PlayGround utiliza cookies para que tengas la mejor experiencia de navegación. Si sigues navegando entendemos que aceptas nuestra política de cookies.

C
left
left

Now

La razón por la que todos acabamos hablando igual en Internet

H

 

Nuestro perfil es la idealización de un personaje

Juan Carlos Saloz

14 Enero 2016 13:57

¿Por qué tenemos un comportamiento tan parecido en las redes sociales?

En serio. Twitter parece una fábrica de copias que se dedican a un tipo de humor exclusivo y con coletillas de lo más repetitivas. Instagram y Facebook han adoptado, también, un tono único que provoca una sensación constante de reiteración. Y ni que decir tiene Snapchat, donde los usos tan limitados provocan que todos terminen haciendo lo mismo.

Según un estudio reciente de la Universidad Técnica de Ilmenau (Alemania), cuando estamos conectados disminuimos cuatro de nuestros cinco factores de la personalidad. Al parecer, se reduce ampliamente nuestra responsabilidad, extraversión, amabilidad y apertura a nuevas experiencias.


La culpa la tiene la falta de lenguaje corporal



Tim Blumer, el psicólogo que ha llevado a cabo el estudio, explica que la culpa la tiene la falta de lenguaje corporal. El hecho de que desaparezca gran parte de la comunicación cara a cara nos limita a un número reducido de canales. Y, por lo tanto, acabamos optimizando los recursos de los que disponemos aunque ello suponga una aparente pérdida de originalidad.

A esta declaración se suma la de John Suler, profesor de psicología de la Universidad Rider de Nueva Jersey: “En Twitter todo está reducido a 140 caracteres. Debido a su minimalismo, tiende a provocar que todos suenen igual, ya que no tienen más espacio para ser creativos”.

Las redes sociales, aún así, crean un lenguaje propio que intercambia recursos del cara a cara por otros de carácter supletorio. Un "megusta" sustituye desde una sonrisa a un llanto y, a través de los emojis, las posibilidades de reacción son enormes.


Fuera de las paredes de internet estamos limitados a un tiempo de reacción muy corto



Pero nada tienen que ver, no obstante, con las alternativas que una conversación en persona te blinda. Es fácil malentender un mensaje y, además, existe la preocupación inherente de las sensaciones que puede provocar por parte de los lectores.

“¿Debo enviarlo o no?” nos preguntamos –y con razón–, pero fuera de las paredes de internet estamos limitados a un tiempo de reacción muy corto.

“No queremos decir, accidentalmente, algo que podría sentar de manera negativa. Queremos presentarnos de la manera más positiva posible”, explica Suler. “Se trata de la idealización de un personaje que se compone con mucho cuidado”.


Nuestro perfil es la idealización de un personaje compuesto con mucho cuidado



Y eso, por desgracia, suele hacerse a través del ejemplo de otros. Las presiones por hablar de los temas Trending Topic y el lenguaje popularizado acaba confeccionando un perfil calcado a muchos otros pero correcto en el contexto.

En definitiva, es cada red social la que impone sus propias limitaciones y, a través de estas, se conforma un tipo de usuario u otro. No es que no existan grandes diferencias entre dos perfiles distintos, pero siempre estarán supeditados a la corrección en un espacio muy concreto.

[Vía Quartz]

share