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La gran enemiga de las marcas de moda es esta estudiante de derecho

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Desde el blog The Fashion Law, Julie Zerbo denuncia las decenas de irregularidades que se cometen en la industria. Hasta ha conseguido que Chanel retire productos del mercado

Leticia García

25 Julio 2014 15:41

Todos sabemos que las cadenas de gran distribución se "inspiran" en diseños creados por las firmas de gama alta: es más, hay muchos blogs y revistas de moda que se encargan de cazar dichas inspiraciones, pero normalmente para comparar el modelo original y el copiado en base a sus precios.

También sabemos que los litigios entre las marcas pequeñas y las grandes por cuestiones de propiedad intelectual suelen acabar desestimándose. Y todos nos hemos topado con puestos callejeros llenos de accesorios y prendas falsificadas con mayor o menor detalle.

Sin embargo, pocos saben por qué los grandes emporios textiles suelen irse de rositas, hasta qué punto afecta el mercado negro de las copias a las firmas de lujo o a qué barreras legales tienen que enfrentarse muchos diseñadores a la hora de proteger intelectualmente sus diseños.

The Fashion Law

Existen muchos blogs de estilo, algunas muy necesarias páginas de información económica sobre moda y pocos, poquísimos sitios que documenten el trasfondo legal (e ilegal) detrás de esta industria. Por eso The Fashion Law, el blog que puso en marcha la estudiante de derecho Julie Zerbo hace algunos años, es un imprecindible para aquellos que de verdad quieran saber cómo funciona de verdad este sector más allá de tendencias, modelos y fiestas.

Con un vistazo rápido a su blog uno descubre que Armani ha sido multado por evasión de impuestos, que varios empleados de California han denunciado a Gucci por impago y abusos laborales o que los clones que Zara ha lanzado del logotipo de Supreme pueden ser denunciables, según afirma, "sólo en el que caso de que supongan una confusión para el cliente entre Zara y la marca de origen".

"Su escritura es simple y clara. No tienes que ser abogado para entender sus textos", cuenta al diario Wall Street Journal uno de los miembros del Consejo de diseñadores americanos (CFDA). Zerbo colaboró con ellos realizando investigaciones sobre propiedad intelectual. Y es que, una de las cuestiones que muy poca gente sabe es que en Estados Unidos las falsificaciones no están permitidas, pero las copias que realizan las grandes cadenas a las casas de moda sí. Este es uno de los caballos de batalla de los diseñadores americanos y una de los frente abiertos de Zerbo.

Creatividad sin ley = …

Sin ir más lejos, hace poco publicaba en su blog los alegatos que Lázaro Hérnandez, uno de los fundadores de Proenza Schouler, pronunció ante el comité de propiedad intelectual americano: "Sin una ley que nos respalde, la creatividad y la innovación de los diseñadores americanos acabará desapareciendo. La innovación es una inversión. pero no podemos llevarla a cabo sin protección legal", argumentaba.

Por eso la lucha de Zerbo se centra, sobre todo, en las pequeñas marcas que no aún no tienen un público fiel para luchar contra el mercado de las copias. Se hace eco de cualquier clon comercializado por Asos, Primark o Inditex y lo denuncia públicamente en su blog, escribiendo a la compañía e incluso posteando en el muro de la pequeña marca las imágenes de las copias: "Empezó a subir cosas a nuestro muro de Facebook, diciendo 'Asos os ha copiado' o cosas parecidas", cuentan los diseñadores de la marca Cushnie et Ochs. "Somos una firma pequeña y no hay nada legal que podamos hacer, pero está bien saberlo".

Lo cierto es que el empeño de Zorbe y sus conocimientos legales están girando la balanza, por una vez, en favor del débil: Chanel emitió en 2012 un comunicado oficial diciendo que retiraba del mercado los pendientes de su desfile de otoño. Estaban copiados directamente de los que había diseñado la joyera Pamela Love. Y Zerbo no cesó en su empeño (enviando mails, contactando con webs muy visitadas) hasta que se salió con la suya.

Esta "bloguera brillante" como la ha apodado la revista Glamour, seguirá denunciando casos de plagio y arrojando luz sobre las sombras legales que rodean a la industria a pesar de que muchos quieran apuntarla en su lista negra: "No soy una bloguera de estilo. No me interesa relacionarme con las marcas y no necesito su ropa", afirma en Racked. "No me interesa ser su aliada ni congraciarme con ellas".

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