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El medicamento más peligroso de Estados Unidos amenaza al resto del mundo

Después de conquistar Norteamérica, la empresa responsable de la comercialización de la droga legal más letal planea su propagación a nivel internacional. ¿Hay razones para el miedo?

En Estados Unidos, los opiáceos legales acabaron con más de 28.000 personas solo en 2014, y la mayor parte de la culpa la tiene el OxyContin, un medicamento cuyo consumo ha aumentado un 261% desde 2005.

Desde finales de los 90, la droga legal de Purdue Pharma se había convertido en el analgésico opioide más popular del país. Sin embargo, después de las polémicas que ha desatado, sus ventas se han desplomado. De 2010 a 2016, las recetas médicas de OxyContin han descendido un 40%, lo que ha significado miles de millones de dólares en pérdidas.

Las malas cifras está lejos de significar el fin del medicamento. La familia Sackler (los dueños de la empresa) ha decidido llevar a cabo una nueva estrategia: llevar el fármaco a todo el mundo.

OxyContin soborna a médicos y organiza seminarios en los que se habla de los beneficios del medicamento.

A través de Mundipharma International, la compañía encargada de llevar el OxyContin fuera de las fronteras americanas, Purdue Pharma ha comenzado a entrar en los mercados farmacéuticos de Europa, América Latina, Asia, África y Oriente Medio.  

Tal y como explicamos en este artículo, sus estrategias de penetración en los mercados además suelen ser especialmente intrusivas.

Para popularizar los opiáceos en países donde no han oído hablar de ellos, OxyContin soborna a médicos y organiza seminarios en los que se habla de los beneficios del medicamento. La idea es dejar de lado sus problemas, unos efectos que, desde la US Food and Administration, catalogan como “uno de los mayores errores de la medicina moderna”.

Desde los vídeos promocionales de Mundipharma advierten de que “solo estamos empezando”. Olvidan por completo la multa millonaria que tuvo que pagar Purdue en 2007 y los problemas sufridos en los últimos años.   Su intención es llegar a todo el mundo, y nada parece que vaya a pararles.

El primer obstáculo al que se enfrentan es lo que han denominado “Opiofobia”. En muchos de los países donde quieren actuar los médicos tienen una gran reticencia a recetar este tipo de medicinas, así como los pacientes de consumirlas.

Para cambiar la mentalidad de los lugares donde actúan, contratan a personas como Joseph Pergolizzi Jr., un médico de Florida que da charlas sobre los buenos resultados de los analgésicos.

Consultores como Pergolizzi han comenzado a recorrer todos los rincones del mundo, intentando convencer a doctores reconocidos a nivel internacional para que receten OxyContin.

Ricardo Plancarte Sánchez

“Tenemos que trabajar para que las personas entiendan que deben utilizar más analgésicos".

Uno de los líderes de opinión clave en la propagación de la droga es Ricardo Plancarte Sánchez, médico mexicano que ocupa una posición muy importante en el Instituto Nacional del Cáncer de México. Plancarte, que da charlas en seminarios de Mundipharma pero dice no cobrar por ello, lo tiene claro:

“Tenemos que trabajar para enseñar a las personas a utilizar más analgésicos. Si educamos a nuestros médicos y nuestros pacientes, haremos un buen uso de ellos y no ocurrirá como en Estados Unidos”.

En base a esta filosofía, la idea es implantar OxyContin en todo el mundo como un gran remedio contra el dolor crónico. Aunque es algo que podría solucionarse con baratas dosis de morfina, las empresas farmacéuticas prefieren optar por medicamentos como el OxyContin, mucho más caros y, por lo tanto, más rentables.

La búsqueda de nuevos pacientes ha llegado hasta España, uno de los estados donde más analgésicos se toman: el 18% de los encuestados en un estudio reciente reconocieron haber abusado alguna vez de ellos.

El uso del OxyContin dentro de nuestras fronteras aumenta a una velocidad considerable: desde 2007 hasta 2014, sus ventas se multiplicaron por siete. En la promoción del medicamento han participado personalidades que van desde la antigua Miss España María Reyes al presentador Josep Lobató -que sufre una grave enfermedad neurológica-.  

Todas ellas se unieron en el spot televisivo “Rebélate contra el dolor crónico” de 2013. Si bien no dicen el nombre específico de ninguna droga, claramente buscan animar al uso de analgésicos opioides como OxyContin.

“Si sigue las instrucciones del doctor, no tendrá problemas”.

Purdue Pharma y sus socios internacionales también buscan tener un papel fundamental en Asia. En China, el gobierno ha prometido a sus 1.400 millones de ciudadanos que tendrán seguro sanitario al final de la década, por lo que la empresa se ha comenzado a movilizarse para meter la cabeza en ese suculento mercado.

No lo tendrán fácil. El país asiático sigue teniendo un profundo temor a los opiáceos después de las consecuencias que tuvo la Guerra del Opio en el Siglo XIX.

La controversia que envuelve a Mundipharma también ha llegado hasta Chipre, donde el OxyContin es un problema reconocido. La empresa comenzó a comercializar su producto en la isla en 2008. En la actualidad, son miles los adictos que se cuentan en el país y el gobierno ya ha vinculado seis muertes al fármaco.

En total, la empresa busca tener presencia en hasta 122 mercados nuevos. Ya está comenzando a tener éxito en algunos de ellos y en otros incluso se empiezan a percibir los problemas que puede acarrear.

¿Aprenderán la lección de lo sucedido en EEUU o el problema se convertirá en un fenómeno global?

[Vía Los Angeles Times]

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