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Echo, el asistente virtual de Amazon, podría ser clave en un juicio por asesinato

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La policía quiere tener acceso a las grabaciones y a los datos recopilados por el dispositivo con la confianza de que esa información eche por tierra la coartada del sospechoso. El caso vuelve a elevar cuestiones sobre la privacidad de nuestros dispositivos digitales

J.C.S.

28 Diciembre 2016 17:20

La policía de Bertonville (Arkansas, Estados Unidos) ha pedido a Amazon que entregue todos los datos almacenados en uno de sus dispositivos Echo. El aparato, un asistente virtual que escucha la voz de lo que le rodea, podría ser clave en un caso de asesinato.

Jame Andrew Bates, de 31 años, ha sido acusado de estrangular a su amigo Victor Collins después de una noche de borrachera. Collins fue encontrado ahogado en el lavabo de Bates, por lo que la principal sospecha recae sobre él. Sin embargo, las pruebas no son suficientes para señalarlo como culpable. Es por eso que los investigadores demandan a Amazon cooperación para resolver el caso.

El gigante tecnológico ha respondido a las demandas de los investigadores facilitando la información de la cuenta del dispositivo y el historial de compras del sospechoso. Pero se niega a dar acceso a la información sobre el sujeto captada por Echo que guarda en sus servidores para no comprometer su privacidad.

“Amazon no divulgará los datos del cliente sin una demanda legal válida y vinculante notificada hacia nosotros”, ha dicho una portavoz de la empresa a la CNBC.



El dispositivo podría chafar la versión del acusado.

 

El aparato Amazon Echo podría ser un testigo clave. Pero no porque haya grabado alguna conversación –solo memoriza las palabras clave y graba cuando se le ordena–, sino porque podría chafar la versión del supuesto asesino.

Bates asegura que se fue a dormir a la 1 de la madrugada, antes de que ocurriera el asesinato. Sin embargo, Echo podría revelar lo contrario si se demuestra que fue utilizado por el sospechoso más tarde de esa hora.

Esta no es la primera vez que los cuerpos policiales se solicitan acceso a un dispositivo electrónico por considerar que puede ayudar en la resolución de un caso, aunque sí la primera que el dispositivo es un Echo. En febrero, un juez ordenó a Apple desbloquear el iPhone del autor de un tiroteo ocurrido en San Bernardino (California, EEUU).

El caso de Bates vuelve a poner sobre la mesa el debate sobre la privacidad. ¿Deben las compañías tecnológicas sacrificar la privacidad de sus usuarios en virtud de la ley? ¿Si lo hacen están atentando contra sus clientes?


[Vía Engadget y The Telegraph]

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