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12 grupos de WhatsApp en los que todos hemos estado

Tienen nombres absurdos y nos petan el teléfono de notificaciones... pero no podríamos vivir sin ellos

Como tantas otras aplicaciones tecnológicas, WhatsApp ha cambiado nuestras vidas...para bien y para mal. A todos nos gusta poder mandar mensajes gratuitos pero también perdemos más el tiempo y estamos más controlados que nunca. ¿Cuantas discusiones ha provocado el dichoso “síndrome del doble check”? WhatsApp es, probablemente, el epítome del exceso de comunicación interpersonal que nos rodea: sabemos que no nos aporta demasiado pero, sin embargo, nos reconforta vivir permanente pendientes de los demás. Eso sí, si hay algo que de verdad nos gusta son los grupos de WhatsApp. La mayoría tienen nombres absurdos, nos petan el teléfono de notificaciones y son la puerta de entrada de demasiadas imágenes que no querríamos haber visto. Y sin embargo no podríamos vivir sin ellos. Sea el de tus amigos de toda la vida, el de tu familia o el de los compañeros del trabajo, cada grupo tiene su propia idiosincracia. Aquí repasamos 12 en los que seguro que has estado alguna vez.

1. El grupo de los amigos del colegio

Como Facebook, WhatsApp ha servido para recuperar el contacto con gente con la que, probablemente, no sería necesario. Al principio hace ilusión, pero al cabo de unos minutos se hace patente lo distintos que os habéis vuelto: habláis de forma distinta, contáis cosas distintas e, incluso, usáis los emojis de forma distinta. Por suerte, cuando la conversación se atasca siempre hay una solución: recordar anécdotas de los personajes de culto de tu escuela —freaks, profesores, ese niño que comía lapices— hasta que os duela el dedo de tanto escribir “jajajaja”.

2. El grupo de la familia

Es inevitable: lo primero que hizo tu madre cuando descubrió WhatsApp fue crear un grupo de la familia. Suelen ser grupos aburridos, primordialmente dedicados a la organización de las comidas familiares del domingo. No hay mucha actividad, pero en ocasiones la calma se ve perturbada cuando a tu madre le da por pasar uno de esos mensajes en cadena supuestamente solidarios, utilizar (mal) los emoticonos o mandar un meme de Julio Iglesias ligeramente picante. El padre, en cambio, participa poco.

3. El grupo de tu pandilla actual

…también conocido como el contenedor de mierda de Internet. Como os veis cada fin de semana y no necesitáis contaros grandes historias, todo se reduce a una interminable cascada de fotos, videos y memes, a cada cual más chungo. La estrella de estos grupos suele ser el típico amigo tímido que comparte las cosas más enfermas que puedas imaginar. No vamos a poner ejemplos porque hasta leerlo es desagradable, pero todo podría resumirse en porno, bizarradas y humor negro. Muy a menudo, mezcladas.

4. El grupo del trabajo

Fue creado por ese compañero dicharachero en un ataque de teambuilding y siempre tiene nombre de alguna broma interna relacionada con la actividad de la empresa. Habitualmente el grupo está liderado por una persona que insiste en intentar fomentar el compañerismo haciendo bromas que solo tuvieron gracia el primer día. El resto contesta de solo de forma esporádica. Eso sí, cuando surge algún problema en el trabajo o se trata de criticar al jefe, entonces todo el mundo mete baza.

5. El grupo de los amigos de tus amigos

…también conocido como el grupo de los amigos de tu novia. Es gente con la que sueles coincidir y con la que te llevas bien, pero el nivel de confianza no es el mismo que con tus amigos de siempre. El problema de estos grupos es que te generan un permanente estado de tensión: nunca sabes exactamente qué tono utilizar ni hasta donde puedes llegar con las bromas. En realidad, todo el mundo está igual, por lo que, en general, acaban siendo un grupo de lo más anodinos.

