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El artista que se ha propuesto vivir en un ordenador durante un año

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Michael Green dejará la realidad por otra paralela

PlayGround

20 Julio 2015 06:00

Michael Green tiene mucho de zumbado: es un artista de Portland que ha decidido crear su obra maestra en la realidad virtual. Según Green, pasamos muchas horas en ese mundo al otro lado, pero él ha decidido gastar un año de su vida real para invertirlo en una vida paralela en Second Life. 365 días, todas las horas posibles, excepto para dormir y comer.

Green quiere documentar los encuentros virtuales con otros avatares y contar las interacciones humanas en la otra vida. También quiere crear su gran proyecto artístico para el mundo paralelo, que consistirá en el mausoleo de su propio avatar, ya que tiene programada su muerte virtual. Para ello ha lanzado una campaña de crowdfunding dentro de la plataforma, con el fin de que otros avatares apoyen su causa. Eso sí, la obra de arte nunca saldrá de Second Life.



Second Life tuvo su auge hace una década. Sus críticos apuntaron a que se convertiría en una plataforma pornográfica virtual, donde se permitían todas las conductas vetadas en la vida real. Esta será la primera vez que alguien quiera llevar una vida con todas las consecuencias en la plataforma, y no solo con conexiones esporádicas. Lo hará con un ordenador conectado a un visor de realidad virtual que se convertirá en su único mundo.

Y todo esto, ¿por qué? Green cuenta en una entrevista a Dazed que él se siente cómodo en la comunidad de artistas de Second Life. El artista vive su universo comunitario, creativo y paralelo. Green se hizo famoso por ser el primer artista en vender un GIF animado en eBay, y ahora quiere continuar experimentando con creaciones artísticas digitales que no pueden tener una representación en el mundo real.

Para Green, su avatar se ha convertido en él mismo. Ahora sufre por lo que le pueda pasar, por el hecho de que los mundos de Second Life en los que vive puedan ser destruidos y por las emociones negativas que pueda despertar en otros usuarios… Es como un videojuego. La diferencia, sin embargo, es que el personaje debe actuar como actuaría en la vida real, con personas reales, y que aquí no hay ningún botón de restart: cuando mueres, mueres.


Un año en una realidad paralela


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