PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

¿Por qué odiamos a los turistas, si nos encanta hacer turismo?

H

 

Marc Caellas prepara la obra de teatro 'Guiris Go Home', con reflexiones inesperadas

Alba Muñoz

19 Diciembre 2014 10:33

Pocos son quienes dudan de que Barcelona es escenario de una invasión. Algunos lo llaman oportunidad de negocio, otros poner en venta la ciudad a costa de sus ciudadanos. En esta tragicomedia, nadie (excepto aquellos que viven por encima de la Diagonal) es un mero espectador: mientras los visitantes alcanzan cada vez más rincones vírgenes, los vecinos se han convertido en indígenas hostiles que les barran el paso.

El director de teatro Marc Caellas, barcelonés y autor del ensayo Carcelona (Melusina, 2011), se ha propuesto hablar sobre el turismo masivo en su ciudad a través de la obra Guiris Go Home, que está recaudando fondos en la plataforma Verkami y que, de momento, sólo se representará durante 4 días el próximo marzo de 2015.

Uno de los atractivos de la propuesta de Caellas es poder observar el fenómeno de la colonización turística y del odio al guiri desde fuera de las trincheras, aunque el mismo autor se haya inspirado en su propio hartazgo: “Es difícil hacer algo en Barcelona sin guiris. A mí me ha pasado que, incluso en varias fiestas privadas que organicé, se colaron. De repente había gente hablando en inglés a la que nadie conocía. Son una plaga”.

En los distintos actos de Guiris Go Home se cocinará una paella y también se harán propuestas al consistorio, como pagar un sueldo mensual a los residentes en barrios turísticos para que profesionalicen su trabajo como extras de parque temático.


¿Deberíamos seguir odiando a los extranjeros de paso o dirigir nuestras críticas al Ayuntamiento?



Para Caellas, las obras que no confrontan prejuicios y conceptos son “decorativas, y por tanto inocuas”. Por eso, en esta emerge un punto de vista inesperado: “Alguien dijo que el turismo es la industria que consiste en transportar a gente que estaría mejor en su casa a sitios que estarían mejor sin ellos. El problema es que todos contribuimos a esa industria”.

Hacer el guiri no tiene que ver con la procedencia, sino con una actitud vital cada vez más extendida: “Ya dijo Pascal que todas las desdichas del hombre derivan del hecho de que no es capaz de estar sentado tranquilamente, solo, en una habitación. Etienne Bonnot de Condillac escribió que por más alto que subamos y más bajo que descendamos, nunca salimos de nuestras sensaciones”.

Guiris go Home pretende criticar la asfixia y el desgaste de una ciudad cuyos representantes han entregado a una de las pocas industrias pujantes del momento, pero también reflexionar sobre el hecho de que quienes odian a los turistas, también hacen “escapadas” de fin de semana o pasan las vacaciones en destinos baratos. ¿Qué nos vende el turismo que tanto nos satisface?

Aunque esta obra aún no se estrenado, ya nos invita a pensar. ¿Deberíamos seguir odiando a los extranjeros de paso o dirigir nuestras críticas al Ayuntamiento? ¿Tiene sentido huir de Barcelona (hacer turismo), para escapar de los turistas? Caellas afirma que no tiene la respuesta, y que es posible que haga esta obra para intentar descubrirlo: “Puede que ?viajar sea la mejor droga escapista?, ir de fin de semana para olvidar las miserias de la vida cotidiana. Si nos divirtiéramos de lunes a viernes, tal vez podríamos dedicar al fin de semana a aburrirnos o a sentirnos solos. Estimula la creatividad, eso seguro”.


Viajar es una droga escapista a la que todos nos hemos enganchado. Sí, también los guiris.




share