6. El grupo de los escindidos

Cuando ya han entrado demasiados “amigos de amigos de amigos” en un determinado grupo, siempre se produce una escisión. Sin decir nada ni abandonar el grupo madre, las tres o cuatro personas que mejor se llevan hacen un grupo aparte para poder rajar del resto de sus colegas. Al final empiezas a a invitar a más gente y acaba habiendo las mismas personas que en el anterior, menos dos o tres. Esto puede acabar siendo un problema porque, al parecerse tanto, puedes acabar poniendo algún comentario fuera de tono en el grupo que no tocaba.

7. El grupo de la despedida de soltero

Así como las despedidas de solteros son una excusa para perder la dignidad, los grupos de WhatsApp creados para organizar despedidas de soltero son una excusa para que los amigos del novio intercambien fotos guarras. También abundan las falsas expectativas. Lo más divertido es repasarlo una vez haya pasado la despedida y darse cuenta que todas esas animaladas que dijisteis que haríais se quedaron en una noche de fiesta más con una borrachera un poco más pronunciada. De las strippers, ni rastro. Al menos que tú recuerdes.

8. El grupo… por una causa

Es uno de los grupos más temidos: cuando te incluyen en uno sabes que te van a pedir algo. El objetivo suele ser recaudatorio: se acerca un cumpleaños o un amigo se va al extranjero, alguien ha tenido la idea de hacer un regalo conjunto y te agregan por “si quieres participar”. Habitualmente no te mola nada la idea del regalo pero te da demasiada pereza pensar en otra cosa como para disentir. Hay como 30 personas en el grupo pero solo hablan dos o tres. El resto se limita a contestar con monosílabos. Aunque es peor cuando a alguien se le ocurre proponer otra cosa y acabas teniendo 236 mensajes no leídos con una discusión que no te interesa lo más mínimo.

9. El grupo de usar y tirar

Se forman cuando se acercan acontecimientos especiales como finales de fútbol o festivales de música. A alguno de tus amigos se le ocurre que estaría bien vivir el acontecimiento juntos y forma un grupo pillando colegas de forma aleatoria. En consecuencia, nunca conoces a la mitad de las personas. Al final acaba resultado que la mayoría tiene planes por su cuenta y el grupo acaba muriendo poco después de nacer. Existe una variante aún más absurda: una persona abre un grupo sin motivo aparente, suelta un “hey” y cuando esperas que explique qué quiere ya no vuelve a decir nada más.

10. El grupo en el que no quieres estar

Es una variante del anterior. También nace alrededor de un evento en concreto… pero con el matiz de que tú no vas a poder asistir. El administrador del grupo lo sabe pero te ha añadido para darte un poco de rabia. Entonces tienes dos opciones, ambas malas: o dejas el grupo y quedas como un borde rabioso o te quedas y tienes que tragarte una avalancha de mensajes insulsos del tipo “¿dónde estáis?” o “voy a pillar una birra”. Lo mejor en estos casos es apagar el móvil hasta la mañana siguiente.

11. El grupo spam

Es el equivalente en WhatsApp de las invitaciones a eventos de Facebook. Lo inicia alguien que inaugura una tienda, organiza un evento o pincha en la fiesta de lanzamiento de una revista. Sin previo aviso crea un mega-grupo con todos los contactos de su teléfono y suelta una parrafada que siempre concluye con un “me encantaría veros ahí”. De repente te ves invadido por mensajes de personas que a las que no puedes identificar porque no tienes su número, la gran mayoría poniendo excusas por las cuáles no van a poder asistir, y maldices al spammer con todas tus fuerzas.

12. El grupo fantasma

Cualquiera de los anteriores puede convertirse en uno de ellos. Un día, aburrido, repasas todos tus chats y te encuentras con ese grupo del que ya ni te acordabas. Todos los demás se han largado y ahora eres el administrador. Entonces, en el colmo del absurdo, te escribes a ti mismo.

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