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“Bye, bye, Cristiano”: el deporte que triunfa en Internet es mucho más espectacular

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(Y más humilde, por cierto)

Antonio J. Rodríguez

06 Octubre 2014 06:00

A los 25 años, Danny MacAskill tenía un empleo de mierda en Edimburgo. Aunque en realidad no era un empleo de mierda. Danny MacAskill trabajaba en un taller de bicicletas, pero lo cierto es que su verdadera vocación no era reparar bicicletas. Era montarlas.

Un día, el compañero de piso de Danny MacAskill le filmó haciendo sus trucos. En aquella película, Danny MacAskill cruza con su bici una valla que amenaza peligro de muerte, escala árboles, hace parkour a dos ruedas, pedalea hacia atrás, da volteretas… La canción que sirve de banda sonora es amable, y los pasajes urbanos filmados son acogedoras áreas residenciales.

Publicado en 2009, aquella presentación en público de Danny MacAskill consiguió conmover a más de 35 de millones de almas. La belleza que produce su habilidad desencadena una emoción inmensa. El espectador se siente un poco como El caminante sobre el mar de nubes de Friedrich. Más o menos.

Aquel vídeo volvió loco a Internet, pero también a los patrocinadores que en aquel entonces estaban construyendo un star system deportivo propio de la era digital, y alternativo a los futbolistas, tenistas, y corredores de Fórmula 1 de siempre. A partir de ahí, Danny MacAskill podría abandonar su tienda de bicicletas para dedicarse solo a fundirse con su bicicleta y a deleitar a Internet, patrocinios mediante.

Días atrás, Danny MacAskill publicaba su última grabación, que nuevamente se convertiría en viral. Allí reflexiona sobre la inmensidad de un paisaje virgen, apenas roto por la GoPro fijada a su casco con el logotipo de Red Bull, mientras rema un bote hasta llegar a la escocesa isla de Skye.

Lo que sigue es la peripecia de Danny MacAskill mientras desciende laderas angostas, atraviesa arroyos de agua helada y sortea las rocas afiladas. Todo ello envuelto en una portentosa música new age que acentúa el romanticismo de la aventura.

Evidentemente, hay algo extraño en el hecho de que más de cuatro millones de espectadores disfruten, desde su sedentarismo frente a un ordenador y desde su conexión a Internet, del espectáculo natural de Danny MacAskill. Pero está claro que se trata de un signo de los tiempos que corren.

Danny MacAskill es un nombre más dentro del conjunto de figuras que están revolucionando el deporte en Internet. Jebb Corlis, James Kelly, Killian Jornet… y por encima de todos Felix Baumgartner son la prueba de que deportes hasta hace poco minoritarios están redefiniendo el interés público. ¿Serán entonces el longboard, el kilómetro vertical o el mountain bike los deportes de masas del futuro?

Pase lo que pase, de lo que no cabe duda es que son varios los factores que apuntan en esa dirección. Así como poco a poco la comedia televisiva de 20 minutos está dando paso al gag fugaz de 2 minutos en YouTube, con el deporte ocurre un poco lo mismo: mirar un corto de 5 minutos de deportes extremos es mucho más rápido, cómodo e impresionante que dedicar 90 minutos a un partido de fútbol. A eso hay que sumar tecnologías como la cámara GoPro y, por encima de todo, el hecho de que, en algún momento de nuestras vidas, todos anhelamos cortar la conexión a Internet y contemplar las montañas salvajes de Skye desde una bicicleta de montaña.

Así que, gracias por acercarnos a eso, Danny MacAskill.  

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