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Conoce a Petya, el último ransomware que ha desatado el caos en todo el mundo

Empezó por bloquear el metro y el Gobierno de Ucrania, ahora se extiende por la mitad del mundo y es más peligroso que WannaCry

Los hackers han vuelto a paralizar el mundo. Ayer se perpetró otro ciberataque ransomware, un secuestro de datos, que ha infectado los sistemas de empresas y entidades de países como Ucrania, España, Francia, Rusia y Estados Unidos.

El segundo ataque mundial en menos de dos meses que, tras golpear inicialmente a Ucrania, se propagó imparable protagonizando escenas de caos en distintos puntos del planeta.

El Banco Central, el metro de Kiev y la red informática del Gobierno ucraniano se han visto afectados. El gigante farmacéutico estadounidense Merck, la firma petrolera estatal rusa Ronneft y la multinacional danesa Moller-Maersk también han sido víctimas del asalto digital. Incluso la antigua central nuclear de Chernobyl se ha tenido que controlar manualmente tras el fallo de sus ordenadores y los hospitales de Pennsylvania se han visto obligados a cancelar las operaciones programadas.

A cada una de las víctimas se le exigió un rescate de 300 euros a cambio de desinfectar su sistema. Aunque antes de ello, las pantallas de sus ordenadores fueron invadidas por un alarmante mensaje escrito sobre un fondo rojo que predecía un inminente desastre: "Vaya, tus archivos importantes han sido cifrados. Si ve este texto, sus archivos ya no son accesibles porque se han cifrado. Tal vez usted está ocupado intentando recuperar sus archivos, pero no pierda su tiempo".

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Para causar este desorden generalizado, se ha utilizado un método similar al empleado en el ataque global de WannaCry, que hace más de un mes infectó a unos 300.000 equipos. Se trata de un ransomware basado en una herramienta de hacking, llamada Eternal Blue, que fue robada a la Agencia de Nacional de Seguridad (NSA) y posteriormente filtrada por el misterioso grupo de hackers llamado Shadow Brokers.

Inicialmente se catalogó al suceso de ayer de ser un nuevo ataque del ransomware Petya, al igual que WannaCry. Pero más tarde, la firma de seguridad informática Kaspersky se percató de que era distinto, que se trataba de un nuevo virus que nunca antes había sido visto.

A pesar de que por el momento se desconoce quién se esconde detrás de este acto, se cree que empezó como un ataque contra el gobierno ucraniano y los sistemas informáticos de sus compañías. Un asalto digital que se ha desencadenado el día antes del aniversario de la primera Constitución del país.

Fruto de las tensiones avivadas desde años atrás entre Ucrania y Rusia, varios funcionarios ucranianos culparon al país vecino, cuyas empresas también se han visto afectadas, de ser el autor del ataque. Aunque su intento de apaciguar los nervios de sus ciudadanos se ha basado en compartir un gif, de un cómic de K.C. Green, en el que aparece un perro sentado en una casa ardiendo mientras bebe café y dice: "Está bien".

El hecho de que se viva un segundo ciberataque en solo dos meses hace que nos preguntemos si estamos a las puertas de un periodo en el que ningún sistema informático esté a salvo. Para el profesor de ciberseguridad de la Universidad de Sheffield Hallam, el doctor David Day, este asalto digital es solo la "punta del iceberg". "Lo que han hecho ellos (la NSA) ha sido crear algo que puede utilizarse como un arma. Y ese arma ha sido robada y esa arma está siendo usada ahora", denunció al Independent.

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