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9 (y pico) cosas chanantes que no sabías sobre las películas de Wes Anderson

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El director de las pajaritas estrena "El Gran Hotel Budapest" el 21 de marzo; es hora de repasar anécdotas

Natxo Medina

05 Marzo 2014 17:30

Puede que con el tiempo la fiebre "wesandersoniana" haya aflojado un poco (como la fiebre cupcake o la fiebre Russian Red o la confianza global en Obama). Vivimos tiempos oscuros, y los estudiantes de cine ahora tienen otros héroes en los que reflejarse. Sin embargo, el director, ajeno a los vaivenes de la opinión pública y a los varapalos de algunos colaboradores de Playground, sigue siendo un tipo único, atado a un universo visual y dramático muy particular que no ha parado de refinar desde aquella lejana "Rushmore" de 1998.

Esta vez, además, lo hace a lo grande, con "El Gran Hotel Budapest", una película de época en la que a grandes rasgos participa TODO HOLLYWOOD. Las historias sobre el rodaje de esta ambiciosa pieza seguro serán bien jugosas, pero de momento, para celebrar una nueva entrega del director de la piel de porcelana, nos quedamos con los datos más molones de sus atípicos trabajos hasta la fecha.

1. Bill Murray se dejó la pasta en "Rushmore"

Cualquier persona cuerda amaría a Bill Murray sólo por existir, así que esa parte ya la tiene ganada. Pero la cosa ya se sale de madre cuando uno se entera de que no sólo cobró el salario mínimo para hacer su papel en "Rushmore" (unos ridículos 9000 dólares), sino que extendió un cheque de 25.000 (tres veces su salario) para que Anderson pudiera rodar una escena que el estudio no quería pagar (una que incluía un helicóptero que ni siquiera apareció en el corte final). Años después, enseñaría al protagonista de "Moonrise Kingdom" a hacerse el nudo de la corbata. ¡Venga esa ola por el viejo Bill!

2. Owen Wilson y los marines

El actor rubiales y Wes Anderson son amigos del alma desde los tiempos de la facultad (eso explicaría entre otras cosas por qué un actor tan poco dotado aparece en muchas de sus películas), y de hecho él y su hermano Luke son los protagonistas del debut de Anderson como director, una película titulada "Bottle Rocket" que casi nadie ha visto. El fracaso total de la cinta hizo que Wilson estuviese a punto de alistarse en el Ejército. Algunos nos preguntamos por qué no lo hizo.

3. Los cigarrillos descatalogados de "The Royal Tenembaums"

La fama de puntilloso de Anderson no es inmerecida. De hecho, su leyenda habla de enemistades milenarias con sus departamentos de arte debido a sus enfermizas obsesiones con pequeños detalles y su falta de consideración hacia el equipo de trabajo. Sabiendo que los cigarrillos que fuma Margot en "The Royal Tenenbaums" son de una marca irlandesa que dejó de fabricarse en los años 70 (y que fueron una petición expresa del director), uno puede imaginarse cuánto pelo tienen que perder los encargados de atrezzo en cada una de sus películas

4. El secuestro de Mordecai

El secuestro de Mordecai

Uno de los personajes secundarios de esta misma película era Mordecai, un halcón de caza que fue raptado a mitad del rodaje, con su dinero de rescate y todo. El equipo de producción decidió que no podían esperar a que el halcón volviese, así que trajeron otro halcón. El paradero de Mordecai I sigue siendo una incógnita.

5. La extraña creación de "Fantastic Mr. Fox"

La preciosa cinta de animación en stop-motion tuvo un proceso de creación del todo poco ortodoxo. Para recrear con el mayor realismo posible las voces de los personajes, Anderson se llevó a los actores fuera del estudio, grabando en localizaciones reales, e incluso en exteriores. Además, Anderson estuvo ausente durante la mayor parte de sesiones de animación, prefiriendo permanecer en su casa en París y comunicándose con sus animadores por mail o incluso mandándoles videos en los que él mismo se grababa actuando con su iPhone.

6. "Cuss You!"

Una de las ocurrencias más comentadas de la película fue sustituir el lenguaje grosero que los animalillos usan (al fin y al cabo son animales) por la expresión "cuss", que no significa nada. El director afirmó no recordar muy bien por qué lo había cambiado, y mencionó algo sobre lo divertido que sería utilizar el concepto de "profanación", en lugar de la "profanación en sí". "Acabó resultando de lo más versátil", afirma Anderson.

6. Autorreferencias

El universo de Anderson es extremadamente autorreferencial, muchas veces tanto que parece cerrado sobre sí mismo. Ejemplos: en "Rushmore", el protagonista Max aparece leyendo un libro escrito por Jaques Costeau, inspiración para "Life Aquatic". En otro momento de la película, vemos a Max en un kart, en un plano directamente inspirado por una fotografía de Jacques Henri Lartigue a un hombre llamado Zissou, igual que el protagonista de (otra vez) "Life Aquatic". En ésta cinta, la música que escuchamos mientras Zissou nos enseña su barco es la banda sonora de "The Royal Tenembaums" reproducida al revés.

7. Los números

La obsesión de Anderson por el detalle también complica las necesidades logísticas. Por ejemplo, para "Darjeeling Limited", por ejemplo, se tuvieron que construir 10 vagones de tren reales que después fueron redecorados para la ocasión y utilizados a través de la caótica red ferroviaria hindú. En "Fantastic Mr. Fox", se construyeron hasta 102 modelos del personaje protagonista, y 532 figurines en total. En un punto del rodaje, Anderson tenía 29 unidades de rodaje trabajando simultaneamente. Para "The Life Aquatic" creó el tiburón jaguar, una de las marionetas más grandes creadas para una película, que requería cinco operarios que la movieran.

8. Traumas de infancia

En "Moonrise Kingdom", el personaje de Frances McDormand llama a la familia a cenar usando un megáfono. Esto fue directamente extraído de la infancia del co-guionista, Roman Coppola, cuya madre solía hacer exactamente lo mismo cuando él y sus hermanos eran pequeños. En la misma película, la chica protagonista, Suzy, encuentra un panfleto que sus padres están leyendo, "Lidiar con un niño problemático". Exactamente lo mismo le sucedió al propio Anderson cuando era joven.

9. Camelando a Natalie Portman

A pesar de su aspecto andrógino y nada sexy, Anderson ha conseguido lo que cientos de miles de hombres desean: desnudar a Natalie Portman. No es que hiciera nada sexual con ella, pero le quitó la ropa en "Hotel Chevalier", un corto relacionado con "Darjeeling Limited". Otro jackpot: Portman viajó hasta la India desde Estados Unidos para rodar durante media hora, con tal de aparecer en esta última película. A eso se le llama seducción.

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