Actualidad

¿Supondrá Ello la muerte de Facebook?

Sin anuncios, sin censura y sin registro de datos. Las invitaciones para entrar en esta nueva red social cotizan al alza en Internet

“Tu red social le pertenece a los anunciantes. Compran tus datos para mostrarte más anuncios. Eres un producto que se compra y se vende”. La transparencia, la privacidad y el rechazo a todo lo que tenga fines comerciales son los valores principales de Ello. Por eso, lo primero que el usuario encuentra al entrar en esta red social es un manifiesto redactado por sus fundadores.

Concebida por un grupo de artistas, programadores y diseñadores gráficos, Ello se planteó al principio como una plataforma a la que acceder únicamente con invitación. Sin embargo, en sus pocos más de dos meses de vida, la demanda ha sido tanta que están trabajando para hacer de ella un lugar de acceso público.

¿Estamos ante un nuevo bluff al nivel de Google Plus o ante el inicio de una alternativa real a Facebook?

Aún es pronto para saberlo, pero, por ahora, lo que empezó siendo un reducido núcleo para artistas, geeks y sus amigos se ha convertido en una especie de tabla de salvación digital para todos aquellos que han sufrido la censura o la manipulación en los dominios de Zuckerberg.

Si hace dos semanas tenían una demanda de 4.000 invitaciones diarias, ahora tienen 27.000, y según apuntan en la web de tecnología Beat Beat, durante estos últimos días, han sido la quinta tendencia más buscada de Google. Incluso se especula con una supuesta venta de invitaciones por Ebay.

Acostumbrados a interactuar vía Facebook, el funcionamiento de Ello resulta, a priori, poco intuitivo. Pero mucho más limpio y estético. Su interfaz es una especie de mezcla entre Tumblr, Twitter y Google Plus, o lo que es lo mismo, lo visual tiene prioridad ante lo escrito, muchos contenidos se presentan en timelines llenos de enlaces y el usuario puede dividir a sus contactos entre “Friends” y “Noise”, de este modo puede filtrar la información a su gusto; utilizar sus contenidos a modo de portfolio y, a la vez, interactuar de una forma más cercana con quien decida.

“Los usuarios pueden manejar múltiples cuentas desde la misma. Por ejemplo, un diseñador puede tener una cuenta profesional y una personal al mismo tiempo”, cuenta Paul Budnitz, uno de ses creadores, en la web Beat Beat.

No hay anuncios, se respeta la privacidad y tienen una actitud abierta frente al contenido sexual. Se da la opción de calificar al propio perfil como NSFW (Not Suitable For Work, no apropiado para el trabajo) para que los contactos decidan si quieren o no verlo. “No todo el mundo quiere ver porno. Si normalmente posteas contenidos para adultos, respeta a aquellos que no quieran verlo”, escriben en su política.

Sólo hay una prohibición: el spam encubierto y el trolleo. En Ello es muy fácil bloquear a un usuario o filtrar un contenido como privado. De esta forma esperan evitar acosos digitales y sorpresas indeseadas en los muros.

Es este equilibrio entre la libertad de expresión y la privacidad de la información el que ha conseguido que muchos renegados de las políticas de Facebook hayan emigrado a esta plataforma. Sobre todo, aquellos que prefieren bautizar sus perfiles con un apodo o hayan cambiado su identidad de género. “El nombre que se utilice debería ser el real, el que aparece en la tarjeta de crédito, el carnet de conducir o el de estudiante”, reza la nueva normativa de Facebook.

Algunos han querido ver en ella un modo de hacer más sencilla la búsqueda (y el manejo) de datos personales. Otros simplemente  consideran que su identidad real no tiene que ver con la que aparece grabada en sus tarjetas de identificación. Ante ello, el éxodo hacia Ello, que permite una libertad absoluta en este aspecto, está creciendo exponencialmente. El tiempo dirá si se trata de una tendencia momentánea o de una opción real. Por ahora, se encuentran en fase beta, y la demanda está siendo tan enorme que necesitan tiempo para alojar a todos los autoexiliados. Parece que, por mucho que nos quejemos de las políticas de Zuckerberg, nos cuesta huir de sus dominios. Aunque tal vez sea porque, hasta ahora, no habíamos encontrado la alternativa adecuada.

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar