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El fundador de Chobani regala el 10% de la empresa a sus trabajadores

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Hamdi Ulukaya ha anunciado que repartirá participaciones de la compañía entre todos sus empleados

PlayGround

11 Mayo 2016 16:45

Chobani es la marca de yogur griego más popular de los Estados Unidos. Fundada en 2005 por Hamdi Ulukaya, un inmigrante turco que llegó al país en 1994, en los últimos años se ha consolidado como la indiscutible líder del sector.

Recientemente, sin embargo, no ha sido noticia por sus beneficios. Sino por el reparto de los mismos.

A finales del pasado mes, Ulukaya anunció que iba a regalar una participación de la empresa a todos y cada uno de sus 2.000 trabajadores. En el caso de salir a bolsa o ser vendida, dichas acciones podrían representar hasta el 10% del valor de la compañía.

Cada empleado podría recibir, de media, 150.000 dólares, pero, en el caso de los empleados con más antigüedad, la cifra podría superar el millón de dólares

Según el New York Times, la empresa estaría valorada en unos 3.000 millones de dólares, por lo que, al empleado medio, le corresponderían unos 150.000 dólares. En el caso de los empleados de más antigüedad, sin embargo, la cantidad podría superar el millón de dólares.

“He construido algo que nunca pensé que tendría tanto éxito, pero no puedo imaginarme construyendo Chobani sin toda esta gente”, ha dicho Ulukaya al NY Times. “Ahora trabajarán en construir la compañía todavía más y construyendo su futuro al mismo tiempo”.

Los trabajadores recibirán una determinada cantidad de participaciones en función de su antigüedad y rol en la compañía, las cuáles podrían convertirse en dinero o acciones en el caso de una salida a bolsa o venta. Su valor, pues, está sujeto al rendimiento de la empresa y podrían llegar a perder todo su valor si la compañía no alcanza el rendimiento esperado.

El día del anuncio, todos los trabajadores recibieron un sobre blanco en el que se especificaba el número de “Acciones Chobani” que les correspondía.

Rich Lake, gerente operativo de la empresa y uno de los primeros cinco empleados contratados por Ulukaya, se mostró muy satisfecho con la decisión de su jefe. “Es mejor que un bono o un aumento”, dijo al NY Times. “Es mejor porque te dan un pedazo de lo que ayudaste a construir”.

Este tipo de compensaciones no son usuales en una industria como la de la alimentación. Mientras que es habitual que se dé durante los primeros pasos de las startups de la industria tecnológica, es raro que ocurra cuando el valor de una compañía ya está establecido.

Mientras que este tipo de compensaciones son habituales en las startups tecnológicas, no es usual que se den una vez el valor de la empresa está consolidado

Pero Ulukaya nunca ha sido un empleador convencional.

Desde que fundó la empresa en 2005 tras comprar una planta de fabricación en Nuevo Berlín, Nueva York, siempre ha defendido que los salarios altos para los empleados repercuten en un mayor éxito de la empresa. A su vez, les ofrece seguro médico y la posibilidad de acogerse a un plan de jubilación.

También es conocido por su filantropía. El pasado año se comprometió a donar la mitad de su fortuna –unos 1.200 millones de euros–, y, recientemente, escribió una columna pidiendo a los empresarios que hicieran todo lo posible para contratar a refugiados.

Todas las acciones del reparto provienen directamente de Ulukaya, por lo que su participación en la empresa disminuirá. Aún así, seguirá teniendo el control de la gran mayoría de Chobani.


Si los empleados se marchan de la empresa o se jubilan, podrán escoger entre quedarse las acciones o volver a vendérselas a la compañía.

La decisión muestra una posible solución al problema de la creciente desigualdad de salarios entre ejecutivos y trabajadores

Con todo, Ulukaya logra dos objetivos. Por un lado, muestra un posible camino para intentar solucionar el problema de la creciente desigualdad entre los salarios de ejecutivos y trabajadores. Por el otro, crea un sentimiento de unión entre sus trabajadores que no solo puede traducirse en mejores resultados sino también en tener más aliados naturales entre los inversores de la empresa.

[Vía New York Times]



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