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Sí, la depresión tiene un propósito. Y los científicos creen haberlo descubierto

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¿Puede ser la depresión en cierta medida beneficiosa para nuestra salud?

S.L.

20 Febrero 2017 15:10

La Organización Mundial de la Salud calcula que 350 millones de personas en el mundo padecen depresión, siendo esta enfermedad mental la primera causa de discapacidad hoy en día.

El Instituto Nacional de Salud Mental norteamericano define un episodio depresivo mayor como un periodo “de dos semanas o más durante el cual se experimenta un estado depresivo o pérdida de interés o placer, y al menos otros cuatro síntomas que reflejan un cambio en el funcionamiento, tales como problemas de sueño, alimentación, energía, concentración y la propia imagen”.

La depresión es uno de los grandes males de nuestro tiempo, uno de esos fantasmas que todos queremos evitar en nuestras vidas. Sin embargo, hay científicos que sostienen que esta enfermedad “no es tan mala” como la pintan y que la depresión puede llegar incluso a ser beneficiosa para quien la sufre.



En un reciente artículo para Nautilus, el divulgador científico Mathew Hutson define esta enfermedad como “una avería, una falla en el sistema, algo que debe ser remediado y trasladado al pasado”. Una avería que, según las circunstancias, puede significar para algunas personas una producción de ideas y un crecimiento personal.

Aunque a simple vista la depresión diste mucho de ser una condición beneficiosa para el ser humano, psicólogos como Andy Thomson y Paul Andrews han teorizado a lo largo de su carrera sobre esas posibles ventajas a las que alude Hutson. De hecho, Andrews sostiene que la depresión puede ser una “adaptación para analizar problemas más complejos".

Entre los síntomas de la depresión se encuentra la “anhedonia”, o la incapacidad de sentir placer, los pensamientos recurrentes, a menudo en espirales, o más horas de sueño en fase REM (la fase asociada a la consolidación de la memoria). Estos síntomas provocan “que nos alejemos de las actividades normales de la vida y nos centremos en la comprensión o la solución del problema de fondo que desencadenó la depresión”, resume Hutson.

Es decir, nos alejamos al máximo de nuestra vida cotidiana para así prestar atención a aquello que nos provocó la herida. De hecho, estudios científicos han investigado el incremento de la actividad en la corteza prefrontal ventrolateral durante los episodios depresivos, el área encargada de la atención.


Muchos estudios científicos han estudiado el incremento de la actividad en la corteza prefrontal ventrolateral durante los episodios depresivos, el área encargada de la atención


Estos científicos aseguran que sin el estado de decaimiento y estrés combinado con una tendencia a “rumiar los pensamientos” que provoca la depresión… seríamos menos capaces de resolver nuestros problemas. Y algunos experimentos parecen darle la razón: según un estudio sobre la depresión elaborado por científicos de la Universidad de Exeter en el que participaron 61 personas, el 80% de los sujetos encontró que percibía algún beneficio de la rumia, sobre todo a la hora de evaluar los problemas en el futuro y prevenir los errores.

Este enfoque tiene implicaciones que van más allá de lo teórico. El tratamiento de la depresión a través del uso de los medicamentos presenta varios problemas evidentes. Si consideramos que la depresión es una respuesta estratégica a una situación determinada, ¿tiene sentido suprimir sus síntomas a través del uso de antidepresivos?, se pregunta Hutson.

  

Si le damos una pastilla a un enfermo de depresión, conseguimos que se sienta bien de manera pasajera, no vamos a la raíz del problema. Es como si a una persona que se ha roto una pierna le damos un analgésico pero no le ponemos una escayola


Puesto que la depresión tiene como objetivo solucionar un problema enquistado, si la neutralizamos con antidepresivos estamos dando un tratamiento incompleto, opinan estos psicólogos. “La curación de la depresión requiere no solo un alivio de los síntomas, sino una reelaboración de los patrones dentro de la psicología de la persona. Algo profundamente subjetivo en lugar de objetivo”, explican en un artículo del Nymag.

"La mayoría de episodios depresivos terminan por su cuenta, algo que se conoce como remisión espontánea", explica el psicólogo Steven Hollon en Nautilus. Y "las terapias cognitivas conductuales y de resolución de problemas pueden acelerar en cuestión de semanas los mismos procesos que han evolucionado para producirse en el espacio de meses".

Consiguiendo que salgamos de una situación terrible reforzados, más fuertes y también más sabios.




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