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Abusos y violaciones de derechos humanos: así se vive la gestación subrogada en México

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Mujeres gestantes criminalizadas, recién nacidos sin actas de nacimiento, abuso por parte de las agencias intermediarias o menores desaparecidos son algunas de las consecuencias que se explican en un nuevo informe sobre la gestación subrogada en el país americano

silvia laboreo

11 Agosto 2017 06:00

El bebé de Laura se encuentra en paradero desconocido desde hace un mes. Esta mujer del estado mexicano de Tabasco se convirtió en madre gestante en 2015 a través de una agencia mexicana. Nunca firmó un contrato pero en todo momento le dijeron que recibiría una compensación económica mensual de 10.000 pesos, dinero que nunca vio

Durante el embarazo, Laura conoció a Eduardo, el hombre estadounidense para el que estaba gestando y juntos descubrieron que la agencia se había quedado con el dinero que él pagaba todos los meses. Abandonaron la agencia y continuaron con el acuerdo de manera independiente.

Algo se torció. El niño nació con complicaciones de salud y necesitaba una cirugía urgente. Eduardo y su pareja se desentendieron del bebé y Laura y su esposo registraron el niño como propio con el nombre de Rodolfo Valentino. La pareja norteamericana prometió que volvería pero nunca lo hizo y dejó a Laura en una situación crítica: estafada por la agencia intermediaria y con un niño enfermo de por vida.

En julio del año pasado, el padre de alquiler regresó y mediante amenazas hizo que Laura le entregara al niño. A día de hoy, el bebé sigue desaparecido y las autoridades mexicanas no han tomado medidas para recuperarlo.




La historia de Laura resume algunos de los abusos más comunes en la práctica de la gestación subrogada en México y es una de las que aparecen en el informe Gestación Subrogada en México: Resultados de una mala regulación’ que la organización mexicana GIRE ha publicado recientemente.

Mujeres gestantes criminalizadas, recién nacidos sin actas de nacimiento, abuso por parte de las agencias intermediarias o menores desaparecidos son algunas de las situaciones que sufren madres, niños y familias subrogadas, consecuencia de la deficiente regulación de esta práctica en el país centroamericano.

En México solo dos estados federales permiten la gestación subrogada: Sinaloa y Tabasco.

"En Sinaloa la figura se introdujo en 2013, con restricciones para acceder a los acuerdos que en gran medida han impedido que el estado se convierta en un destino de gestación subrogada con la visibilidad política, jurídica y mediática de Tabasco”, se lee en el informe.

Es en Tabasco donde el boom de la gestación subrogada ha pegado con más fuerza. A pesar de que la práctica está permitida en el estado desde hace 20 años, fue en 2012 cuando empezaron a aumentar el número de personas que accedían a la gestación subrogada. Y a medida que aumentaban los casos, también se hacían visibles las violaciones de los derechos humanos que allí se cometían. Aunque la ley se modificó en 2016 para introducir nuevas restricciones, esta sigue siendo ineficaz para los derechos de mujeres, familias y niños.


Mujeres gestantes criminalizadas, recién nacidos sin actas de nacimiento, abuso por parte de las agencias intermediarias o menores desaparecidos son algunas de las situaciones que sufren madres, niños y familias subrogadas, consecuencia de la deficiente regulación de esta práctica en el país centroamericano.


Entre las violaciones y abusos que relatan en el informe de GIRE se encuentra la inseguridad jurídica y la falta de consentimiento informado que viven las madres gestantes. Muchas no firman ningún contrato y aquellas que sí lo hacen no lo conocen ni tuvieron la oportunidad de participar en la negociación del mismo. Además, las agencias obstaculizan la comunicación entre padres de alquiler y mujeres gestantes para impedir que se descubra cualquier irregularidad.

Por otro lado, las mujeres gestantes dependen de los padres intencionales o de las agencias a la hora de acceder a servicios de salud y asesoría jurídica. Esto provoca que no puedan tener una atención confidencial y de calidad ya que el personal sanitario o jurídico podría actuar siguiendo intereses parciales.

“En la mayoría de los casos, las mujeres gestantes se enfrentan a servicios médicos deficientes, violencia obstétrica y violaciones a su derecho a la vida privada”, denuncian en el informe.

Ese fue el caso de Violeta. A los cuatro meses de embarazo le diagnosticaron diabetes gestacional pero no contó con asistencia médica especializada. Cuando llevaba 6 meses de embarazo se despertó sintiéndose mal, con el vientre duro. Los médicos vieron que el feto estaba muerto pero omitieron esa información y le dijeron a Violeta que fuera a la Clínica Médica Tabasco.  “Al llegar, le informaron que el feto había muerto en su útero. A pesar de que solicitó que le hicieran una cesárea, la obligaron a tener un parto vaginal”, cuentan en el informe.



Varios de los contratos revisados por GIRE establecen que las mujeres gestantes no pueden interrumpir su embarazo, incluso cuando su vida corra peligro. “ Uno de estos contratos sostiene que “la madre gestante comprende y se compromete a asumir todos los riesgos médicos asociados con la gestación, incluyendo el riesgo de muerte”. En otro “la madre gestante sustituta manifiesta estar de acuerdo en que no abortará o intentará abortar cualquier niño o niños que resulten de la transferencia embrionaria”.

En ocasiones, aunque los abusos no sean “por contrato”, las condiciones en las que viven las madres de alquiler permiten que se sigan produciendo. Ese es el caso de las mujeres que viven en un espacio controlado por las agencias, que establecen reglas como “la prohibición de recibir visitas u horarios específicos para salir de la casa”. 


  

“En la mayoría de los casos, las mujeres gestantes se enfrentan a servicios médicos deficientes, violencia obstétrica y violaciones a su derecho a la vida privada”


Desde GIRE advierten que, sin duda, uno de los efectos más graves de la laxa legislación que rige la gestación subrogada en México es la criminalización de las mujeres que han gestado o gestan para personas extranjeras. De acuerdo con la legislación tabasqueña, solo se pueden gestar hijos para parejas heterosexuales mexicanas por lo que hay mujeres gestantes que están siendo perseguidas penalmente por tráfico de menores.

Para GIRE, la gestación subrogada es un tema complejo que necesita un debate urgente a nivel nacional e internacional, sobre todo en México donde esta práctica es legal ya. Opinan que, en el caso de México, la experiencia con la gestación subrogada de Tabasco sirve para ilustrar algunos de los problemas de establecer legislaciones incompletas y deficientes. Y creen que es primordial la modificación de la ley para garantizar los derechos de las tres partes de un acuerdo de gestación subrogada: las mujeres gestantes, los padres intencionales y los nin?os y nin?as nacidos por estos acuerdos.

 


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