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Este sintecho se ha hecho millonario de golpe, pero no es feliz

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Descubre su historia, y sus motivos

Alba Muñoz

26 Marzo 2015 06:00

En Austin, Texas, todos le conocían como Mad Mike. Hablamos en pasado porque a Mike Wille, un sintecho de 36 años, la vida le ha dado un giro de 180 grados. 

Mike nació con una pequeña malformación en la pierna, en el seno de una familia con recursos que él describe como "errática".

Su madre era extremadamente buena a veces, otras demasiado cruel. Un día, Mike volvió del instituto con un un suspenso en Historia, y anunció que le daba igual.

La reacción de su madre fue intentar suicidarse delante de él.

Con 17 años, Mike tuvo una pelea con su padre y terminó en comisaría. Después de aquello, nunca volvió a casa.

A partir de ese momento, empezó a dormir en bancos y a tocar música en la calle.

Conoció las drogas y se enganchó al alcohol.

Un día de mayo de 2013, fue a una biblioteca pública y se sentó frente a un ordenador.

Mike escribió las siguientes palabras:

"He decidido, con el espíritu de la investigación racional, comenzar a reseñar varias drogas de la calle para su información y entretenimiento".

Acababa de nacer The Ground Score, un blog crudo y divertido sobre las vivencias de Mike como sintecho en Austin.

"La gente dice que Facebook es basura, pero... Facebook y mi blog eran foros en los que no era juzgado por mi situación financiera", dijo Mike a The Guardian.

"En Austin la gente era fría conmigo, las mujeres no me miraron durante años, la policía quería encerrarme a la menor oportunidad. Internet fue la escapatoria perfecta".

Para su sorpresa, sus textos al estilo Bukowski obtuvieron respuesta desde lugares como Ucrania, Escocia, Nueva Zelanda: Mike se había convertido en el primer bloguero homeless de gran éxito en la red.

Lectores estadounidenses también empatizaron con él, e incluso le ayudaron a sobrevivir en momentos críticos.

Mike no paró de escribir, pero tampoco de beber. Cuando se le estropeó su primer ordenador, sus fans le costearon uno.

"Obviamente soy alguna clase de gran artista para estos chicos, pero entonces miraba fuera de la pantalla y recordaba que soy un paria. La vida en la calle seguía siendo jodidamente difícil", contó a The Guardian.

En 2001, el padre de Mike, que se había dedicado al petróleo, murió y dejó a su madre una herencia millonaria.

Mike se reencontró con ella y se emborracharon juntos, ella le compró un buen ordenador. Pero en seguida volvieron a discutir con violencia y surgieron viejos fantasmas.

Hace unos meses, la madre de Mike decidió suicidarse y dejarle a su casa de Nueva Orleans, así como todo el dinero heredado.

Mike asegura que hubiera peferido tener una relación más profunda con su madre.

Ahora ya tiene su primer coche, una guitarra eléctrica, un equipo de sonido. Y por primera vez desde hace 15 años, un techo bajo el que vivir. 

Pero desde el pasado octubre no ha actualizado su blog.

Miles de lectores aún no saben que Mike ya no vive en la calle, ni que es millonario.

El joven escritor asume que tiene que escribir un post sincerándose, pero tiene miedo de que sus amigos, aquellos que nunca lo juzgaron, lo hagan ahora: "A ellos les gusta un perdedor".

Mike sigue siendo alcohólico.


¿Hasta qué punto el dinero determina nuestra identidad?


[Vía The Guardian]


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