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Los genes de tu pareja o de tus compañeros de piso podrían estar afectando a tu salud

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Un nuevo estudio sobre los 'efectos genéticos sociales' explica la conexión entre tu estado de salud y los genes de las personas con las que convives en un mismo entorno social

astrid otal

01 Febrero 2017 12:24

Cuando decides irte a vivir con tu pareja o con amigos, comienzas a darle vueltas a la cabeza sobre las cosas del otro que te pueden afectar.

¿Me sacará de quicio su malhumor mañanero?

¿Su manía de morderse la uñas 24 horas al día y ver la tele hasta las tantas?

¿Los pelos acumulados en el desagüe de la ducha?

¿Tener que fingir que me gusta The Walking Dead cuando el apocalipsis zombie me la trae al pairo?

La convivencia podrá afectar más o menos a tus humores, pero lo que lo que te afectará seguro es la composición genética de esas personas con las que vives en un mismo espacio físico.

Un grupo de investigadores del Instituto Europeo de Bioinformática (EMBL-EBI, por sus siglas en inglés) acaba de publicar los resultados de un revelador estudio según el cual concluyen que los genes, esa información íntima que alberga nuestro cuerpo y que nos confiere rasgos únicos, también tienen el poder de influir en los que han pasado a ser nuestros 'compañeros sociales'.



Aunque es bien sabido que los hábitos de una persona —como fumar o escuchar música alta— pueden afectar a la salud de la otra, hasta el momento no se tenía constancia científica de que los meros genes pudieran causar un impacto en los demás a nivel de salud.

Sin embargo, el estudio muestra que cosas tan dispares como la ansiedad que sufres, el peso corporal, el sistema inmunológico o el tiempo que transcurre hasta que cicatriza una herida vienen en parte determinadas por los genotipos de las personas con la que convives, especialmente las de tu pareja.

Conocidos como 'efectos genéticos sociales' (SGEs), sirven para explicar que existe una conexión entre tu estado de salud o anímico y la información genética que contienen esa persona con la que tanto tiempo pasas y tantas cosas compartes.

La investigación, en la que se observó la evolución de más de 100 indicadores de salud en 2.500 ratones, trataba de discernir cuánto de una enfermedad que se padece no se explica por los propios genes, sino por los de los otros.

Según los cálculos de los investigadores, hasta un 12% de tu ansiedad puede ser culpa de los dichosos genotipos ajenos. El hecho de que una herida te cicatrice rápido o de forma super lenta viene determinado hasta en un 18% por los genes de tu 'compañero social'. Y tu capacidad para combatir infecciones está condicionada en un 29% por la composición genética la otra persona. No en vano, el año pasado otra investigación sugería que, dentro de una pareja, la convivencia hace que el sistema inmunológico de ambos mute hasta convertirse en "sistemas mellizos".

Nadie dijo que la convivencia fuera sencilla. Ni tampoco que acabaras compartiendo con el otro cosas que jamás imaginaste.



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