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España sale de la crisis pero es el país más desigual de la OCDE. ¿Cómo se explica?

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Hace unos días un informe de Oxfam arrojaba datos sonrojantes sobre la desigualdad en España #DesigualdadSinFuturo

Rafa Martí

25 Enero 2016 07:35

Fotografía de Nick Turpin

Hace unos días, un informe de Oxfam alertaba de que España se ha convertido en el país con más desigualdad de la OCDE (14 veces más que Grecia) desde el inicio de la crisis. No obstante, al parecer también es de los países que más "crece" de Europa. En los últimos tiempos, no hemos dejado de ver cómo telediarios y portadas de periódicos anuncian buenas noticias: “De Guindos prevé que España deje atrás definitivamente la crisis a finales de 2016”, “La OIT prevé que el paro bajará en España en 2016”, o “El FMI mejora la previsión de crecimiento para España” son solo algunos de los titulares que hemos leído en los últimos días.

¿Cómo se explica entonces que España esté saliendo de la crisis con una situación de pobreza dramática (“Uno de cada tres niños vive bajo el umbral de la pobreza en España”, leímos hace unos meses)? ¿Qué explicación tiene la desigualdad en un país que no para de vender crecimiento económico y generación de riqueza?




Para responder a estas cuestiones hablamos con las dos visiones opuestas de la economía: un liberal y un anticapitalista. Y aunque parezca sorprendente, ambos coinciden más de lo que se podría esperar, sobre todo en una cosa: España es un país que lo hace todo al revés. Interviene la economía no para ayudar a los más pobres, sino para blindar a ciertos sectores capitalistas. A su vez, con esa intervención impide la libertad de mercado al resto de empresas que generan riqueza. Es decir, es un modelo intervencionista a favor de unos pocos privilegiados.

“Los datos han ayudado al PIB, no a la gente”

"En España la desigualdad entre ricos y pobres ha aumentado porque el estado ha blindado sectores de empresas tradicionales y a los bancos. Y todo eso ha ido contra del ciudadano de a pie. Las medidas solo han servido para salvar a bancos y hacer crecer el beneficio de un número determinado de accionistas de empresas que eran públicas. También se ha perjudicado a las empresas que realmente tenían un impacto en la economía real. Los datos de las grandes empresas y de bancos apoyadas por el Gobierno han ayudado al PIB, pero no a la gente".

Quien dice esto es Gabriel Colominas, miembro del Instituto von Mises de Barcelona y analista de fondos de inversión. "Las grandes fortunas de España se han enriquecido con el respaldo y el blindaje que les ha proporcionado el sistema político. El rescate a los bancos o las indemnizaciones a grandes empresas como fue el caso de ACS por Castor ejemplifican que es un Gobierno intervencionista a favor de un sector al que yo no puedo llamar capitalista, sino más bien oligárquico-burocrático".

Colominas concluye: "El hecho de que hayan aumentado los impuestos [a las rentas medias y bajas], por ejemplo, ha minado toda la capacidad de consumo y de dinamización de la economía".




Así es como el rico siempre se hace más rico

Xavi Sobrepere es autor de un conocido estudio en el que desveló las desigualdades y su aumento durante el tiempo de la crisis entre los barrios más ricos y pobres de Barcelona. Sobrepere explica lo que sigue:

"Las causas de la desigualdad en el estado español se deben en gran medida a que, en condiciones de crisis económica, los más pobres siempre pierden más. Al tener contratos más precarios, son los primeros en quedarse sin trabajo. Ahí es donde aumenta la disminución de renta. Luego, cuando llegar a fin de mes se vuelve imposible, los pobres venden el patrimonio que tienen. Es decir, si tienes un piso y no tienes trabajo, vendes el piso para poder comer. Esto al rico no le pasa: el rico tiene varios pisos y con que venda uno puede vivir. O ni siquiera eso, porque tiene capital líquido acumulado", dice Sobreprere.

Lo que muestra esto es que, durante la crisis, un rico podía comprar el piso de un pobre a un precio mucho más bajo por la condición de crisis. Así, el rico siempre se hace más rico, y el pobre más pobre.




"En el estudio que hice sobre el aumento de las desigualdades, los datos señalaron que la desigualdad patrimonial —por lo menos en lo que se refiere al valor de las viviendas— también aumentaba a lo largo de la crisis, perjudicando así más severamente a las clases populares", dice Sobrepere.

Y continúa: "En aquel estudio, además, comparaba la riqueza o la pobreza con la media de renta y el patrimonio de Barcelona. Lo que pude comprobar es unos pasaron a tener más que la media y otros menos. Pero solo usé las medias de cada barrio, no datos personales. Así pues, las desigualdades dentro de un barrio no estaban consideradas. Por tanto, la brecha entre ricos y pobres es mucho mayor de lo que yo expliqué".

Sobrepere concluye: "Es un error medir únicamente la riqueza de un país por el PIB, para empezar porque no mide cómo se distribuye la riqueza. En una sociedad esclavista que produjera mucha riqueza, dejando a los esclavos lo mínimo para sobrevivir, tendría unos datos de riqueza y crecimiento increíbles. Pero seguría teniendo un grave problema de pobreza extrema. Países como Qatar y su entorno no se alejan mucho de esto.



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