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La demostración matemática de por qué conviene comprar la pizza grande SIEMPRE

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La geometría confirma que pillarse la mediana sale menos a cuenta y que conviene apostar fuerte

Mario G. Sinde

03 Marzo 2014 11:20

Dice el refrán castellano que hay que pillar siempre burro grande, ande o no ande. Ante la duda de hacerse con algo pequeño y manejable o algo muy a cholón, siempre hay que decidirse por lo que haga más bulto. Y normalmente se acierta siempre. Muchas veces, esos sábados por la noche perezosos en los que no apetece hacerse la cena y llamamos a Domino’s, la duda existencial siempre está en encargar la pizza mediana o la grande. El problema no es tal cuando es para compartir (entonces toca la grande siempre, a menos que decidamos encargar dos), sino cuando queremos hacernos con una pizza individual. ¿Cuál nos conviene más? Si es por una cuestión de relación cantidad-precio, no lo dudes: es la grande.

Pero, ¿en base a qué? Un ingeniero le ha explicado a los chicos del blog Planet Money, gracias a las enseñanzas de Euclides, cómo cuanto más grande es una circunferencia, más amplia se hace la proporción con una circunferencia inserta de menor diámetro. Por ejemplo: una pizza de 20 centímetros de diámetro no es el doble de grande que una de 10 centímetros, sino cuatro veces más, porque cuanto más largo es el radio más área añadida se crea (en una proporción de raíz cuadrada de la longitud del radio). Así que al comprar la pizza grande por unos pocos euros más, en realidad te estás llevando el equivalente a más de dos pizzas medianas, con lo que hay un considerable ahorro siempre y cuando (y aquí es donde está la trampa, dictada por el sentido común) a) te la vayas a comer entera (normalmente sobra, y las sobras del día siguiente, aunque sean recalentadas en el microondas, no saben igual) y b) quieras poner en riesgo tus niveles de colesterol, jugándote un infarto o que te estalle la aorta de un atasco de lípidos.

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