PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

La verdadera razón por la que empezamos a beber alcohol

H

 

Todo empezó hace millones de años. Y fue un asunto de vida o muerte…

Natxo Medina

03 Diciembre 2014 17:19

Te levantas la mañana del domingo con la boca pastosa y un yunque por cabeza. Mientras tragas litros de agua directamente de la botella, te prometes que no volverás a beber nunca más. Y sin embargo, intuyes que poco tardarás en volver a completar el ciclo de las resacas. Al menos te queda el consuelo de que tu compulsión alcoholica forma parte de tu propia condición humana. O al menos eso parecen haber confirmado científicos del Santa Fe College, de Florida.

Según el estudio que han llevado a cabo paleogenetistas de la institución, la habilidad para metabolizar etanol habría ayudado a nuestros ancestros a sacar el máximo partido de la fruta en mal estado, y por tanto a sobrevivir en momentos de escasez alimentaria. El etanol es la clase de alcohol que encontramos en la fruta fermentada, así como en los licores que normalmente bebemos o en la gasolina. 

Para llegar a esta conclusión, los científicos estudiaron el comportamiento de unas enzimas digestivas llamadas ADH4 en el organismo de 28 especies distintas de mamíferos, incluidos 17 clases de primates que serían nuestros primos lejanos. Estas enzimas se encuentran en la lengua, estómago y esófago de estos primates y son las primeras con las que el alcohol se encuentra al entrar en el cuerpo.


"La habilidad para metabolizar etanol ayudaría a nuestros ancestros a sacar partido de la fruta en mal estado, y por tanto a sobrevivir como especie"


Después de recorrer unos 70 millones de años de evolución, descubrieron que hace 10 millones de años se produjo un giro evolutivo en la manera en que estas enzimas se enfrentaban a la fermentación. Además, este cambio coincidió en el tiempo con el momento en que nuestros ancestros empezaron a bajar de los árboles y llevar una vida más terrestre. Aunque seguramente fuera una segunda opción, comer la fruta madura que había caído del árbol ya era posible para ellos. Era este un cambio mínimo, pero con importantes consecuencias de cara al desarrollo de la vida.

Los humanos no empezarían a desarrollar una relación más cercana con el alcohol hasta cientos de miles de años después, cuando ya existían asentamientos agrícolas, y la capacidad de convertir los fermentos sobrantes en bebida. Eso podría explicar por qué nuestro genoma no ha tenido tiempo para adaptarse del todo a metabolizar el alcohol, y por qué entonces el alcohol en exceso es un problema para el homo sapiens sapiens

Así que la próxima vez que estés haciendo alguna estupidez en medio de una noche cargadita, piensa que nuestra especie es vieja, pero no tanto como para que esa última copa no te pase factura. No lo decimos nosotros, sino la ciencia y la historia de tus antepasados. ¡Hip!

[Vía NBC]



share