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La discreta caída de uno de los narcos más buscados de América Latina

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Carlos da Rocha se había realizado varias operaciones de estética para ocultar su identidad. La policía lo ha localizado en Brasil tras 30 años en busca y captura

PlayGround

02 Julio 2017 14:59

Los cabellos ya no eran grisáceos, el pelo era ahora más tupido, su rostro aparecía rejuvenecido y su nariz era distinta, pero el parecido era evidente. Tras cotejar varias veces las imágenes, los agentes concluían que Luiz Carlos da Rocha y Vitor Luiz de Moraes eran la misma persona.

Da Rocha, cuya cabellera plateada le había granjeado el sobrenombre de “Cabeça Branca”, figuraba en los ficheros de la Interpol como el 'barón de la droga' más buscado de América del Sur cuando fue apresado ayer en Sorriso, una pequeña localidad del estado brasileño de Mato Grosso.

150 agentes de la Policía Federal participaron en la Operación Spectrum para dar caza a quien está considerado como el principal proveedor de cocaína de las dos mayores facciones criminales de Brasil, el Comando Vermelho y Primeiro Comando da Capital.


La policía calcula que el imperio de Cabeça Branca producía unas cinco toneladas de cocaína al mes. Se estima que su patrimonio asciende a 100 millones de dólares


Cabeça Branca llevaba 32 años esquivando a la justicia. Vivía discretamente “en las sombras, siempre oculto” y era extremadamente cuidadoso, según la policía. A lo largo de los años se había realizado varias operaciones de cirugía plástica en el rostro para dificultar su identificación. Tenía varias residencias y utilizaba documentos falsos, cambiando de identidad con frecuencia. En los últimos tiempos vivía una vida normal como Vitor Luiz de Moraes. La Policía Federal llevaba varias semanas siguiéndole la pista. “Creía que no le reconoceríamos. Aparenta tener 20 años menos”.



A Da Rocha se le considera el cerebro de una organización criminal que “operaba como una estructura empresarial” que controlaba desde la producción hasta la distribución final de la droga, según la policía.

El traficante producía la cocaína en regiones inhóspitas de las selvas de Bolivia, Perú y Colombia. Introducía la droga a través de avionetas que utilizaban el espacio aéreo venezolano para llegar hasta haciendas del Mato Grosso y Pará. Luego la trasportaba escondida en camiones hasta São Paulo. Desde allí realizaba su distribución a los principales centros de consumo de Brasil y organizaba su envío a diversos lugares de Estados Unidos y a Europa. La policía calcula que su imperio producía unas cinco toneladas de cocaína al mes.

Ahora Rocha tendrá que responder por las deudas que acumula con la justicia. En tres procesos distintos ha sido condenado a penas que suman más de 50 años de prisión.



Durante la operación, la policía se ha incautado de objetos, inmuebles y terrenos valorados en más de 10 millones de dólares. En una vivienda que el narco mantenía en Osasco, en la región metropolitana de São Paulo, la policía ha encontrado más de 2 millones de dólares en efectivo guardados en maletas. La Policía Federal se prepara ahora para localizar y confiscar el resto del patrimonio de Cabeça Branca, que estiman cercano a los 100 millones de dólares.


Luiz Carlos da Rocha tras su detención

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