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La ciencia encuentra las razones para tu "cara de zorra en reposo"

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Y no, no es solo cosa de mujeres

PlayGround

04 Febrero 2016 20:04

Cara de perra, o de zorra, en reposo. Sin saberlo, podrías tenerla. Y no, no se trata de un simple insulto. Hay algo más. Si no sabes de lo que hablamos, deberías leer aquí.



El síndrome de la 'resting bitch face' no es un fenómeno nuevo, pero sí tiene múltiples y muy visibles embajadoras en la actualidad. Piensa en la Rihanna de entresemana, en Kristen Stewart cuando se enfrenta a los flashes sin ganas, en Anna Paquin cuando prefiere no sonreir, en Victoria Beckham casi siempre, en la Tyra Banks de fotos como la de arriba...

De todas se ha dicho que poseen “caras desagradables”, que lo que hacen es “smize” (algo así como sonreir con los ojos, sin alterar el gesto de la boca), que se muestran siempre irritadas y que por su expresión parece claro que desprecian a todo aquel que las está mirando. También a sus fans.

En los últimos meses, el fenómeno ha sido ampliamente debatido en los medios anglosajones. Hasta el punto de que Jason Rogers y Abbe Macbeth, ambos psicólogos conductuales, han decidido que merece la pena dedicar su tiempo a estudiar el asunto.



Rogers y MacBeth usaron FaceReader, una herramienta que mapea digitalmente 500 puntos de una cara para identificar la emoción básica asociada a una expresión facial. Emociones que encuadra en ocho categorías: alegría, tristeza, enfado, miedo, sorpresa, asco, desprecio y “neutral”.

En un primer momento, miraron imágenes de caras inexpresivas. FaceReader le asignó la emoción neutra en un 97 por ciento de los casos, con pequeños parpadeos de otras emociones. Luego procedieron a observar imágenes de Kristen Stewart y otros adalides de la “cara de zorra en reposo”, y la cosa cambió.

La gran variación en porcentaje vino de la emoción desprecio”, señala Macbeth. Al comparar unas y otras imágenes, los psicólogos identificaron una serie de “senales sutiles” que generan esa sensación de de desdén. Cosas como “un lado del labio ligeramente elevado o una pequeña bizquera. “Hay como un leve endurecimiento alrededor de los ojos, y una ligera subida de las comisuras de los labios, pero que no llega a materializarse en sonrisa”. Nada que no supiéramos.

Su conclusión más importante, sin embargo, es la que señala que no existe correlación entre la cara de zorra en reposo y el género. No es un “problema” sólo de mujeres. De hecho, en su estudio también trabajadoron con fotos de Mr. Kayne West. Quién mejor que él.



En resumen, la “cara de zorra en reposo” puede ser una expresión natural que no quiere decir nada, ni enfado, ni desdén, ni irritación, aunque sea percibida como tal cosa. Y además afecta de manera igual a ellos y ellas.

Aunque lo malo, como señalaba la periodista Jessica Bennett en este artículo para The New York Times, no es quién la sufra, sino en qué casos es considerada un problema. Y ahí el sesgo de género es más que evidente.

Los hombres, explica Bennett, nunca son señalados por no sonreír, por un ceño fruncido o una mirada inexpresiva. Es más, esos gestos suelen ser vistos como muestras de fortaleza y seguridad.


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