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Mear y amamantar... a la vez: la maternidad sin filtros de Anna Ogier-Bloomer

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Una mirada fotográfica brutalmente honesta a la cara B de la maternidad

Valentina Esponda Ornella

20 Mayo 2016 19:06

"Mi marido y yo estábamos en modo de supervivencia". Lo dijo la fotógrafa Anna Ogier-Bloomer, pero lo mismo podría salir de la boca de casi cualquier madre primeriza del mundo.

Después de tener a su primer bebé, Ogier-Bloomer y su pareja pasaron por la extenuante experiencia de no poder dormir más de un par de horas por noche durante los dos primeros años de vida de su cría. Pero a pesar de todo, encontraron la energía para hacer una serie de fotografías que ofrecen un vistazo íntimo y brutalmente honesto de la maternidad.



La madre y su bebé de tan solo una semana están durmiendo en un sofá, ella está claramente exhausta, rendida.

Letdown hace referencia al momento en que la leche sale de la madre para alimentar al bebé. Es una metáfora sobre los desafíos y las dificultades de criar un niño y de la unión única e increíblemente intensa que se genera entre madre e hijo cuando ella lo amamanta. “Estaba muy sorprendida por cómo mi cuerpo se convirtió en otra entidad, ya no me pertenecía a mí”, explicó la artista.


"Primera noche en casa".


En Nursing and peeing, ella está desnuda, sentada sobre el retrete, mientras que su hija toma teta y con las manos juega con el otro pezón. Es como que su vida ya no le pertenece, ni en los minutos que tiene para sus necesidades más básicas, pero ella no lo cambiaría por nada.


"Amamantando y meando".

"No hay ni una parte de mi vida que se haya mantenido igual que antes desde que me convertí en madre. Todo ha cambiado y es increíble, pero también difícil. No sé si sigo siendo la misma persona que era antes (…) Mi perspectiva sobre muchas cosas ha cambiado, mis prioridades ciertamente no son las mismas, y me di cuenta de que me identifiqué rápidamente con mi rol de madre”.

Senos hinchados, botellas llenas de leche y un bebé con cólicos reclaman su protagonismo desde el centro de una serie de fotografías capturadas y mostradas en crudo, sin el típico filtro rosa que siempre se le pone a la maternidad. Porque la realidad no es rosa.


"Hinchada por la mañana".


"Leche donada".

Parece que vivimos en el mundo de la maternidad hollywoodense, donde los bebés nacen rosaditos, limpios y nunca lloran. Que la depresión postparto no existe, tener un bebé es vivir rodeado de arcoiris y unicornios. Que tu hijo nunca va a llorar y que vas a recuperar tu figura en cuestión de días y si no lo logras es tu culpa, por vaga, perezosa, comilona. Si hablas honestamente eres una mala madre, fracasada y así el filtro rosa se sigue perpetuando.

Anna no tuvo miedo de mostrar su lado más vulnerable, de hacer un esfuerzo sobrehumano para levantar la cámara y fotografiarse en sus momentos más personales para mostrar los desafíos y el vínculo inquebrantable de una madre y su hija.


"Arañada por amamantar".


"Acostadas de lado".


"Comida de tarde con Papá".


"Tirón".

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