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La ciencia descubre las razones biológicas de los 'viajes' de setas

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Un estudio revela los parecidos entre el efecto de las drogas psicodélicas y los sueños

Jordi Berrocal

04 Julio 2014 13:18

Cualquiera que haya probado las setas alucinógenas sabe que su efecto es un tanto complicado de explicar. Es una curiosa mezcla de euforia y clarividencia. Un momento estás descojonándote de cualquier estupidez y al siguiente crees haber descubierto el verdadero sentido de la existencia. Como ocurre con todas las drogas, este efecto tiene su explicación biológica.

Desde hace años, sabemos que las alteraciones de la conciencia que provocan las setas alucinógenas se deben al efecto de la psilocibina. Pero es ahora cuando los científicos empiezan a entender cómo este componente afecta físicamente al cerebro. Y lo que han descubierto es que un viaje de setas tiene mucho que ver con una función del cerebro mucho más mundana: soñar.

Un nuevo estudio publicado por Human Brain Mapping ha examinado el efecto del componente psicodélico de las setas alucinógenas en el cerebro a través de escáneres cerebrales a voluntarios que habían sido inyectados con la droga. Los investigadores descubrieron que la actividad de las partes del cerebro responsables de pensamientos complejos como la planificación o el análisis era “inconexa y descoordinada”. Sin embargo, la actividad en las áreas más primitivas, asociadas al pensamiento emocional, era mucho más pronunciada.

Los científicos también descubrieron que los activos psicodélicos facilitan formas de comunicación “novedosas” entre distintas áreas del cerebro. Algo que los científicos creen que podría ser la explicación física a la sensación de “expansión mental” que a menudo describen los usuarios de drogas psicodelicas.

Para el Dr. Robin Carhart-Harris, director del estudio, lo más “fascinante” son las similitudes entre el patrón de actividad cerebral en un estado psicodelicamente alterado y el patrón de la actividad cerebral durante los sueños. “A menudo, la gente explica que tomar psilocibina provoca un estado de ensoñación y nuestros descubrimientos han proporcionado, por primera vez, una representación física de la experiencia que representa para el cerebro”, dice.

En un pieza para io9, Carhart-Harris explica que estas similitudes son “intrigantes” porque, mientras que el estado psicodélico ya había sido previamente comparado con los sueños, se ha observado el efecto opuesto en el área del cerebro que controla nuestra noción del “yo”. Es decir, mientras que la actividad aumentaba en el sistema emocional, disminuía y se mostraba más inconexa en el sistema del ego.

Según el científico, las evidencias que aporta el estudio, así como los descubrimientos previos de estudios con LSD, apoyan la idea de que el estado psicodélico se basa en la actividad desorganizada en el sistema del ego, permitiendo la actividad desinhibida en el sistema emocional. Este efecto podría explicar por qué los activos psicodélicos se han considerado útiles en ciertas formas de psicoterapia.

“Aprender sobre los mecanismos que subyacen bajo la influencia de drogas psicodélicas también puede ayudar a entender sus posibles usos”, ha dicho Carhart-Harris a The Independent. El doctor también ha explicado que los escáneres muestran que los activos psicodélicos podrían promover un “modo de pensamiento más explorativo”. “Puede que haya algo en el desprendimiento de la mente que ocurre tanto durante los sueños como en el estado psicodélico que podría ser útil para facilitar la visión creativa”, ha añadido.

En España, la psilocibina está considerada una droga, por lo que la producción, el tráfico y la promoción de su consumo constituyen un delito. La posesión de setas frescas para consumo propio, sin embargo, no es ilegal. En todo caso, para Carhart-Harris cualquier uso terapéutico sería seguro si se toman las precauciones necesarias en relación a la dosis y el entorno.

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