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Una manifestación de supremacistas blancos en EEUU acaba en violencia y caos

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Los disturbios registrados en Charlottesville se saldan con 3 muertos, 34 heridos y un número indeterminado de arrestados. Virginia ha decretado el estado de emergencia

L.M.R.

13 Agosto 2017 07:21


A la vista de su indumentaria y de las connotaciones belicistas de los atavíos más repetidos (cascos, escudos de policarbonato, botes de gas pimienta, chalecos militares y hasta rifles de asalto), parece claro que muchos de los congregados ayer en Charlottesville, un tranquilo municipio de 45.000 habitantes en Virginia, estaban allí con la idea de participar en algo distinto a una simple protesta pacífica.


Chip Somodevilla/Getty

La mayor marcha de supremacistas blancos convocada en los últimos años en Estados Unidos acabó en violencia y caos. Manifestantes y contramanifestantes antiracistas se encararon y se enfrentaron abiertamente en la calles. Hubo tensión y hubo golpes. Los arrestos se cuentan por decenas.

El culmen violento llegó cuando un coche embistió a un grupo de manifestantes de grupos críticos con los supremacistas que caminaban por la calle, causando la muerte a una mujer de 32 años y dejando varias decenas de heridos. Según los testigos y la propia policía, el conductor “lo hizo premeditadamente”.


Momento del atropello de los manifestantes. Ryan M. Kelly/AP

La policía detuvo horas más tarde al agresor, que ha sido identificado como James Alex Fields, un joven de 20 años natural de Ohio. Se le acusa de varios delitos, entre ellos asesinato. En paralelo, el Gobierno federal ha abierto una investigación sobre una posible violación de los derechos civiles. Quieren saber si el atropello pudo estar motivado por el odio racial.


Chip Somodevilla/Getty

La jornada dejó otras dos víctimas mortales. Dos agentes de la policía fallecieron al estrellarse el helicóptero en el que se dirigían hacia Charlottesville para participar en las tareas de control de los disturbios.



A última hora de la tarde de ayer, el centro de Charlotesville aparecía completamente tomado por los cuerpos de seguridad. Policías y militares de la Guardia Nacional armados con escudos y máscaras antigás ocupaban calles y azoteas para evitar nuevos brotes de violencia. Todo el estado de Virginia ha decretado el estado de emergencia


Joshua Roberts / Reuters

Donald Trump condenó por la tarde los sucesos, denunciando la violencia “de muchas partes”. Lo sucedido ayer es el incidente racial más grave en sus siete meses de presidencia. No obstante, en su mensaje evitó hacer ninguna mención explícita a los supremacistas como principales instigadores del caos, un gesto que muchos, ciudadanos y políticos, le han afeado.



Joshua Roberts / Reuters

Miembros del Partido Republicano, como el senador Jeff Flake, salieron al paso de las palabras del presidente para expresar su total repudio al odio del supremacismo blanco.

En el mismo sentido se ha expresado el fiscal de Virginia, Mark Herring, que ha replicado a Trump en Twitter para aclarar que la violencia que se desató ayer en Charlotesville "no es culpa de 'muchas partes', sino de los racistas y los supremacistas".



En el origen de la protesta de ayer se encuentra la decisión del Ayuntamiento de Charlottesvile, paralizada temporalmente por la justicia, de retirar de la ciudad una estatua en homenaje a Robert E. Lee, general del Ejército Confederado durante la Guerra Civil. Para unos, la estatua es símbolo de un pasado racista del que la ciudad debe deshacerse. Los supremacistas congregados ayer lo reivindican como parte de su historia y símbolo del poder blanco sureño de antaño. Su retirada constituye, según ellos, una maniobra de revisionismo histórico intolerable

La sensación de legitimación dentro de esos grupos de la derecha racista desde la llegada de Trump al poder quedó expresada por David Duke, exlíder del Ku Klux Klan, presente ayer en Charlottesvile. Antes de desatarse los disturbios, Duke afirmó ante los medios que los manifestantes estaban allí para "cumplir las promesas de Donald Trump" de "recuperar de vuelta nuestro país".



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