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Estas dos niñas tienen un plan: prohibir las bolsas de plástico en Bali

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Han conseguido que el gobernador de Bali se comprometa a acabar con ellas en 2018

PlayGround

02 Febrero 2016 12:43

Isabel y Melati Wijsen son dos niñas que, con 10 y 12 años, emprendieron un camino imposible: acabar con las bolsas de plástico en Bali.

Después de tres años de lucha en los que fundaron la organización Bye Bye Plastic Bag, han conseguido que el gobernador Mangku Pastika firme un acuerdo con el que se compromete a acabar con estos productos en 2018.

Inspiradas en otros proyectos de todo el mundo, Isabel y Melati comenzaron con propuestas activistas como limpieza de playas o incluso huelgas de hambre a las que se sumaron padres y amigos.

Isabel y Melati comenzaron con propuestas activistas como limpieza de playas o incluso huelgas de hambre



Sin embargo, fue a través de una petición de firmas como consiguieron dar un golpe de efecto que llegó al gobernador de la provincia de Indonesia. "En la primera hora ya teníamos más de 1.000 firmas", asegura Isabel.

Bali podrá respirar tranquila después de años sufriendo una práctica que ha perjudicado gravemente a su ecosistema. De hecho, las jóvenes activistas describen su ciudad como "El Paraíso Perdido" ya que, de ser un auténtico jardín del Edén vegetal, ha pasado a ser un vertedero de basura.

"En Bali se generan 680 metros cúbicos de residuos plásticos al día, el equivalente a un edificio de 14 plantas", añade Isabel.

"En Bali se generan 680 metros cúbicos de residuos plásticos al día, el equivalente a un edificio de 14 plantas"



Este problema tan grave avivó las consciencias de las niñas que decidieron no quedarse en la crítica banal. "Empezamos a investigar y vimos que no hay nada bueno en las bolsas de plástico. ¿Y sabéis qué? Ni siquiera las necesitamos para nada", explican.

Así es como emprendieron una aventura inspirada, según ellas mismas, por figuras como Nelson Mandela, Lady Diana o Mahatma Ghandi. No obstante, decidieron no esperar a ser adultas para conseguir sus objetivos. Necesitaban hacer algo ya. Así que, con su espíritu inocente y sus ganas de cambiar el mundo, demostraron algo que muy pocos creían: que hasta un niño puede mejorar la sociedad si se lo propone.

"Puede que ahora los niños seamos el 25% de la población mundial, pero seremos el 100% en el futuro", concluyen.




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