Actualidad

El místico placer de quedarse detenido bajo un chorro de agua caliente

Respira, y deja que el agua corra por tu cabeza, ¿qué sientes?

Has tenido un mal día, o vienes de hacer deporte, o quizá empiezas a notar la fiebre del otoño y nada es capaz de curarte. Descuida, porque hay una fórmula secreta que solucionará todos tus problemas, y es el agua. Un chorro bien caliente masajeándote la cabeza, cayendo por tu cabello y resbalando por tus hombros hasta el suelo. La ducha de la mañana, la ducha de la noche, da igual. Cualquiera de esos baños relajantes es lo que a muchos nos salva el principio del día, o lo que nos consuela cuando llegamos a casa en una noche fría.

La artista Erica Elan Ciganek dibuja precisamente rostros que han cerrado los ojos para buscarse a sí mismo debajo de ese curso interminable y placentero que les ofrece su ducha. Un pequeño lujo diario. Un pequeño regalo que hará que todas nuestras penas y nuestros males se vayan rápido por las tuberías del edificio. Con la mirada hacia adentro, los personajes de Erica no tienen miedo a descubrir qué es lo que dañó su alma. Las gotas de agua se convierten aquí en fino hilo de seda para coser las heridas del ser, y para curarlas de una vez por todas.

No hagamos a ese verso tan popular. Porque en realidad agua somos, y en agua nos convertiremos.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar