Actualidad

El deshielo de Alaska está expulsando millones de toneladas de CO2 a la atmósfera

Los gases congelados durante milenios están comenzando a ver la luz

Que Alaska pierda su hielo y que comiencen a emerger brotes verdes alarma a todo el planeta. Tanto, que hasta Donald Trump debería temer que la tundra escondida bajo las capas congeladas vea la luz.

Una nueva investigación científica revela que el deshielo está provocando la drástica liberación de gases de efecto invernadero. En solo dos años, de 2012 a 2014, las mediciones realizadas indican que del suelo de Alaska se expulsaron 220 millones de toneladas de dióxido de carbono a la atmósfera. Según recuerda The Washington Post, esa cantidad es la misma que la de todas las emisiones del sector comercial de Estados Unidos en solo un año.

"Todos sabíamos que esto iba a llegar, pero sorprende que sea tan pronto", declaró Roisin Commane , científica atmosférica de Harvard y autora principal de la investigación que firman otros 18 científicos de instituciones como la NASA y la Administración Nacional Oceánica y Atmosférica.

El problema radica en que el permafrost de esta gran región del Ártico alberga inmensas cantidades congeladas de CO2 desde hace más de 40.000 años. Las gélidas temperaturas han retenido heladas la antigua tundra y, con ella, el dióxido de carbono que contiene. Como el cambio climático hace que los otoños hayan dejado de ser tan fríos -y más en esa región que se calienta al doble de velocidad que el resto del mundo-, las capas del suelo superiores ya no se congelan y el sumidero de carbono va quedando expuesto.

Se calcula que en los suelos congelados del norte hay enterrado el doble de carbono del que hay ahora en la atmósfera. Desde 1975 a 2015, han detectado que las emisiones de CO2 del permafrost de Alaska han aumentado en un 73.4% en los de octubre a diciembre. De seguir en este camino, los gases liberados crearán un bucle de retroalimentación que se hará sentir en todo el planeta.

"Es muy probable que subestimemos las pérdidas de carbono del Ártico en los escenarios climáticos actuales y futuros", alertó Commane.

Este trabajo es "el primero en demostrar que una gran región del Ártico es una fuente de carbono y que este cambio es impulsado por el aumento de las emisiones de carbono durante el invierno", añadió Sue Natali, investigadora del permafrost del Woods Hole Research Center, al periódico estadounidense.

Se nos debería helar la piel con las mediciones que concluyen que el mundo está ardiendo.

http://www.pnas.org/content/early/2017/05/02/1618567114

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar