PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

El evento más importante del G20 es la cita de los dos líderes con más testosterona del grupo

H

 

Hoy Donald Trump y Vladimir Putin se mirarán por fin a los ojos

Margaryta Yakovenko

07 Julio 2017 12:40

Imagen - Stephen Lyne

Llevan mese guiñándose el ojo y lanzándose piropos. Como unos desconocidos cercanos que solo han hablado por Whatsapp, hoy por fin será su primera cita. El día D. Conocerse en persona.

Donald Trump y Vladimir Putin se sentarán esta tarde de viernes durante media hora para un cara a cara en Hamburgo. En el marco de la reunión de los 20 países más industrializados y emergentes del planeta, el evento destacado es la reunión de los dos líderes con más testosterona en las venas de todo el grupo.

En toda relación hay siempre uno que quiere más al otro y otro que se deja querer por uno. En este caso los analistas ya han lanzado sus apuestas: Trump es el que venera, el que quiere ser amigo de Putin desde 2013. Putin es el que siempre está cómodo cuando siente que es adorado.

"Es una situación win-win para Putin", ha asegurado Andrei V. Kolesnikov, analista del Centro Carnegie de Moscú, al New York Times. De acuerdo a ese mismo artículo, Trump se encuentra en una situación en la que evidentemente es el claro perdedor. Si no sale nada de esta reunión, el Kremlin dirá que Trump es débil, acorralado por los problemas internos. Si Trump decide trabajar con Rusia a pesar de las sanciones, las pruebas de intromisión en las elecciones o la anexión de Crimea, Trump también parecerá débil, una marioneta de Putin que así conseguirá reconstruir las relaciones entre los dos países.

Si no sale nada de esta reunión, el Kremlin dirá que Trump es débil, acorralado por los problemas internos.

Según apunta Politico, la semana pasada el Consejero de Seguridad Nacional H.R.McMaster reveló que la agenda de Trump para la reunión era "ninguna" lo que despertó la preocupación de expertos y medios. La propia administración Trump teme que a su presidente le dé por olvidarse de la diplomacia y convertir el encuentro en una conversación de risas parecida a la que ya tuvo con el embajador Serguéi Kisliak y el ministro de Exteriores ruso Serguéi Lavrov en la que reveló información confidencial a los rusos.

La experiencia de Putin en conducir a sus interlocutores por el terreno ya labrado, una vez más, tácticas de su arsenal de exespía, apunta a que Trump será fácilmente manipulable.

A esto hay que sumar que la reunión se producirá en privado y los dos presidentes solo estarán acompañados de sus principales diplomáticos, el secretario de Estado Rex Tillerson y el canciller Serguéi Lavrov. La desigualdad es evidente incluso en estos niveles. Mientras Tillerson es un magnate del petróleo, amigo de Putin, galardonado con la Orden de la Amistad por Rusia, Lavrov es ministro de Exteriores desde 2004 y uno de los hombres más respetables y perspicaces de todo el Kremlin.

La experiencia de Putin en conducir a sus interlocutores por el terreno ya labrado, una vez más, tácticas de su arsenal de exespía, apunta a que Trump será fácilmente manipulable.

Los temas a debatir serán complejos. El conflicto Sirio y los bombardeos de ambos países en la zona; las pruebas militares de Corea del Norte y la tibia respuesta de Rusia frente a la agresiva de EEUU; Irán y el reparto de poderes en Oriente Medio; las sanciones contra Rusia por la anexión de Crimea y el conflicto de Ucrania.

Desde el Kremlin aseguran que "quieren establecer un diálogo de trabajo" con la Casa Blanca pero que también están "perplejos" de que Trump vaya a una reunión de tal importancia son más preparación que la de fiarse de su improvisación.

La primera vez que George W. Bush y Putin se reunieron en 2001, el estadounidense dijo que "había mirado al hombre a los ojos" y que ahí, en el fondo, encontró que tenía "un sentido de su alma".

No sabemos qué es lo que encontrará Trump en el azul glacial de la pupila del ruso pero sin duda, la primera cita será a todas luces memorable.

share