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10 verdades absolutas que solo sabemos cuando vamos borrachos

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Cuando bebemos nos ponemos filosóficos: es un hecho científico

Luna Miguel

29 Octubre 2014 11:12

Un equipo de investigadores franceses ha salido de bares por Grenoble, pero no para celebrar una cena de empresa de su laboratorio, sino para desvelar uno de los más grandes dilemas universales: ¿por qué cuando nos emborrachamos nos convertimos en unos filósofos? Recientemente Aaron A. Duke y Laurent Bègue, los encargados de este equipo, han sabido responder a esta difícil pregunta.

Después de examinar las entrevistas a 103 sujetos distintos –todos ellos con el típico puntillo tras haber tomado varias copas– los dos científicos han publicado el artículo The drunk utilitarian. En él consiguen explicar al mundo de qué forma el nivel de alcohol en nuestra sangre determina nuestra manera de pensar ante ciertos problemas morales. Los resultados demuestran que a pesar de lo que pudiera parecer, somos mucho más pragmáticos en nuestro pensamiento cuando vamos un poco piripis que cuando estamos sobrios.

Parece que en ciertos casos es el alcohol el que saca a ese verdadero filósofo o genio que todos llevamos dentro. Así que hemos hecho memoria de todas esas verdades absolutas que uno dice cuando va muy borracho, o que uno escucha cuando sus amigos han bebido demasiada cerveza. Esas verdades como la copa de un pino que lejos de tener una explicación científica tienen, en realidad, una explicación completamente etílica.

1. “Os quiero”.
Quieres a tus compañeros de birras por encima de todas las cosas, incluso a los que te caen mal. El amor es una cosa absoluta, que la euforia de los vasos brindando termina de desatar.

2. “No hay nada más hermoso que la noche”.

Porque las pupilas dilatadas absorben todo el calor del mundo, cuando estamos contentillos las estrellas nos parecen lo más intenso y poético de la galaxia. Tanto que nos creemos poetas.

3. “Eres la mujer más guapa del mundo”.

Obvio, con dos cubalibres martilleando el cerebro todas las mujeres son las más guapas del mundo.

4. “Ante todo, soy sincera”.

Si en la vida real somos cotillas, en la vida de las burbujas de Shweppes con ginebra somos pura boca. Quien quiera asomarse a nuestra garganta puede encontrar una pantalla de cine en la que se proyectan todos los secretos de nuestros colegas. No somos sinceros, somos morbosos.

5. “Salir por este barrio no es tan caro”.

…dijo el que invertía sus últimos ahorros en otra ronda de pacharanes.

6. “No te preocupes, te va a ir de puta madre”.

Tu amigo lo acaba de dejar con su novia de toda la vida, y entonces quedáis para animarlo, aunque lo cierto es que no está saliendo nada bien. Él está amargadísimo y vosotros os empeñáis en darle confianza. Por supuesto, vosotros pagáis sus consumiciones. Por supuesto, la noche acabará con un mal sabor de boca. Por supuesto, vosotros acabaréis arrastrándole a su casa, impidiendo que empiece a mandar whatsapps borracho a la chica que no debe. 

7. “Nuestra galaxia es una bolsa de canicas con la que juega Dios”.

De madrugada, todos los borrachos comprenden el mecanismo complejísimo del universo.

8.  “Estoy hablando en serio, deberíamos repetir esto más a menudo”.

Sabes que no.

9.  “Me sé esta canción".

...dijo el que cantaba con acento de Ana Botella.

10.  “Yo nunca tengo resaca”.

Sí, ya.

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