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Son monjas, y viven para paliar el dolor del mundo... con cannabis

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Cannabis, hábitos y activismo: las Hermanas del Valle son una orden (no) religiosa muy especial. Ahora un documental se sumerje en su historia

PlayGround

16 Septiembre 2017 14:58

Lucy Nicholson/Reuters

Viven en una granja en el condado de Merced, en el Valle Central de California, visten hábitos negros y cofias de monja y cultivan plantas de marihuana en el jardín. Son espirituales, activistas, feministas, y desde hace un par de temporadas, también famosas. Ellas son las Hermanas del Valle, aunque todo el mundo las conoce como las "monjas de la marihuana". Su misión: paliar el dolor del mundo con cannabis.



Las Hermanas del Valle no son monjas católicas. Se consideran una congregación feminista, activista, espiritual. Se sitúan al margen de las religiones, y en su cosmovisión conviven ideas y ritos tomadas de celtas, vikingos y nativos americanos, o inspiradas en la labor de las beguinas cristianas de la Europa medieval, aquellas mujeres, a la vez contemplativas y activas, que dedicaban su vida a ayudar a enfermos y desamparados.

Su manera de ayudar es, sí, pintoresca. Las Hermanas del Valle se dedican a cultivar una variedad no psicotrópica de marihuana con la que elaboran diversos tinturas y aceites con fines medicinales.



El día a día y el trabajo de estas monjas ya quedó retratado en la serie fotográfica Sisters of the Valley, de Shaughn Crawford y John DuBois, pero su historia es demasiado golosa como para quedarse en eso. Las 'monjas de la marihuana' pronto tendrán su propio documental.

Salon Studios y Deuce Films pretenden enseñar al mundo cómo viven y cómo cocinan las Sisters of the Valley, siempre siguiendo los ciclos lunares, y bendiciendo cada producto con una oración. Porque ellas practican un “activismo compasivo” y quieren ser el puente entre la naturaleza y las personas que sufren.

"Hay meditación, sanación, tenemos el corazón y el alma puestos en la elaboración de un producto que cura", aseguran.


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