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Bill Cosby se libra (de momento) de pagar por sus agresiones sexuales

El juez declara nulo el proceso contra el comediante ante la incapacidad del jurado para llegar a un veredicto unánime. La fiscalía buscará un nuevo juicio

Kevin Hagen/Getty Images

Hubo un tiempo en que lo que era bueno para Bill Cosby, era bueno para la 'Black America'. En la segunda mitad de los 80, The Colby Show (La hora de Bill Cosby en España) fue una especie de faro para la comunidad afroamericana, un espejo en el que mirarse. Su influencia trascendía a la pantalla. Muchos veían su éxito como parte de un proyecto social que giraba alrededor de la consolidación de los derechos civiles, la representación racial y la respetabilidad de la población negra.

Cosby se erigió en una especie de 'embajador de la Negritud honorable' frente al conjunto de la sociedad estadounidense. Se convirtió en el padre de América , capaz de reunir a las dos audiencias, la blanca y la negra, alrededor de un cuadro familiar con el que no costaba establecer simpatías.

Esas mismas simpatías que se han dejado sentir durante el juicio contra el icono televisivo, acusado de perpetrar decenas de agresiones sexuales en el trascurso de varias décadas.

En los últimos dos años, cerca de 60 mujeres han acusado a Bill Cosby de haber abusado sexualmente de ellas. Mujeres que fueron víctimas de las estrategias predatorias de Cosby a lo largo de varias décadas y que han tenido que esperar muchos años para que alguien las creyera

El jurado del proceso no ha sido capaz de llegar a un consenso. Siete hombres y cinco mujeres llevaban desde el pasado lunes tratando de decidir si el cómico y actor es culpable o inocente de haber drogado y abusado sexualmente de una mujer llamada Andrea Constand. Tras más de 50 horas de deliberación, se han declarado incapaces de llegar a un veredicto unánime. Ante la situación de bloqueo, el juez ha optado por declarar nulo el juicio.

Cosby se ha librado, de momento, de los 10 años de prisión a los que se enfrentaba, pero su imagen pública ha quedado dañada para siempre.

En realidad, llevaba muchos meses dañada.

El peligro de señalarse como ejemplo moral

Todo empezó en 2014 con un monólogo del cómico Hannibal Buress en el que señalaba a Cosby por presentarse a sí mismo como faro moral de la comunidad afroamericana, a pesar de haber sido acusado de abuso sexual.

“Va a la tele y dice, 'Subíos los pantalones, gente negra. ¡Yo ya salía en televisión en los 80! ¡Puedo hablarte de forma paternalista porque tuve una sitcom de éxito!'”, decía Buress. Luego soltaba la puya: “Sí, pero violaste a mujeres, Bill Cosby, y eso te rebaja varios niveles. Pongan ‘Cosby violador’ en Google, hay más entradas que de Hannibal Buress”.

El monólogo de Buress se hizo viral. Los medios desenterraron documentos en los que Cosby reconocía haber facilitado potentes sedantes a mujeres con las que quería tener sexo. En los meses siguientes, docenas y docenas de mujeres fueron levantando la mano para señalarle.

Cerca de 60 mujeres le han acusado de agresiones sexuales desde entonces. Mujeres con nombres y apellidos que fueron víctimas de las estrategias predatorias de Cosby a lo largo de varias décadas. Mujeres que han tenido que esperar muchos años para que alguien las creyera. Tanto, que los hechos están prescritos. Solo el caso de Andrea Constand le ha hecho responder por cargos criminales.

A ndrea Constand abandonando el juzgado. Ed Hille/Getty Images

El icono caído en desgracia se ha librado de ir a la cárcel. Pero la sombra de sus acciones sigue pesando sobre su cabeza. Kevin Steele, el fiscal que ha llevado la causa basada en las alegaciones de Constand, ya ha comunicado que pedirá un nuevo juicio.

La pregunta que muchos se han ahora es: ¿cómo evitar que vuelva a pasar lo que ha pasado esta vez? ¿Dónde encontrar un jurado ajeno a cualquier tipo de sesgo motivado por la simpatía que despertó, y aún despierta, el que fuera el padre de América?

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