, en algún momento de su edad madura. La alegría que muestra en la imagen contrasta con la cara de pasmo que le ha quedado a varias decenas de mujeres al saber que sus hijos comparten, muy probablemente, un mismo padre: el propio Karbaat.


Su caso es muy distinto al de otros “inseminadores en serie” como Ed Houben, padre biológico de 106 niños. Lo es, distinto, porque Karbaat nunca se presentó ante sus pacientes como donante de esperma. Él era su doctor, el especialista que debía ayudarlas a quedar embarazadas. El semen debían ponerlo otros. Pero este médico holandés siempre prefirió hacer las cosas... a su manera.


Durante décadas, el doctor inseminó en su clínica, en secreto, a varias decenas de mujeres. En vez de usar el semen que las pacientes habían seleccionado de un catálogo de donantes anónimos, Karbaat usaba su propio esperma


Jan Karbaat falleció el pasado abril dejando tras de sí un sonado escándalo por la acumulación de denuncias sobre las irregularidades que ocurrían en su clínica de fertilidad, el Medisch Centrum Bijdorp.

La clínica Bijdorp abrió sus puertas en 1980 en Barendrecht, un suburbio de Róterdam, y pronto se convirtió uno de los centros de fertilidad más importantes de Holanda. Durante las cuatro décadas que permaneció en funcionamiento, unas 6.000 mujeres engendraron cerca de 10.000 hijos tras pasar por sus instalaciones.


Monique Aarts junto a una foto en edad adulta de Karbaat, su probable padre biológico

Cuando Bijdorp cerró sus puertas en 2009, la reputación del doctor Karbaat ya estaba en entredicho.

Las autoridades sanitarias holandesas habían comprobado que allí se realizaban prácticas prohibidas. Prácticas como mezclar semen de varios hombres en los tratamientos de fertilización in vitro para aumentar las posibilidades de embarazo. Pero había más.

Karbaat no solo mezclaba cócteles de esperma a su antojo. También usó el suyo propio.

Durante décadas, el doctor inseminó en su clínica, en secreto, a varias decenas de mujeres. En vez de usar el semen que las pacientes habían seleccionado de un catálogo de donantes anónimos, Karbaat usaba el propio. Siempre sin avisar. Sin contar con el consentimiento de las pacientes.

Algunas de esas mujeres han recordado ahora que el médico solía ausentarse a “buscar semen fresco” minutos antes de comenzar los procedimientos.


Las pruebas de ADN efectuadas con ayuda de uno de los hijos legítimos de Karbaat sugieren que el médico es “casi seguro” el padre de 18 hijos concebidos en la clínica Bijdorp. Se teme que pueda haber descendientes de Karbaat repartidos por toda Holanda


El caso contra él empezó a crecer cuando, a raíz de un cambio en la legislación holandesa, más y más jóvenes empezaron a dirigirse a la clínica Bijdorp solicitando información sobre sus padres biológicos. Gente como Joey Hoofdman, al que podéis ver explicando su historia en el vídeo que acompaña a estas líneas (la primera vez que vio una fotografía de juventud del doctor Karbaat casi se cae de espaldas, asegura; el parecido físico es innegable). O como Moniek Wassenaar, hoy psiquiatra a sus 36 años, y protagonista de un extraño encuentro con el médico en 2011.


A la izquierda, Joey Hoofdman. A la derecha, Jan Karbaat en sus años mozos

Wassenaar quería conocer a su progenitor, quería “averiguar qué había heredado y qué era mío”, según explicó al diario De Volkskrant. Por eso había solicitado una cita para acudir a Bijdorp. Pocos días antes de la fecha convenida, recibió un mensaje anónimo a través de Facebook donde alguien le decía que podrían ser hermanos.

Aquel alguien resultó ser una hija legítima de Karbaat. Cuando ambos se encontraron, el médico se mostró orgulloso de sus acciones: “Se veía como una persona sana e inteligente, así que veía bien compartir sus genes con el mundo. Lo veía como algo noble. No tenía un concepto ético de lo que hacía y minimizaba el impacto que pudiera tener en los niños. Me dijo que le hacía un servicio a la humanidad donando su semen y que por lo menos había unos sesenta hijos suyos por el mundo”.

Públicamente, sin embargo, el doctor siempre negó las malas prácticas de las que se le acusa.


Karnaat dio orden en su testamento de desheredar a aquellos de sus hijos legítimos que se prestaran a facilitar su ADN para pruebas como las que se están realizando a petición de todas esas personas que creen que el doctor podría ser su padre biológico


La ciencia y la justicia tratan ahora de poner las cosas en su sitio. Las pruebas de ADN efectuadas con ayuda de uno de los vástagos legítimos de Karbaat sugieren que el médico es “casi seguro” el padre de 18 hijos concebidos en la clínica Bijdorp. Otras 25 personas se han unido en una demanda colectiva de paternidad que se resolverá en los tribunales el próximo 2 de junio.

Según las autoridades, la clínica Bijdopr también funcionó como banco de esperma de otros centros del fertilidad del país. Se teme que pueda haber descendientes de Jan Karbaat repartidos por toda Holanda.


[Vía The Telegraph, RTL4, Eenvandaag]



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