Actualidad

Le llaman la isla del cáncer y está en China

Cada 10 segundos una persona es diagnosticada en el país asiático

El agua, la tierra, el aire. En China todo está contaminado. Las propias autoridades del país asiático reconocen que los enfermos de cáncer han aumentado a un ritmo furioso.

Las cifras son escalofriantes: según la Organización Mundial de la Salud (OMS) se registran más de 3 millones de nuevos casos cada año.

Uno cada 10 segundos, lo que supone que el 22% de todos los enfermos de cáncer a nivel mundial son ciudadanos chinos. 

En la orilla inferior del río, la isla del cáncer.

A las afueras de Pekín existe un barrio que los propios medios de comunicación chicos han bautizado como "la isla del cáncer". Alberga a todos los enfermos que el Hospital del Cáncer de Pekín puede atender.

Los pacientes se hacinan en una decena de edificios rodeados de pequeños vertederos. Pagan unos 11 euros al día por permanecer cerca del centro que les administra la quimioterapia en habitaciones de 7 a 14 metros cuadrados. 

Muchas familias con niños, también enfermos de cáncer, viven en habitaciones de esta tétrica barriada, en la que es normal ver a personas sin cabello y totalmente debilitadas.

Un chico de 18 años sufre cáncer de huesos. Su familia le acompaña.

El aumento espectacular de los casos diagnisticados ha desbordado los hospitales especializados de China, y ha generado una nueva industria de alojamientos privados, así como nuevas ideas de lucro.

Por ejemplo, se revenden números en la cola del médico, se dan "propinas" para conseguir un buen tratamiento y cada vez existen más "hoteles del cáncer", inmuebles que alquilan habitaciones a enfermos. 

¿Las causas? Por un lado, es cierto que el desarrollo económico ha alargado la vida de la población china, y que el envejecimiento demográfico siempre trae consigo un aumento de muertes por cáncer.

Zhang Min está siendo tratada de cáncer de piel. En la imagen, concina con su marido.

Sin embargo, y aunque sea difícil establecer una relación directa entre el aumento de casos de cáncer y el deterioro medioambiental, para muchos expertos y ciudadanos resulta una evidencia. 

Desde que China inició su desarrollo "imprudente" (adjetivo utilizado por la propia agencia de información Xinhua a principios de junio pasado), los niveles de contaminación se han vuelto mortíferos.

Tierra: el 16% de la tierra está contaminada.

Aire: sólo 16 de las 161 principales ciudades chinas goza de aire limpio, y el 29% (470 urbes) sufren lluvia ácida. 

Agua: el 61,5% de las reservas de agua subterránea presente en los acuíferos no son aptas para el consumo. Muchos ciudadanos beben agua contaminada de arsénico a diario, que puede causar cáncer de piel y de hígado.

Con tres millones de diagnosticados al año, el empeoramiento de la salud de la población ya es un enorme problema económico para el país asiático: se estima que la factura se elevará a 5.600 millones de dólares entre 2014 y 2030.

Por desgracia, China es el reflejo agravado de una tendencia global: según la OMS, el pronóstico planetario para dentro de dos décadas es un aumento del 70% de los casos.

Si la naturaleza enferma, nosotros también

Tags:

¿Te ha gustado este contenido?...

Hoy en PlayGround Vídeo:

Ver todos los vídeos

Hoy en PlayGround Video



 

cerrar
cerrar