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Cuando el amor es un arma de guerra

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Mientras los extremistas islámicos hacen de celestina en Irak y Siria, los refugios de seguridad israelíes se convierten en lugares propicios para el amor

Alba Muñoz

30 Julio 2014 18:30

Puede que en los tiempos que corren relacionar el amor con la política sea un tanto osado. Algo que, de hecho, no queramos ver ni oír. Sin embargo, no es ninguna locura afirmar que el amor es un recurso estratégico. Y el poder, ya sea en forma de gobiernos o de familias, lo ha intentado controlar siempre. Tampoco se puede negar que las grandes novelas románticas están llenas de política, y que ésta les añade emoción: Romeo y Julieta, los Capuleto y los Montesco, Podemos y el PP… y ojalá palestinos e israelíes.

El amor sigue sirviendo como instrumento de propaganda política y como una forma de crear y fortalecer comunidades. Dos poderosos “reinados” enemigos en el tablero internacional, el auto-declarado califato de Irak y Siria y el Estado Israelí, nos proveen de ejemplos de ello: ambos buscan aumentar su natalidad mediante el matrimonio. ISIS quiere futuros milicianos islamistas, Israel quiere que su población aumente para justificar su política colonial. Los dos han encontrado fórmulas para ello.

Tu mujahidin azul

La organización extremista del Estado Islámico de Irak y Levante (ISIS) ha abierto una oficina del amor en Al-Bab, un pueblo al norte de Alepo, Siria. Según el Observatorio de Derechos Humanos sirio, a ella pueden acudir las mujeres solteras y viudas que quieran casarse con alguno de sus milicianos. Tan solo deben registrarse y dejar constancia de su nombre y dirección, para que los candidatos yihadistas puedan ir a sus hogares a realizar una petición formal de matrimonio.

La iniciativa ha surgido después de que se hayan registrado acosos y situaciones en las que las mujeres eran forzadas a casarse por parte de los soldados del ISIS. En los lugares donde se mantiene activo, como en Mosul, la organización está restringiendo las libertades y derechos de las mujeres y obligándolas a llevar el velo integral, por lo que los matrimonios parecen un objetivo político.

De algún modo, quienes ahora ostentan el poder en diversos territorios de Irak y Siria están lanzando un mensaje claro a las casaderas: amad a nuestros soldados si queréis vivir en paz; hacerlo es amarnos a nosotros. El Estado Islámico está ofreciendo, además, un servicio de luna de miel: los recién casados pueden unirse a los buses organizados que el “califato” pone a disposición de los civiles que quieran hacer turismo en los territorios dominados por el ISIS.

Cita a ciegas en el búnker

En Israel, los búnkers y refugios de seguridad se están convirtiendo en esos “lugares propicios” donde muchas personas están encontrando el amor. Al contrario que los palestinos, los ciudadanos de este país disponen de un sistema de alarma que les alerta cuando un cohete Qassam lanzado por Hamás ha invadido su espacio aéreo: si suena la sirena, todos deben correr, estén en pijama o en la ducha, hacia el refugio más cercano, o bien salir al rellano de la escalera. Se trata de una situación surrealista que forma parte de la cotidianeidad de los israelíes: ejemplo de ello es el grupo de Facebook “Bomb Shelter Selfies”, en el que la gente sube fotos de estos “encuentros”.

Estos lugares se convierten, a menudo, en la única forma de socialización para personas presas del miedo. Shira, una mujer soltera de Tel Aviv, lo explicó a Vocativ: “Antes de la guerra salía mucho más, pero yo no tengo ganas. En cierto modo, las escaleras se han convertido en el único lugar para conocer gente”.

Los lugares de encuentro que ha generado el conflicto se complementan a las estrategias de planificación familiar del gobierno israelí, que proporciona todas las facilidades para el establecimiento de nuevas familias de colonos en su creciente territorio. No es necesario ningún permiso para construir nuevos barrios ni traer gente de todo el mundo, los colonos en Cisjordania no pagan impuestos y los religiosos que tengan 10 hijos y se dedican al estudio de la Torá reciben un sueldo del Estado.

Ligar en el ejército

También el servicio militar, obligatorio para los jóvenes de ambos sexos al cumplir los 18 años, es una gran maquinaria del amor y del sexo. Son muchos los blogs que recopilan imágenes de chicas guapas con el uniforme del ejército. En una campaña reciente de apoyo al las fuerzas armadas de Israel, jóvenes judíos se hicieron fotos sexys y las subieron a las redes.

Con estos ejemplos parece difícil negar que el amor sea algo político, una esfera de libertad que puede dominarse con sutileza o de una forma burda y violenta. También las estructuras que lo sustituyen demasiado a menudo, como el matrimonio, pueden ser una forma de ceguera ante la muerte que crece ahí fuera, un refugio.

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