PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

Encuentran pruebas de la existencia de un gigantesco lago en Marte

H

 

210.000 kilómetros cúbicos de agua, ahora evaporados, que pudieron albergar vida

PlayGround

11 Octubre 2017 10:18

NASA

Marte no siempre tuvo una superficie fría y seca. Hubo un gigantesco lago al sur, lleno de aguas termales, que pudo ser caldo de cultivo para la vida. Habría contenido la bestialidad de 210.000 kilómetros cúbicos de agua, lo que viene a ser nueve veces más que los Grandes Lagos de América del Norte. Eso se sospecha tras las observaciones de la nave espacial Mars Reconnaissance Orbiter (MRO).

"Este sitio nos da una historia convincente para un lago profundo, de larga duración y un ambiente hidrotermal", decía en un comunicado Paul Niles, de la NASA, acerca de la conocida como cuenca de Eridania.

Marte pudo ver nacer vida en los mismos días que sucedía en la Tierra. El planeta rojo supone una ventana hacia nuestro mundo temprano. La razón se encuentra en que la corteza terrestre, al ser muy activa, ha borrado la mayoría de evidencia geológica de cómo comenzó todo. Pero Marte no.

Cuenca Eridania, Marte. NASA

Debajo de la cuenca marciana, se ha encontrado grandes depósitos de minerales. Su análisis apunta a que fueron originados por respiraderos subacuáticos calentados por un volcán. No existe rastro del mar ni del volcán, pero los minerales se conservan.

El hallazgo sirve para apuntar las condiciones esenciales para que evolucionara la vida más básica. Una de las principales hipótesis para la Tierra habla de que surgió debido a reacciones químicas en manantiales submarinos. Otra, que creció a partir de fragmentos de meteoritos en pequeños estanques cálidos del planeta. "La región es muy similar a los ambientes hidrotermales de la Tierra. La vida básica no necesita una agradable atmósfera o una superficie templada, sino solo rocas, calor y agua", manifiesta Niles.

Estiman que la edad de los depósitos marcianos retrocede a los 3.700 millones de años y ahora servirá para que se busque si todavía sobreviven elementales formas de vida.

share