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Cuidado alienígenas, vuelve 'Expediente X'

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Mulder y Scully nunca se fueron, sólo estaban ahí fuera. Ahora FOX quiere traerles de vuelta

Natxo Medina

19 Enero 2015 14:31

En 1992, Chris Carter tuvo la oportunidad de su vida: vía libre para producir nuevos shows televisivos en la cadena Fox. Carter venía de unos años trabajando en comedias ligeras para Disney, así que decidió dar un giro radical. Mezcló tres elementos explosivos en un mismo cóctel: el escándalo Watergate, un artículo de prensa sobre abducciones extraterrestres y su amor por los viejos seriales fantásticos. Y entonces, boom: nació Expediente X, una de las grandes series de los años 90.

Estrenada en 1993, sus 9 temporadas de éxito contínuo la convirtieron en un fenómeno pop, y a Mulder y Scully en una de las parejas televisivas más improbables y carismáticas de la historia. La misma pareja que, según fuentes de Fox, podría estar en camino de regresar a nuestras pantallas.

De momento lo que sabemos es que se han iniciado conversaciones para volver a reunir al trío infalible que Carter formó junto a David Duchovny (Mulder) y Gillian Anderson (Scully). Y que, si todo va bien, y las agendas de los tres lo permiten, el trabajo podría empezar a concretarse a lo largo de este año. Y esta noticia, pese a lo frágil que todavía parece todo, nos ha removido por dentro. La llama de la expectación ha prendido.

Hay miedo, no lo negamos: que al final todo se quede en agua de borrajas, que no se pueda repetir la magia que se consiguió durante esos años gloriosos de emisión, que los actores o las historias no aguanten el tipo, o que sea un remake creado sólo por el afán de contar billetes, como lo fue la horrible película que se estrenó en 1998.

Pero también cabe la posibilidad de que esté a la altura de aquella serie que pobló algunas de nuestras más aterradoras noches cuando todavía éramos unos niños. Aquella serie que todavía pervive en nuestra memoria como algo especial y que anhelamos volver a ver hoy, por mucho más que por simple nostalgia.

Algunas razones de peso

1. Porque sus referentes eran gloriosos

La Dimensión Desconocida, Alfred Hitcock presenta, Historias desde la Cripta y en especial, Kolchak, The Night Stalker estaban en el ADN original de la serie desde el momento en que se escribió el primer piloto. Programas de escaso presupuesto y aires de serie B, pensados para despertar en el espectador la inquietud, la sorpresa y la maravilla a base de inteligencia, guiones como dardos y un pulso narrativo brutal. Una manera casi artesanal de hacer televisión llena de encanto, que no vendría mal recuperar.

2. Porque la química entre Mulder y Scully era explosiva

El investigador zumbado que ha decidido consagrar su vida a la investigación ufológica conoce a la agente del FBI metódica, escéptica y deslenguada. Y entre ellos se crea una relación de choques, de diálogos brillantes, de amor y humor, de lealtad. Conforme Mulder y Scully se van adentrando en un mundo desconocido en el que apenas se puede confiar en la razón, y sus secretos personales salen a la luz, sus vínculos se hacen cada vez más fuertes. Y por supuesto entre ellos siempre planea el sexo, ese aroma irresistible.

3. Porque nos descubrió la conspiranoia

"Nos controlan los Illuminati", "el 11-S fue un trabajo interno", "los chemtrails están controlando el clima"... Hoy todas estas pseudoteorías, alimentadas por internet, son tan conocidas que les tenemos incluso cariño. Iker Jiménez se ha convertido en una figura entrañable. Pero los 90 era otra época, que se debatía entre el nihilismo, la new age y la decepción política. Y de pronto llegó esta serie y nuestra mente se pobló de hombres que fuman y sindicatos en la sombra. Nuevos enemigos, que dibujaban un mundo opaco y terrible, pero al menos, de nuevo fascinante.

4. Porque nos dio monstruos que todavía pueblan nuestras pesadillas

Además de los grandes arcos argumentales que nos hablaban de conspiraciones gubernamentales y mentiras, Expediente X basaba buena parte de su éxito en sus capítulos con monstruo, esos en los que Mulder y Scully lidiaban con todo tipo de animales mutantes, fenómenos paranormales o tecnologías desconocidas. El chupacabra, el demonio de Jersey, cucarachas asesinas, progenies malvadas, asesinos telequinésicos... A lo largo de las 9 temporadas, la galería de horrores no paró de crecer, enriquecerse y llenarnos de fascinación.

5. Porque el mundo siempre necesitará creer

Desde que la serie terminó, en 2002, el mundo ha cambiado, y con él también la televisión. La ingenuidad y el excéntrico encanto de algunas de las series míticas de los 90 (Twin Peaks, Doctor en Alaska, la que nos ocupa...) es casi imposible de encontrar en las pantallas actuales. Y el mundo parece demasiado ocupado en irse al garete como para dejar espacios al misterio y la duda. Por eso el lema de la serie resuena hoy con más fuerza si cabe. "La verdad está ahí fuera", y necesitamos dejar el miedo atrás para atrevernos a encontrarla. Aunque para eso volvamos a necesitar llamar a nuestros investigadores favoritos.


Este mundo nuestro es un misterio, ¿pedimos ayuda a Mulder y Scully?






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